10 platos asturianos que tienes que probar (al menos) una vez en tu vida

Junto a la imbatible fabada, hay recetas muy asturianas que te van a alegrar el paladar: las cebollas rellenas, la boroña, el pixín a la sidra o la garrucha son pura tradición... ¡y una explosión de sabor!

Alicia HernándezArtículo patrocinado29/09/2022

No te vamos a descubrir a estas alturas lo bien que se come en Asturias, pero lo que sí queremos hacer es mostrarte 10 de sus recetas más tradicionales aunque no sean las más conocidas para todo el mundo. Partiremos de la fabada, por si alguien aún (algo altamente improbable) no la ha degustado. Y seguiremos con algunos de esos platos de toda la vida que tienes que ir tachando de tu check-list de platos asturianos: cebollas rellenas, tortos de maíz, pixín, pote asturiano, verdinas con almejas, pitu de caleya, marañuelas…

1. Fabada Asturiana, imprescindible

Fabada asturianas. Foto ©Turismo Asturias.Fabada asturianas. Foto ©Turismo Asturias.

Es la receta asturiana más conocida y la que no hay que dejar de probar en las mejores mesas. El origen de la fabada asturiana no está nada claro. Las primeras referencias escritas aparecen a finales del siglo XIX y principios del XX. Así que no es tan antigua. Sí se conoce el uso de las fabes, palabra originaria del bable, alrededor del siglo XVII, después de llegar de América: una alubia blanca, de gran tamaño, con forma recta, larga y aplanada, denominada como “de la Granja”.

En la receta de la fabada asturiana se cocinan con el compango: chorizo, morcilla (el principal secreto de una buena fabada), lacón y otros derivados del cerdo a gusto de cada cocinero. Cada año se convoca un concurso internacional en Villaviciosa y este año la de Cocina Cabal, de Oviedo, se alzó hoy con el primer premio del Concurso La Mejor Fabada del Mundo. El segundo y el tercer premio se fueron a Gijón, para La Bodega de Miguel y La Gitana, respectivamente.

2.- Tortos de maíz

Tortos con picadillo. Foto: © Camilo Alonso. Turismo Asturias.Tortos con picadillo. Foto: © Camilo Alonso. Turismo Asturias.

Si alguien sabe de tortos, ese es Nacho Manzano. Recuerda que hizo su primer torto a los 13 años, con un revuelto de queso Cabrales, y siendo ya un reputado chef lo introdujo en 1994 dentro de su carta en Casa Marcial. Las Guisanderas lo han mantenido en sus casas de comida y en los hogares, y ahora son muchos los restaurantes que lo han recuperado.

El torto es una tortita de maíz (que se fríe o asa a la plancha), que recuerda los panuchos mexicanos. En Asturias se consumían fundamentalmente en época de matanza, acompañados de huevos fritos y de cualquier derivado del cerdo, sobre todo con el delicioso picadillo de chorizo. Hoy podemos encontrar tortos con carnes, revueltos, pescados, mariscos y todo tipo de salsas.

3. Cebollas rellenas

Cebollas Rellenas. Foto ©Turismo Asturias.Cebollas Rellenas. Foto ©Turismo Asturias.

Las cebollas rellenas son una de las elaboraciones más populares de la gastronomía asturiana. El origen nos lleva al restaurante La Laguna, en el municipio de L’Entregu, desde donde esta receta se ha ido extendiendo por el resto del Principado.

Al parecer, la cocinera, la Nena, le dio una vuelta a una receta vista en un recetario francés, cambió el relleno original por bonito en coserva que tenía a mano, y nació un plato ya asturiano porque ha cumplido más de 60 años. Y tiene su propia Fiesta de les Cebolles Rellenes en L’Entregu, que se celebra en esta localidad desde el año 1972, coincidiendo con la festividad de San Andrés, cada 30 de noviembre.

