La coincidencia de las navidades y el verano en Brasil producen curiosas imágenes como esta

Navidades en el Mundo: desde el hueso de los deseos de Irlanda a las siete uvas de Brasil

Te gustará saber que en Río de Janeiro se recibe el año en la playa vestido de blanco, que Filipinas tiene una Navidad similar a la española, que en Italia se toman lentejas con las campanadas o que en Polonia se reserva un sitio para los ausentes.

Redacción20/12/2018

ITALIA, Panettone y lentejas

Pannetone, un clásico italiano por navidad con creciente presencia internacionalPannetone, un clásico italiano por navidad con creciente presencia internacional

Las Navidades en Italia se celebran de forma muy diferente en cada zona. No obstante, hay algunos elementos iguales para todos. La cena de Nochebuena es más celebrada en la zona sur, donde se hace una cena de vigilia con base de pescado, como por ejemplo el bacalao, la merluza o el besugo. Tampoco falta en estos días el Panettone, pan dulce con frutas escarchadas y pasas; y el Pandoro, con azúcar glass. También se toma el turrón, blando o duro, el que lleva cacahuetes simboliza bienestar económico y prosperidad. La comida del día 25 se celebra más en el norte de Italia, en ella se come carne, uno de los platos más clásicos es la Farona, que es gallina, y prácticamente no se toma pavo. En Nochevieja es típico cenar “cotechino” (salchicha rellena) o “zampone” (pezuña rellena). Con las campanadas se comen lentejas, se descorcha espumoso, que allí se llama espumante (Ferrari o Berlucchi son algunos de los que más gustan), en el sur se tiran petardos y en el norte se lanzan fuegos artificiales. En Nápoles es costumbre tirar por la ventana cosas viejas. Befana es la bruja buena que el día 6 de enero trae golosinas a los pequeños, también Papa Noel trae los regalos el día 24.

MADEIRA (PORTUGAL), pura Nochevieja

Madeira celebra por todo lo alto la Nochevieja con el mayor espectáculo pirotécnico del mundoMadeira celebra por todo lo alto la Nochevieja con el mayor espectáculo pirotécnico del mundo

El espectáculo más impactante estará ubicado en el anfiteatro de Funchal, capital de la isla, transformado en un grandioso pesebre que será iluminado con más de 250 mil lámparas de colores. La Navidad se celebra por todo lo alto y finaliza en Nochevieja con el mayor espectáculo pirotécnico del mundo, reconocimiento obtenido en 2006 y con el que se batió el Record Guiness al mayor espectáculo del mundo. Desde principios de diciembre hay bandas filarmónicas y los belenes que engalanan los rincones de la capital, también llamados Lapinhas, aparecen adornados con centros de frutas y trigo fresco iluminando el portal. Asimismo, el 15 de diciembre es el comienzo de las “Missas do Parto”, que empiezan al amanecer para celebrar los nueve meses de embarazo de la Virgen María, y que se celebran con procesiones, especialmente en las iglesias rurales. Las compras para la cena de Nochebuena se convierten en todo un evento en la Noche del Mercado, que tiene lugar el 23 de diciembre en el Mercado dos Lavradores, plagado de puestos y abierto durante toda la noche. La matanza del cerdo, días antes de Nochebuena, también cuenta con una tradición muy arraigada en las islas, habiéndose convertido en una fiesta llena de animación donde familias y vecinos se reúnen para disfrutar de la gastronomía típica de la época. Las delicias culinarias de estas fechas son el asado de cerdo, las tartas de miel, o el surtido de frutas tropicales. El día 31 con las campanadas no se toman uvas sino pasas, al igual que en el resto de Italia.

POLONIA, un sitio para los ausentes

Sopa de remolacha Borsch, clásica en el menú navideño polacoSopa de remolacha Borsch, clásica en el menú navideño polaco

El día 24 de diciembre, según la tradición, los polacos se abstienen de comer hasta la hora de la cena, cuando empieza a verse la primera estrella en el cielo, teniendo en cuenta que la noche cae mucho antes que en España, suele ser sobre las 4 ó 5 de la tarde cuando se empieza a cenar. La tradición indica que la mesa tienen que estar cubierta con un mantel blanco, debajo del cuál se pone un poco de heno para recordar el pesebre. Obligatoriamente se sirven doce platos (por los doce apóstoles), aunque son raciones pequeñas y no se suele servir carne para la cena, predominando los arenques como entrantes, sopa de remolacha “borsch” o sopa de setas, las empanadillas polacas rellenas de choucrut con setas, carpa frita, ensaladas de lombarda, y de postre pasteles con el relleno de semillas de amapola y frutos secos y, para terminar con una compota de frutos secos. Otra de las tradiciones que se sigue a rajatabla es dejar un cubierto de más en la mesa: ese día si alguien llama a la puerta, hay que tener sitio preparado. Antes de empezar la cena se comparte la hostia, anteriormente bendecida en la iglesia, deseándose salud, amor, dinero, etcétera, para el próximo año. El tiempo hasta la misa del gallo transcurre entre la entrega de los regalos y los villancicos. Pasada la misa, muchas veces la fiesta continúa y ya se puede tomar carne. La Nochebuena y el día de Navidad tienen carácter familiar y el día 26 de diciembre también es festivo en Polonia, y se dedica a recibir o visitar a los amigos.

