Los primeros pasos de un mini-chef

3 recetas para cocinar con tus hijos: Hamburguesa de Pavo, Mini Pizzas Ibéricas y las Rosquillas de la Nona

Os presentamos un plan perfecto de fin de semana para que disfrutéis con vuestros hijos en la cocina, mientras preparáis una buena comida, cena o merienda familiar.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada

Fotografías:

Actualizado
01/03/2016



Ya hemos repetido en varias ocasiones, y no nos cansaremos de hacerlo, la importancia de involucrar a nuestros hijos en la gastronomía: no sólo tienen que comer, tienen que saber qué comen, de dónde viene lo que comen, qué les aporta determinados alimentos y cómo no, saber manipularlos en la medida de lo posible.

Un peque, con las manos en la masa

Un peque, con las manos en la masa

La satisfacción de un padre cuando ve a su hijo cocinando, disfrutando y luego comiendo su propia elaboración es inmensa, al igual que la del niño experimentando con la comida y, a la vez, disfrutando de un momento en familia, algo que en muchas ocasiones es difícil.

Somos conscientes de la complejidad de encontrar el momento y la paciencia para ponernos “con las manos en la masa” con nuestros hijos, pero no podemos olvidar que su aprendizaje pasa por la experiencia, y aunque lo dejen todo perdido, el momento habrá valido la pena.

Dejad que se pringuen, que toquen, que huelan, que prueben, que amasen… que pongan su imaginación al servicio de la receta y que, finalmente, disfruten comiendo lo que han preparado. La cocina para ellos, y probablemente también para los más grandes chefs del mundo, debe ser un momento de placer, un juego importante, ni más ni menos.

Claves para cocinar con tus hijos

Esperando a que el horno dé sus frutos

Esperando a que el horno dé sus frutos

  • La limpieza: antes, durante  y después. Acostumbra a tus hijos a trabajar en un espacio limpio, a ir recogiendo durante la elaboración de la receta, a lavarse las manos las veces que sea necesario y a dejar la cocina en perfecto estado. Que esto sea parte del juego de cocinar, no una obligación.
  • Los utensilios. A la hora de la verdad, os encontrareis que muchos de los utensilios de cocina que usamos no son prácticos para ellos: demasiado grandes, demasiado peligrosos, demasiado delicados, etc… Compra en tiendas especializadas material que ellos puedan utilizar de forma cómoda y segura. ¡No olvides un buen delantal y un gorro de cocina!
  • La compra: enseña a tus hijos que el proceso de cocinar no empieza en la cocina. Interesa ir al mercado con ellos y comprar los productos: que los vean, que oigan lo que  dicen los vendedores, que se empapen de gastronomía desde el origen.
  • Paciencia, mucha paciencia. Muchas veces os resultará complicado no perderla al ver como una cucharada de tomate vuela en dirección a la pared: intentad minimizar los riesgos. Procurad estar siempre muy atentos a sus movimientos, que todo pase por vuestra supervisión. Aún así resulta inevitable que las cosas se desmadren un poco. Un solo consejo: paciencia y sentido del humor.

Hamburguesa de pavo con virutas de beicon

Ingredientes para 4 hamburguesas:

Hamburguesa de pavo con virutas de beicon

Hamburguesa de pavo con virutas de beicon

  • 500 gramos de carne picada de pavo
  • 1 tomate maduro
  • 4 lonchas de queso cheedar
  • 4 lonchas de bacon
  • 4 panecillos pequeños de hamburguesa
  • 1 yema de huevo
  • pan rallado
  • perejil
  • Maicena

Elaboración:

  1. Lo primero, ponemos en un bol la carne picada de pavo, la yema de huevo, una cucharada de pan rallado y el perejil picado. Aquí ya entra el niño en juego que, con las manos, amasará el conjunto hasta que todo quede bien mezclado y se cree una masa moldeable. Nosotros podemos ayudarle a mezclar, pero dadle el tiempo que necesite para conseguirlo, sin prisas.
  2. Una vez tengamos la mezcla damos la forma a las hamburguesas: haced bolas con la carne y que sean ellos quienes las aplasten con las plantas de las manos para crear las hamburguesas y  las rebocen en la maicena. Reservar.
  3. Los panecillos serán una tentación...

    Los panecillos serán una tentación…

    Que el niño lave con agua fresca el tomate, luego cortadlo vosotros en rodajas finas, y colocarlo en un plato para montar la hamburguesa más adelante.

