Alapar, de las cocinas de elBarri a su propia Izakaya en Montjuïc

Alapar, de las cocinas de elBarri a su propia Izakaya en Montjuïc

El restaurante barcelonés Alapar nos ofrece una cuidada y personal selección de platos japoneses con influencias catalanas y producto local.

15 de noviembre de 2023Actualizado el 6 de mayo de 2024

Tras coincidir en las cocinas de elBarri, de Albert Adriá, Jaume (chef) y Viki (jefa de sala) tenían claro que su camino pasaba por abrir su propio restaurante. Fue justo después de la pandemia cuando se lanzaron a la aventura que supuso Alapar, en dónde su propuesta gastronómica pasaba por unir la cocina japonesa, de la que ambos se consideran enamorados, con la gastronomía popular catalana. El resultado es esta ´Izakaya mediterránea´, un cuidado local en Montjuïc, recomendado en la guía Michelin y con una gastronomía limpia y personal.

La primera idea de Alapar era crear una cocina para compartir, pero tal y como nos cuenta Jaume, “el concepto no se acababa de entender. La gente veía los precios de los platos y se asustaba, no comprendían que la idea era que con 2 o 3 platos comer una mesa de 6”. Así que viraron hacia una cocina más individual pero en donde han permanecido resquicios de aquella primera idea, como son su parte de montaditos, unos ´nigiris a la catalana’ en donde se sustituye el arroz por pan. Muy recomendable el de tartar de toro, un bocado sabroso y envolvente.

Uno de los nigiris del restaurante Alapar

El menú in crescendo de Alapar

Para conocer a fondo Alapar, lo mejor es probar su menú degustación. No ofrecen un maridaje formalizado, pero existe la posibilidad de acompañar los diferentes pases por las propuestas que ofrece Viki, en donde destacan los saques, los blancos y los espumosos, dejando los tintos como una opción casi residual.

El menú está claramente diferenciado por un plato que lo corta en dos: el Carabinero a la brasa con salsa de escabeche. Antes de él, la predomina la parte más japonesa, con nigiris, temakis y los ya comentados montaditos. Especialmente logrado el Nigiri de caballa marinada y ahumada con botarga de mújol y el temaki crujiente con alga nori, crema de aguacate, lima y tartar de wagyu.

Posterior al carabinero la tradición catalana empieza a formar parte de los platos, como bien escenifica el fricandó, elaborado a la manera tradicional pero sustituyendo la habitual ternera por con secreto de atún y  kimchi casero o in interesantísimo mar y montaña, con anguila y papada confitada, yema de huevo, boletus y dashi de cebolla.

Flor de pez limón de Alapar

Muy recomendable también, quizás uno de los mejores pases de todo el menú, la flor de pez limón curada, servida con aceite de cilantro y zumo de yuzu y unas hojas de capuchina y chalotas encurtidas. Un plato muy inteligente, en donde la textura aterciopelada de las hojas y la delicadeza del pez limón encajan a la perfección.

Y en la parte dulce, el Kakigori con el bloque de hielo de higos, yogur de jengibre y zumo de pera y unos mochis artesanales de chocolate.

La Ikazaya Mediterránea que un día soñaron Viki y Jaume es a día de hoy uno de esos sueños hechos realidad, con una cocina sin prejuicios, bien ejecutada y con un interesante toque personal.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es Periodista gastronómico y director de la revista Con Mucha Gula. Su contribución al periodismo gastronómico va más allá de Con Mucha Gula, consolidándose como figura multifacética en el panorama... Ver más sobre el autor