4. Pote asturiano

Pote Asturiano. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo AsturiasPote Asturiano. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo Asturias

Con permiso de la fabada, el pote aparece entre los platos más queridos de los asturianos. Hay quien lo prefiere por encima de la receta estrella. Y no es para menos. Conocido también como potaje de berzas, pote de berzas o pote asturiano, es un guiso que se prepara a fuego lento y proviene de la cocina más sencilla, casera y de supervivencia. 

Antes de que en la gastronomía se hablara de lo que hoy llamamos kilómetro cero, en los hogares se practicaba la cocina de temporada o, coloquialmente, “lo que había en la despensa”: las berzas, los nabos, las fabas, el repollo, las castañas, más adelante las patatas, ingredientes que se mezclaban, en la medida de lo posible con aportes cárnicos: grasa de cerdo, carnes frescas. El resultado es un pote siempre apetecible, reconfortante y lleno de sabor.

Si quieres probar el actual campeón del Concurso de Pote Asturiano, tienes que ir hasta el restaurante Leitariegos, en el Techo del Paraíso, el pueblo más alto de Asturias, con 1.526 metros de altitud. Allí lo prepara el joven cocinero Héctor Cosmen.

5. Pitu de caleya

Pitu de caleya con patatines. Foto ©Turismo Asturias.Pitu de caleya con patatines. Foto ©Turismo Asturias.

Pollo del camino. Esa es la traducción del ‘pitu de caleya’. Son los pollos que viven en libertad, no se alimentan de pienso y pican a sus anchas por el campo: semillas, maíz, insectos, cereales… Estos pollos son más grandes que los que se crían en granjas, tienen la carne más oscura y menos grasa. La raza autóctona asturiana es la Pita Pinta Asturiana, con pintas negras sobre la pluma blanca.

La forma tradicional de cocinarlo es guisado y acompañado de ‘patatines’. Pero también se come mucho el arroz (tipo caldoso) con pitu caleya, de sabor intenso, como el magnífico que prepara Nacho Manzano en Casa Marcial, en Parres (y también lo elabora para enviar a casa), el del Molín de Mingo, en Cangues d’Onís, y Ramona Menéndez, guisandera de Casa Belarmino en Gozón, guisa un arroz con pitu de caleya a fuego lento, como a la antigua usanza, con un resultado exquisito.

6.- Pixín

Pixín a la sidra. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo AsturiasPixín a la sidra. Foto © Joaquín Fanjul. Turismo Asturias

En Asturias «they call it pixín», cuando hablan del rape, o sapito si es de ración, uno de sus pescados preferidos. Se prepara a la Sidra, el pixín en Caldereta y también rebozado, en pequeños bocados, los ‘fritos de pixín’. Esta es una de las especialidades del restaurante El Rompeolas de Tazones, donde también se pueden disfrutar de otros pescados al horno, como besugos o lubinas. Muchos de los pescados y mariscos que disfrutamos en la mesa salen de la rula de Avilés, donde se subasta cada día el pescado fresco y que (previa reserva) puede visitarse.

Una de las villas marineras con más encanto de Asturias es Cuideiru/Cudillero. Es imposible no quedarse prendado de esa imagen del caserío que se descuelga hacia el mar entre dos colinas y se refleja en su agua como si fuera un espejo.

Las casas de colores dibujan una estampa inconfundible, el anfiteatro fotografiado hasta la saciedad. En la parte más alta viven los ‘caízos’, dedicados a la agricultura, y en la baja los pescadores, o ‘pixuetos’. El nombre viene de pixín, el rape o sapito, y es que dicen que los ‘pixuetos’ son grandes sibaritas de las delicias del mar, del pixín y otros pescados que se muestran en las cartas de los bares. 

Además del pixín, no puedes dejar de probar su receta más emblemática, el curadillo: un pescado de la familia de los escualos que se cura al aire (puedes verlo en algunos balcones de las casas) y se guisa al modo tradicional.

