aceite de oliva rosa

¿Aceite de oliva rosa? Sí, existe, es español y nosotros lo hemos probado

Nos ha llegado una botella de Aceite de Oliva rosa... si, has leído bien. Nosotros la hemos abierto, la hemos probado... y estas son nuestras opiniones.

Si pensabas que lo habías visto todo, estabas en un error. Hoy te presentamos un aceite de oliva… rosa. Bueno, conviene aclarar que no es exactamente aceite de oliva virgen extra sino que se comercializa como “infusión de aceite de oliva virgen extra” debido al colorante natural que le proporciona ese llamativo color.

Si quieres saber más sobre este pink oil, sigue leyendo…

Antes de empezar: ¿por qué ese color?

Sabemos que te mueres de ganas de saber qué le da el color a este aceite y lo sabrás muy pronto porque, como debe ser, la lista de ingredientes de este producto es muy corta: 94,9 % de aceite de oliva virgen extra y un 5 % de concentrado de remolacha. Sí, es remolacha, como probablemente habías imaginado. La marca asegura (y nosotros la creemos) que no utiliza colorantes artificiales ni aditivos para lograr el color y, de hecho, en la lista de ingredientes no aparece ningún colorante con número E: figura simplemente el concentrado de remolacha. Son los pigmentos naturales presentes en esta hortaliza los que proporcionan el color. Técnicamente, la remolacha debe su tonalidad principalmente a las betalainas, entre las que destaca la betanina, aunque L’AUREA no especifica qué pigmentos concretos contiene su concentrado.

El producto se desarrolló durante cerca de un año junto a Tecnalia y la Universidad Politécnica de Madrid precisamente para conseguir ese cambio de color sin modificar las características organolépticas del aceite. Buen trabajo.

En cuanto al aceite, es un Picual de cosecha temprana procedente de Jaén y de agricultura ecológica.

La botella del Aceite de Oliva Rosa de LÀurea. Foto © Con Mucha Gula

¿Y a qué sabe el aceite rosa?

Aquí llega la respuesta: no sabe a remolacha. La realidad es que, en una cata a ciegas a la que hemos sometido a un miembro inocente de nuestro equipo, este no ha notado nada diferente. Su respuesta fue: “un aceite de oliva virgen extra… y rico”. Se llevó una buena sorpresa cuando le enseñamos el color y hubo que tranquilizarlo, pero todo acabó bien.

Así pues, los pigmentos vegetales modifican únicamente el aspecto del aceite, sin alterar su sabor ni su aroma. Lo que encontramos, por tanto, es fundamentalmente el carácter de un AOVE Picual de cosecha temprana: aromas de aceituna verde, hierbas, tomate y alcachofa, una entrada relativamente suave y equilibrada, un ligero amargor y ese picante progresivo final característico de muchos aceites Picual.

Visualmente rompe por completo con la imagen tradicional del aceite de oliva, pero en boca se comporta como un AOVE convencional. Por lo tanto, es una gran idea para darle un color diferente y original a tus platos sin alterar el sabor del buen AOVE.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es periodista especializado en gastronomía y director de la revista Con Mucha Gula, fundada por su madre, la Ver más sobre el autor