  4. Freír el bacón hasta que quede chamuscado, desengrasar en papel de cocina y poner en un bol. El niño puede machacarlo con el mortero hasta crear virutas con él. Reservar.
  5. Tostar los panecillos en la sartén (no demasiado, que el pan quede blandito) y colocar en los platos que vayamos a usar.
  6. Freír las hamburguesas, añadiendo el queso cheedar al final de la cocción y colocar la carne sobre el pan. Que el niño sea el encargado de distribuir los demás ingredientes, que elija si pone antes el tomate o la lechuga, que se encargue de espolvorear el bacón y que, finalmente, cierre la hamburguesa para que sea él quién acabe “su creación”.

Mini-pizzas ibéricas

Ingredientes para la masa:

Min-pizzas ibéricas

Min-pizzas ibéricas

  • 400 gramos de harina
  • 5-10 gramos de levadura
  • 200 ml. de agua
  • Una pizca de sal
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra

Para el relleno:

  • 4 tomates triturados
  • 150 gramos de queso manchego semicurado rayado
  • 100 gramos de jamón ibérico
  • 10/15 tomates cherry
  • Orégano.

Elaboración:

La masa de pizza les encantará

La masa de pizza les encantará

  1. Primero nos ponemos con la masa. Para esta receta, en la que entra mucho en juego la harina, es muy recomendable ponerle a vuestro hijo un buen delantal (le encantará la idea). En un cuenco, que vuestro hijo vierta la harina, el aceite y la sal, removemos y formamos con el conjunto un volcán en el centro.
  2. En un bol aparte, mezclamos la levadura con el azúcar en un poco de agua tibia hasta que se disuelva y que el niño agregue la mezcla dentro del volcán.
  3. Añadimos el agua y nos ponemos a amasar. Igual que en la receta anterior, ayudad a amasar al niño, pero no tengáis prisa, dejadle que lleve su ritmo y que vea que con esfuerzo va a conseguir el resultado esperado. Una vez tengamos la masa (que no se pegue a los dedos), que el niño haga una pelota con ella y dejad reposar unos 30 minutos, con un paño encima. Aprovechad este tiempo para lavar y cortar el tomate, colocar el queso rallado en un cuenco, para que luego al niño le sea mas sencillo añadirlo a la masa y para triturar los tomates (previamente pelados).
  4. Pasados los 30 minutos, pasamos la bola de masa a una superficie plana enharinada y que el niño amase con un rodillo, hasta crear una masa fina. Cortamos la masa en tantos cuadrados como mini-pizzas queramos hacer, subimos los bordes para que no se derramen los ingredientes y darles forma a las pizzas, y empezamos a rellenarlas.
  5. Dejad que sean ellos quién vayan añadiendo los ingredientes: primero el tomate triturado, luego el orégano, el queso rallado, las lonchas de jamón ibérico y finalmente los tomates cherry, partidos por la mitad.

Las rosquillas de la Nona

Ingredientes:

Rosquillas de la Nona

Rosquillas de la Nona

  • 500 gramos de harina
  • 3 huevos
  • 6 medidas de aceite de oliva
  • 6 medidas de azúcar
  • 3 medidas de anís del mono.

Elaboración:

  1. Esta sencilla receta volverá loco a vuestros hijos. Lo primero, ponemos el medio kilo de harina en un bol grande, y le decimos al niño que haga un volcán en ella. Cascamos los huevos y los añadimos dentro el hueco. Las medidas que vamos a usar para la preparación del plato son las mismas cáscaras del huevo: la mitad que nos haya quedado mas grande tras cascarlos. Que el niño sujete  la cáscara sobre el bol, nosotros vamos llenándola y él añadiendo su contenido al volcán: primero el aceite y luego el azúcar. Es preferible que el anís seáis vosotros quien lo añada (no os preocupéis por el alcohol, que se evaporará en la cocción de las rosquillas).
  2. Con esta receta los más pequeños van a disfrutar mucho

    Con esta receta los más pequeños van a disfrutar mucho

    A continuación vais removiendo poco a poco la masa hasta que se forme una masa compacta. Es posible que tengáis que echarle un poco mas de harina a la masa si no conseguís la textura idónea. Una vez la masa esté compacta (se os pegará un poco a los dedos) formamos una pelota y la dejamos reposar unos treinta minutos a temperatura ambiente.

  3. Llega el momento que mas disfrutará el niño: ¡la preparación de las rosquillas! Las iremos haciendo en una superficie lisa con un poco de harina para que no se peguen. La forma clásica es haciendo un churro y pegando los extremos, pero podemos hacer diferentes formas para hacerlas mas divertidas, desde círculos a estrellas, pasando por diferentes tipos de animales, con forma de muñecos, etc.. lo que vuestra imaginación (y vuestra habilidad manual) os permita.
  4. En abundante aceite caliente, se fríen las rosquillas por ambos lados. Al retirar se ponen en papel de cocina para eliminar el aceite sobrante.
  5. Se les añade azúcar por encima y ¡¡listas para una buena merienda familiar!!
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