SUECIA, arenques y vino caliente

En nochevieja se puede ver a los suecos tiritando de frío y con nieve hasta las rodillas, brindando con champán heladoEn nochevieja se puede ver a los suecos tiritando de frío y con nieve hasta las rodillas, brindando con champán helado

El espíriu navideño comienza a finales del mes de noviembre. Es un buen momento para saborear la belleza de ese país escandinavo. Una magnífica idea es navegar entre los entresijos de la capital del reino, Estocolmo. Para ello se puede pasear en barco y empaparse de naturaleza, a la vez que degustar la mesa navideña típica sueca con arenques, salmón, jamón… un buffet con mas de 30 platos. Y al final de trayecto, al arribar a puerto, la iluminación de la ciudad ya no deja lugar a dudas, la Navidad ha llegado (www.stromma.se). Gotemburgo es la segunda ciudad más importante del país y tiene fama de ser la ciudad con más espíritu navideño de toda Escandinavia. Para olfatear esa magia especial de las Navidades, qué mejor que comprar una de las tarjetas turísticas “GöteborgsPasset” y perderse por la ciudad disfrutando de mercadillos, museos, comida, tradiciones y de todo tipo de atracciones. Una de las más sorprendentes es el árbol cantante, aunque tampoco hay que perderse patinar sobre hielo en el parque de “Bältespännarparken” o asistir a la proyección de la película navideña sobre la fachada de 1.500 metros cuadrados del Museo de Arte de Gotemburgo. En todo el país hay mercadillos, en los que se venden castañas asadas, galletas de jengibre y vino caliente aderezado con especias, azúcar y miel. Los restaurantes sirven la tradicional smorgasbord navideña de Suecia. La nochevieja suele coincidir con un frente frío, y hacia medianoche se puede ver a los suecos tiritando de frío y con nieve hasta las rodillas, brindando con champán helado y encendiendo las mechas de cohetes y petardos.

REPÚBLICA CHECA: Todo por los niños

Los mercadillos navideños son una de las atracciones navideñas en la República ChecaLos mercadillos navideños son una de las atracciones navideñas en la República Checa

El día 26 de noviembre, el primer domingo de adviento, se inicia la iluminación y comienza la temporada de los mercadillos navideños donde, además de probar vino caliente o el jamón de Praga, se pueden comprar los adornos para el belén o las bolas del árbol, sobre todo las de cristal. La noche del 5 de diciembre es importante para los niños, ya que llega el arzobispo San Nicolás, que viene acompañado de un diablo y un ángel, y que a los niños buenos les trae un regalo y un dulce, y a quienes no han obedecido carbón y patatas crudas. Los niños preparan las canciones y poemas para San Nicolás y prometen que se van a portar bien.

El momento cumbre es la Nochebuena, cuando se reúne toda la familia tras asistir a la Misa de Gallo, y en la cena se toma un menú tradicional basado en sopa, carpa rebozada, una ensaladilla de patata, frutos secos, naranjas y una variedad inmensa de pastelitos y pastas. Con estos alimentos hay varias curiosidades: las carpas se suelen comprar vivas, se ponen en agua en la bañera hasta que se sacrifican, pero a veces los niños se encariñan con ellas y hay que devolverlas al río y comprar otras en la pescadería. En Praga es costumbre ir al centro con los niños, soltar las carpas y brindar con champagne, también tomar las pastas, que cada familia hace en su casa y que después se intercambian con otros familiares y amigos. Cuando se ofrecen, lo habitual es decir: “Este año no me han salido muy buenas”, para que te digan que todo lo contrario: que están deliciosas. Las casas huelen a canela y azúcar, y se decoran. El árbol, sin embargo, se mantiene oculto en una habitación con los regalos. Tras la cena suena una campanilla que indica que el Niño Jesús ha nacido, entonces se abre la puerta del cuarto a los niños y se intercambian los regalos, que trae el Niño Jesús, y no Papa Noel. Ése es el momento más mágico de la Navidad checa, y ni siquiera durante el comunismo en la ocupación soviética se dejo de creer en el Niño Jesús.

El vino caliente es un clásico navideñoEl vino caliente es un clásico navideño

Muy diferente es como se festeja la Nochevieja: se está de fiesta toda la tarde y la noche, y justo cuando son las doce se brinda con champagne y continúa la fiesta. Al día siguiente se comen lentejas, para tener mayor prosperidad. El día 2 de enero acaban las Navidades, los niños van al colegio y los padres a su trabajo, y aunque el día 5 los Reyes Magos bendicen las casas, no traen regalos, de hecho en República Checa ni siquiera es día festivo.

Para atraer la buena suerte es costumbre partir una manzana por la mitad y que salga una estrella, o hacer barquitos con cáscaras de nuez y velas: si flota es que se hará un viaje, o también besar a quien amas debajo del muérdago, porque así el amor se mantendrá.