La coincidencia de las navidades y el verano en Brasil producen curiosas imágenes como esta

Navidades en el Mundo: desde el hueso de los deseos de Irlanda a las siete uvas de Brasil

Te gustará saber que en Río de Janeiro se recibe el año en la playa vestido de blanco, que Filipinas tiene una Navidad similar a la española, que en Italia se toman lentejas con las campanadas o que en Polonia se reserva un sitio para los ausentes.

Redacción20/12/2018

Aunque en muchos casos la globalización está unificando las celebraciones navideñas, cada país tiene sus ritos y costumbres, que podemos conocer y disfrutar si viajamos a ellos en estas fiestas. También como sugerencia, podemos adoptar algunos que son realmente divertidos y entrañables.

En Europa, mucha tradicción

ALEMANIA: Navidad con música

En este país centroeuropeo en Nochebuena se cena pato, lombarda y pastelillos de patata, en especial las bolitas de patatas. Muchos alimentos y adornos, principalmente de madera, se compran en los múltiples mercadillos del país, donde se sirve además vino caliente especiado, una excelente forma de calentar el cuerpo durante los días más fríos del invierno.

Los dulces típicos de estas fiestas son el Pan de especias “pan d’epice“, bizcocho y almendras tostadas. Tampoco faltan los Papa Noel de chocolate. En Nochevieja se toma Fondue y Raclette, y a las 12 de la noche del día 31 todos brindan con vino espumoso. Se pone el árbol, se va a la iglesia y se tocan instrumentos. En Alemania la Navidad tiene música.

BÉLGICA: Mercadillos en todo el país

Pudding de Navidad inglésPudding de Navidad inglés

En la ciudad de Lieja hay todo tipo de actividades en la Navidad: pista de patinaje navideña, el Festival del Cirque, el Festival de Arboles de Navidad, Happy Christm’ART… El festival de belenes se mantiene desde diciembre a mediados de Enero. Otra actividad típica de la Navidad en este país son los mercados de Hígado de pato y ganso, no en vano ambos alimentos son las estrellas de las mesas navideñas, así como el pato entero. Es frecuente cenar en casa de los abuelos. En Nochevieja los jóvenes van a los bares a beber cerveza, ya que es más barata de lo habitual. La comida suele ser una barbacoa que se hace en el interior. No se celebran las campanadas, pero se bebe vino y champagne justo en el cambio del año. En los mercadillos que hay en todas las ciudades del país se venden patatas fritas, hamburguesas, crepes, goffres, chocolate, pralines, speculos y, por supuesto, artesanía para regalar a la familia. Lo más típico en cuanto a bebidas son gluhwein, jenever y schnaps. En el fin de año también se da dinero y se enciende una vela para las personas más desfavorecidas. No hay un dulce típico, porque durante el año se toman muchos.

La cosmopolita ciudad de Bruselas tiene algunos de los mercados tradicionales más renombrados donde hay desde Los “panetones” italianos al “glüwein” alemán o el “glögg” escandinavo, sin olvidarnos del célebre “pudding” de Navidad inglés. Pistas de patinaje, el árbol navideño, la Noria y los tiovivos mágicos serán paradas obligatorias de un recorrido-iluminado. “Les Nuits Electrabel” tendrán lugar en la Grand-Place: bolas gigantescas y translúcidas de 3 metros de altura,

DINAMARCA, Navidad de cuento

Los mercadillos ofrecen artesanía además de café, bizcochos, buñuelos artesanales o vino calienteLos mercadillos ofrecen artesanía además de café, bizcochos, buñuelos artesanales o vino caliente

En Odense celebran todos los años el Mercadillo de Navidad Hans Christian Andersen. Este año, las fechas en las que se podrá disfrutar de este espectacular Mercadillo de Navidad van entre finales de noviembre y principios de diciembre. Los castillos alrededor de Odense también ofrecen sus instalaciones para un escenario de navidad que te transporta a tiempos casi olvidados. Por ejemplo, en Harridslevgaard visten todo el castillo para Navidad, decorando cada una de las salas de distinta manera, con decoraciones especiales y una búsqueda del tesoro para los niños. También se puede comprar artesanía y productos gastronómicos típicos de la época (www.harridslevgaard.dk). A finales de noviembre se enciende el tradicional árbol de navidad durante una gran fiesta, un acontecimiento que atrae a mucha gente a Flakhaven, entre ellos el mismísimo Papá Noel. En Aarhus la magia de la Ciudad Antigua y su Mercadillo de Navidad empieza el 22 de noviembre, cuando los 75 edificios magníficamente restaurados se visten de fiesta de la misma manera que se hacía 100 años atrás. Treinta salas en 21 edificios se vuelven vivas e interactivas con las costumbres y tradiciones de las fiestas navideñas (www.dengamleby.dk). El 28 de noviembre abre el mercadillo de artesanía en la Sala Ecuestre, que rebosa de ambiente navideño y ofrece unos decorados espectaculares, con casi cien puestos ofreciendo artesanía danesa además de café, glögg, bizcochos y buñuelos artesanales.

ESCOCIA: Salmón ahumado y el “hueso de los deseos”

En los mercadillos de navidad se puede encontrar artesanía y productos locales para disfrutar durante las fiestas (c) Joseph JeanmartEn los mercadillos de navidad se puede encontrar artesanía y productos locales para disfrutar durante las fiestas (c) Joseph Jeanmart

En diciembre se celebran los festivales de invierno en  Edimburgo y Glasgow, así como el festival de fuego tradicional en Stonehaven, o los Hogmanay (Nochevieja) celebrados en las calles. También cabe destacar los mercadillos, un paraíso para los amantes de la comida. El Mercado de los Highlands vende los productos de calidad de la región, como la carne de venado, las galletas de avena y los quesos de Escocia. George Square, en el centro de Glasgow, se transforma con una pista de patinaje y el pueblo se muestra engalonado para la navidad. La cena de Nochebuena es siempre muy especial: comienza con el salmón salvaje ahumado en la isla de Skye, se sirve con el pan integral y mantequilla y un trozo de limón. Una cena tradicional comprende un pavo asado, las coles de Bruselas, las patatas asadas, la salsa de arándanos, un relleno de nueces, las salchichitas envueltos en bacón y mucho jugo en el pavo asado.

Una tradición de la cena es “el hueso de los deseos”. El hueso del pavo parece como la letra ‘Y’. Dos personas toman un parte del hueso y tiran, y la persona que se queda con la parte más grande puede pedir un deseo. El postre suele ser un pudin rico de fruta y frutos secos. Se empapa el pudin con el brandy en llamas para rechazar los espíritus malignos (y también calentar el pudin). Un “mince pie” es la manera perfecta para termina la cena: un pequeño pastel de picadillo de fruta. Y por supuesto, un buen whisky escocés. En Nochevieja, para darle la bienvenida al nuevo año se toma la mano de los vecinos y amigos y se canta “Auld Lang Syne”. Esta canción fue escrita por el poeta nacional de los escoceses, Robert Burns. “Auld Lang Syne” significa “hace mucho tiempo”. Se trata del amor y las amistades del pasado. Después de medianoche se visita la casa de los vecinos, aunque hay otra tradición que se llama “First Footing” (el primer paso). Para tener suerte, la primera persona que entra en la casa en el nuevo año debería ser un hombre alto y moreno, y debería ofrecer un regalo a la casa como el carbón, para que la casa este caliente y segura, o la galleta shortbread, para que la casa nunca tenga hambre. En año nuevo se celebra también el festival de fuego en Stonehaven, o las noches de fiesta de la calle de Edimburgo y Glasgow.