
Tozeur, un oasis de luz y relax en el Gran Sur
Eva Celada | Publicado el Domingo, 20 Diciembre 2009Automatic translation:
A tan sólo dos horas de avión desde Madrid, en vuelo directo, se encuentra uno de los lugares más hermosos del mundo: el Oasis de Tozeur
Se puede visitar el sur de Túnez en cuatro días perfectamente, saliendo un jueves por la tarde y regresando el domingo. Existen hoteles de diferentes categorías y precios: desde dos estrellas en el núcleo urbano de Tozeur, más indicados para “mochileros” y gente joven que quiere vivir una aventura en todos los sentidos, a hoteles de cuatro y cinco estrellas con Spa y todas las comodidades y detalles inimaginables, por poco más de 150 euros la habitación doble. Sin embargo, lo más cómodo y económico son los paquetes turísticos que tienen hoteles tres estrellas (lo mínimo aconsejable) con media pensión y recogida en el aeropuerto desde 250 euros por persona en habitación doble, los de cuatro y cinco estrellas pueden costar desde 450 euros dependiendo de ofertas, fechas, etc.
Las excursiones a la carta en 4×4 son una opción ideal para recorrer el desierto de forma rápida y segura
En algunos hoteles se incluyen las excursiones a precios muy moderados, en cualquier caso existen empresas de coches 4×4 con chófer que el propio hotel proporciona, y que realizan las excursiones a “la carta”, como máximo para cuatro personas, que es la capacidad de cada vehículo. Te recogen en el propio hotel, con lo cual es comodísimo y te llevan a los puntos de interés: como se trata de coches que pueden entrar en las dunas, no es necesario caminar por sitios que puedan resultar incómodos. Si se desea contratar directamente, vienen a costar un día completo para cuatro personas 80 dinares, unos 41 euros. También hay excursiones pasando una noche en el desierto con coche, chofer, alojamiento y comida: 200 dinares, que vienen a ser 100 euros por persona. Si se desean gestionar las excursiones previamente se puede contactar con o directamente en la Agencia de Viajes con la que hayamos contratado. Las excursiones imprescindibles nos llevaran al los oasis de montaña de Chebika, allí nos encontraremos en medio de un desierto rocoso con un palmeral que se hunde en un desfiladero donde hay diferentes salidas de agua; hay para su acceso algunas escaleras difíciles. Los oasis se desarrollan en estas zonas desérticas gracias a importantes acuíferos que existen en su subsuelo.
Los impresionantes cañones de Midès son dignos de visitar al atardecer: la tierra se abre y en su interior se puede practicar senderismo, siempre acompañados por guías, su simple contemplación es en sí un placer. Muy cerca está el hotel Tamerza Palace (www.tamerza-palace.com), con unas impresionantes vistas de las montañas del Atlas desde su terraza en la piscina. En éste hotel, donde hay un Spa magnifico, también se puede almorzar. Normalmente las excursiones incluyen las comidas, en caso contrario se debe fijar un precio, que normalmente incluye refrescos, vino o cerveza. No hay que perderse, al regreso, la puesta de sol, sobre las cinco de la tarde, en Chott El Jérid, los lagos salados con sus inmensos y brillantes campos blancos y los últimos rayos del sol reflejados sobre ellos. Hay que tener cuidado para no resbalarse al pasear y también llevar suficiente protección solar, ya que la refracción del sol sobre la sal es de un 35%. Sin bajar, desde la carretera, su visión también es una maravilla.
Anochece muy pronto, por lo que es mejor llegar de vuelta al hotel antes de las seis de la tarde.
En noviembre no estaba en funcionamiento el Tren Lagarto Rojo a causa de unos desprendimientos, pero es una de las grandes atracciones del desierto que si se puede visitar, es conveniente hacerlo. Fué regalado por Francia en 1940 y recorre la garganta del Selva desde la localidad de Metlaoui. Por otra parte, para los amantes del golf, es imprescindible ir al Hotel Golf Oasis Tozeur, el único campo de Golf de la zona, que además se riega con agua reciclada.
Otro lugar imprescindible es el Eco-Museo “Edem Palm”, una finca de palmerales donde se sitúa el Museo del Dátil cuya visita guiada en español es muy interesante. En ella se pueden conocer datos tan curiosos como que una palmera vive 150 años, que cada una de sus ramas lo hace dos años, que con dátiles -el fruto “oficial” de Túnez- se realizan desde confituras a pastas, dulces y batidos. También que con su madera se hacen muebles y con sus hojas artesanía, o que los dátiles de mayor calidad, que son los que se dan en la zona, son los “deglet tour” o “dedos de luz”. En la terraza del museo se puede desayunar y visitar posteriormente todas sus instalaciones. Se aconseja llegar al museo en “calesa”: no son muy elegantes pero sí curiosas, y pasear lentamente en ellas por las calles y los palmerales por la mañana puede ser muy agradable. Te ponen además unos peldaños para que la subida sea cómoda.
