Una reflexión desde uno de los restaurantes más prestigiosos de Londrés: Ametsa

El Brexit no debe rebajar el precio ni la valoración de los vinos españoles

La salida de Europa de Reino Unido puede no convenir a los vinos españoles de alta gama, cada vez más valorados. Es el momento de ser creativos y no desandar lo andado.

José González Godoy

José González Godoy

Fotografías:

Actualizado
21/07/2016



Brexit

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Ha pasado un mes desde que se confirmó el deseo británico de abandonar Europa y, tras ese período, tras este mes de reflexión, lo único cierto que tenemos es algo más de 65 millones de incógnitas (tantas como personas habitamos en el Reino Unido) y que la Libra Esterlina, a día de hoy, es más barata.

Hay empresas que se dedican a gestionar cursos universitarios o másteres en el Reino Unido, con una duración de dos años, que están viendo temblar sus cimientos ante la inseguridad de si esos títulos obtenidos con esfuerzo serán convalidados, una vez que la salida británica sea una realidad. Hay multinacionales buscando quedamente sedes por Europa, por si acaso. Hay inversores nerviosos. Hay reuniones, muchas reuniones. Y preguntas, muchas preguntas

Certezas pocas, muy pocas. La mayor certeza es que absolutamente nadie sabe lo que va a pasar, y que esto desemboca en miedo y en contención. La incertidumbre nunca es buena para las relaciones comerciales, y este plazo que se ha abierto de dos años o más no va a ser una excepción.

Vinos Vega Sicilia

Vinos Vega Sicilia

En estas, lamentablemente, el vino español puede ser un gran damnificado. Sobre todo el vino de alta gama, que es el que más necesitamos introducir y dar a conocer. El otro, el Rioja barato, el granel y el cava a 4 Libras en el super, ya los tenemos. Es por nuestras primeras espadas por las que tenemos que luchar. Nuestros vinos españoles se encontraban en pleno auge, tras haber crecido en valor un 9% en el primer trimestre del 2016 y haber superado a Australia en el tercer puesto de vinos importados en el Reino Unido, por valor total sólo por detrás de Francia e Italia.  

Ya es una realidad el hecho de que los vinos españoles empiezan a ser reconocidos por su calidad general, y no sólo por su precio, y que nuestros vinos de alta gama ya no asustan tanto a los consumidores británicos. Pero también es evidente que ese camino no ha hecho más que comenzar, que queda mucho por hacer, y que el hecho de que ahora sea más caro para los importadores comprar vino español no va a ayudar en estos menesteres.

La sala de Ametsa

La sala de Ametsa

Por otro lado, también nos enfrentamos a un gran retroceso en valor del vino francés, y cada vez más clientes coinciden en que está muy sobrevalorado y buscan otras opciones. Para estos clientes, España ofrece opciones más interesantes y estamos ante una oportunidad histórica para ganar cuota de mercado en los vinos de alta gama. Realmente espero que los bodegueros sepan interpretar este momento y no se pongan nerviosos para entrar en una nueva guerra de precios. Evidentemente, los importadores aducirán al cambio de la libra como argumento para buscar rebajas y descuentos, pero los bodegueros españoles no deberían, bajo ningún concepto, ofrecer descuentos sobre el producto, en todo caso ayuda comercial, ofrecer visitas a la bodega para sus mejores clientes o cualquier otra forma de promoción, menos el descuento directo. Seamos creativos y no devaluemos nuestro producto, ahora no es momento de desandar lo andado.

De momento en Ametsa no hemos notado ese recelo hacia nuestros vinos, por ejemplo. Los clientes siguen disfrutando de ellos en el rango de £50 a £250 con regularidad. Es buena señal, y este restaurante creo que es un buen termómetro para saber dónde pueden estar nuestros vinos, así que sigamos trabajando

José González Godoy elaboró su primer cóctel a los 12 años: era un Alexandre. Empezó a estudiar los libros de cócteles que su padre guardaba en el restaurante y, cuatro años después, dejó el negocio familiar para adentrarse en la hostelería de manera irrevocable. Desde entonces, dos etapas en Inglaterra, otras tantas en Suiza y Alemania, además de Mugaritz o Calima, son algunos de los nombres que se suman a su currículo. En la actualidad dirige la sala del proyecto de los Arzak en Londres: Ametsa, el primer restaurante español que consigue una estrella Michelin en el Reino Unido.
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