7.- Boroña

Boroña 'preñá' o rellena. Foto ©  Juanjo Arrojo. Turismo AsturiasBoroña ‘preñá’ o rellena. Foto © Juanjo Arrojo. Turismo Asturias

Este pan preñao o relleno de embutidos del cerdo, como el chorizo o el jamón, tiene su fiesta. Se celebra en junio en Torazu, parroquia de Cabranes, que presume de hacer una de las mejores recetas del bollo de maíz, el pan que se comía en Asturias y en gran parte del norte de España antes de la llegada del pan blanco, y se conoce también como borona, broa, boroa o buron.

Durante el Festival de la Boroña, Torazu pone a la venta más de 400 raciones y organiza un completo programa que incluye mercado, música y teatro. Este bollo relleno de jamón, panceta y chorizo, se elabora con masa de maíz y trigo y se moldea en un cubo. La receta se remonta al siglo XVI, cuando el maíz llegó a Asturias, y en Torazu conservan varios hornos cilíndricos de piedra donde se hace una de las mejores boroñas de la región.

8. Escalopines al Cabrales

Uno de las grandes platos asturianos: Escalopines al Cabrales. Foto © Turismo Asturias.Uno de las grandes platos asturianos: Escalopines al Cabrales. Foto © Turismo Asturias.

En esta receta se unen dos productos 100% asturianos: la carne de Ternera Asturiana, que cuenta con IGP (Indicación Geográfica Protegida), y el preciado queso Cabrales, el queso azul asturiano más conocido fuera de nuestras fronteras, propio del concejo de Cabrales y que desde 1981 cuenta con Denominación de Origen.

Este plato es un fijo en las sidrerías y casas de comida y hay diferentes versiones. Con la carne adobada ligeramente en ajo y perejil y rebozada (en harina, huevo y pan rallado) o sencillamente preparada a la plancha. El éxito del plato estará, además de en la calidad de la carne, en el punto de la salsa: ni muy líquida ni muy espesa, y con ese aroma y sabor inconfundible del queso Cabrales. El mejor acompañamiento serán unas patatas fritas o patatines, como dicen en Asturias.

9. La Garrucha

Tarta Garulla o Garrucha, típica de Quirós. Foto © Les Fartures. Turismo Asturias.Tarta Garulla o Garrucha, típica de Quirós. Foto © Les Fartures. Turismo Asturias.

La Garrucha (Garuḷḷa en asturiano) es una tarta de avellanas, nueces y castañas con una base de miel, huevos y pasta quebrada típica de Quirós. Es un postre muy antiguo que se elabora en época de otoño, con los productos de la estación, y fuera de Quirós es poco conocida. Allí puedes probarla en Casa Jamallo, en Bárzana, en cualquier momento, pero sobre todo en las Jornadas Gastronómicas de Quirós, entre febrero y marzo, cuando se ponen en valor algunas de las recetas más tradicionales, como el pote quirosano de castañas, los platos de caza de los montes y valles del Oso, como el corzo o el jabalí, y los postres típicos con los borrachines acompañando a la Garrucha.

10. Marañuelas

Las marañuelas, unas ricas galletas de mantequilla de Candás y Lluanco. Foto ©  Turismo Asturias.Las marañuelas, unas ricas galletas de mantequilla de Candás y Lluanco. Foto © Turismo Asturias.

Nacieron para alimentar a los marineros en sus viajes largos, de ahí su forma de diferentes nudos marineros, y con el tiempo se ha convertido en un dulce muy querido en las villas marineras de Candás y Lluanco, aunque estas pastas han llegado a crear alguna polémica sobre si su origen está en una u otra. Nos quedamos con las dos.

La receta es sencilla, con harina, huevo, manteca (mantequilla cocida o clarificada), azúcar y limón, y el toque personal de cada casa y confitería. Dicen que las de Lluanco son más duras mientras que las de Candás saben a anís… Lo cierto es que estas galletas sin conservante alguno duraban lo suficiente para acompañar a los marineros en sus travesías, y las mujeres las horneaban antes de la partida con un nudo o trenzado especial que cada cual reconocía.

En Candás existe una versión en bollo de Marañuela que suelen regalar los padrinos a sus ahijados en Semana Santa. En el Horno de Luanco y en San Félix, en Candás, vas a poder comprar las más genuinas y deliciosas.