Aunque no todo el desierto son dunas -el 80% del desierto del mundo esta más cerca del pedregal que de la arena fina- pasear por ellas y hacerse fotos es un requisito “casi” imprescindible cuando viajamos a Tozeur. Existen varias posibilidades, el coche nos podrá dejar a las puertas de Souar Salma, donde hay un recinto en el que podemos montar en camello o caballo de forma relajada, también hay mini karts para una y dos personas, e incluso avión ultraligero. En esta zona se puede conocer al “zorrillo del desierto”, un curioso animal que es la mascota del Gran Sur. Por las dunas también se puede ir en calesa más cómodo que en camello e igual de agradable. Después se puede almorzar en el Campamento de Zaafrane, en pleno desierto, donde hay una forma de alojamiento muy curiosa en cabañas que tienen todas las comodidades pero nos acercan a la forma de vida de los beréberes.
En una cena en en Onk Jemel, escenario de La Guerra de las Galaxias, se pueden ver un cielo increíble mientras se degusta la gastronomía local
Al menos una noche durante la visita se debe asistir a una cena espectáculo, puede ser una velada deliciosa si se organiza en Onk Jemel (que significa cabeza de camello), escenario de “La amenaza fantasma” cuarta entrega de la saga de “La Guerra de las Galaxias”, donde se reproduce la ciudad natal que creara Geroge Lucas para Anakin Skywalker; una zona donde también se grabó el Paciente Inglés. En este lugar tan cinematográfico se puede ver un cielo maravilloso lleno de estrellas y también disfrutar de una cena en la que degustar el famoso cordero cocido a las brasas dentro de una ánfora, cuscus, te verde y dulces tunecinos. Este tipo de cenas al aire libre están amenizadas con músicos y con bailarinas que realizan la danza del vientre y resultan muy agradables. Hay que abrigarse bien, porque aunque colocan estufas, en el desierto desciende bastante la temperatura por la noche.
El domingo por la mañana se puede ir de compras a la ciudad: el ambiente es muy tranquilo y nadie te atosiga, aunque el regateo es imprescindible; si no regateas el vendedor “casi” se molesta. ¿Hasta donde se puede llegar? Al menos a la mitad de lo que piden. Aunque el idioma oficial es el árabe, todo el mundo habla francés, y muchos ingles y algo de español. Es frecuente que al acercarte a una tienda te digan que el precio es mejor que en El Corte Inglés o Carrefour, o que te hablen de Madrid o Barcelona, la gente en general es muy agradable y abierta. Los productos más interesantes para comprar son dátiles, piedras como la rosa del desierto, babuchas, artesanía, plata, pipas, antigüedades, alfombras, telas… Hay tiendas oficiales con precios fijos, más bajos que los de las tiendas normales, que suelen tener productos de buena calidad: pañuelos, pasminas, trajes típicos… donde como máximo hacen descuentos pero no se regatea. Estas tiendas se reconocen porque ponen el letrero con el precio en el exterior.
Los hoteles como el Palm Beach Tozeur son plenamente accesibles, dos habitaciones accesibles tiene el Ras El Aïn, otros no lo son tanto, a cambio todo el mundo se desvive para facilitar las cosas a quienes se muevan con menos agilidad, desde los coches hasta el personal de los hoteles, los dependientes de las tiendas, una circunstancia que hace más fácil y feliz el viaje. A la hora de reservar el hotel, coviene indicar cualquier circunstancia especiales en la reserva. También al comprar el billete indicar la solicitud de asistencia si fuera necesario, en el aeropuerto de Tozeur aunque no tienen finger, si hay personal adecuado para asistir a las personas que lo necesiten.
La gastronomía tunecina es muy mediterránea
Interesa saber:
- Requisitos de entrada al país: Pasaporte en regla
- Se necesita vacunación: No
- Horario: El mismo que en España
- Idioma: Árabe y francés
- Vestimenta: Ropa y calzado cómodos, más abrigado por la noche
- Religión: Islam
- Moneda: El dinar, para calcular la equivalencia aproximada en euros dividir los dinares a la mitad
- Cambio de moneda: Llevar euros y cambiarlos en el hotel. Se admiten tarjetas crédito
- Voltaje: 220V
- Para alojarse: En esta dirección figuran todos los hoteles www.fth.com.tn
- Para llegar: Vuelo directo de Tunisair jueves y domingos hasta Junio (precio aproximado, 145€ id/v) www.tunisair.es
- Albergues juveniles: www.ataj.planet.tn
- Oficina de turismo: www.descubretunez.com
- Agencia de viajes local: Tozeur Voyages – 58 aveniu Frhat Huched – Teléfono 00216.76.462.577
Un toque de historia: El orígen de Tozeur y el Gran Sur
La zona desértica ocupa el cincuenta por ciento del país, y ya estaba habitada en el año 12.000 a. C por el “Homo caspiensis”. Fué en la revolución neolítica cuando se establecieron en el territorio los pueblos líbicos y beréberes, que eran nómadas y cazadores y que fueron adaptándose y convirtiéndose primero en pastores y después en agricultores sedentarios, aunque muchos clanes continuaron con su vida nómada. Tozeur es la capital de la comarca de Herid, “el país de las palmeras”, siendo Tozeur el mayor de los oasis tunecinos.
Galería fotográfica:




































































