Alimentación para pacientes con cáncer

Alimentación para pacientes con cáncer

El Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas nos da las claves para una correcta Alimentación para pacientes con cáncer.

Redacción04/02/2024

Cada cuatro de febrero se celebra anualmente el Día Mundial contra el Cáncer para concienciar sobre la importancia de actuar en la prevención y tratamiento de una enfermedad que afecta a uno de cada tres hombres y a una de cada cuatro mujeres a lo largo de la vida. La alimentación para pacientes con cáncer es fundamental en este proceso.

Los avances en la práctica clínica y la investigación hacen que cada vez haya un mayor número de curaciones y un aumento en la supervivencia de los principales tumores. La prevención, el diagnóstico y tratamiento temprano son clave para detectar la enfermedad en su fase inicial y tener una mejor y más rápida recuperación.

Pero, además, hay otro aspecto que es importante para la buena evolución de pacientes oncológicos. Hablamos de la alimentación para pacientes con cáncer. Está demostrado científicamente que una buena nutrición mejora la calidad de vida de los pacientes durante el tratamiento de esta afección.

Cada vez hay un mayor número de curaciones de los principales tumores

Beneficios de alimentación para pacientes con cáncer

Si estás recibiendo o has recibido recientemente tratamiento oncológico, es muy probable que sufras en mayor o menor medida un deterioro de tu estado nutricional, debido tanto a los efectos de la medicación como  de la propia enfermedad.

Tal y como explican desde la Academia Española de Nutrición y Dietética, mantener un buen estado nutricional disminuye las complicaciones asociadas a los efectos secundarios del tratamiento, además de mejorar la tolerancia al mismo, la calidad de vida y el estado físico y psicológico de los pacientes.

Por ello, te recomendamos que solicites pautas dietéticas personalizadas y que se ajusten a tus necesidades concretas de energía y nutrientes. Un diagnóstico elaborado por un profesional dietista-nutricionista permite una intervención nutricional adaptada a tus características y a los posibles efectos adversos que surjan con los medicamentos.

¿Cómo  adaptar la alimentación durante el tratamiento contra el cáncer?

El plan de alimentación para pacientes con cáncer debe adaptarse a los distintos efectos secundarios que éste suele ocasionar en sus diferentes etapas.

Algunos de los síntomas más habituales son: saciedad precoz, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, disfagia (dificultad al tragar), sequedad en la boca (xerostomía), mal sabor, pequeñas úlceras o heridas bucales, diarrea o estreñimiento.

Durante el tratamiento de quimioterapia, es importante seguir una alimentación saludable, variada y adaptada a los efectos adversos que hemos citado.  La noche anterior a la sesión es recomendable optar por una cena de fácil digestión, con técnicas culinarias sencillas, evitando grasas, alimentos flatulentos o frituras. Bebe suficiente agua y evita las bebidas azucaradas, alcohólicas o con cafeína. Es recomendable también que lleves contigo algún alimento para tomar una vez la sesión haya finalizado.

Durante el tratamiento de quimioterapia, debes hidratarte correctamente.

Es recomendable comer despacio, de forma frecuente, evitando atracones. Después de comer, reposa en un lugar tranquilo sentado, no tumbado, para evitar náuseas o indigestión.

Otro síntoma que refieren algunos pacientes durante el tratamiento con quimioterapia es el sabor metálico. Un truco para reducirlo es utilizar cubiertos de silicona. Además, tomar agua con limón estimula la salivación y ayuda a reducir esa sensación.

Recomendaciones dietéticas para pacientes de cáncer

La Academia Española de Nutrición y Dietética y el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas explican una serie de recomendaciones que pueden ayudar a mantener una buena nutrición durante el proceso de la enfermedad:

  • Identifica las horas del día en que sientes más apetito, y ajusta tus horarios de comida a ellas.
  • Si sientes que tienes poco apetito, un truco es servir la comida en platos grandes. De este modo, parece que hay menor cantidad y resulta menos pesado visualmente “enfrentarse” a ella.
  • También es importante procurar que la presentación de los platos sea atractiva e incorporar opciones de recetas nuevas.
  • Evita cocinar alimentos que desprendan olores fuertes para que no afecten negativamente tu sensación de hambre.
  • Extrema la higiene al manipular alimentos, tanto con el lavado de manos como con la limpieza de superficies y utensilios, y evita que los alimentos crudos entren en contacto con los cocinados.
  • Limpia y desinfecta las frutas y verduras que vayas a consumir crudas.
  • Cocina bien tanto pescados como carnes, mariscos y huevos.
  • Evita los alimentos ultraprocesados (embutidos, bollería, comida rápida, aperitivos salados, precocinados). En su lugar, opta por alimentos frescos, como legumbres, frutos secos, patatas, vegetales, carnes magras, pescado, huevos, etc.
  • Utiliza aceite de oliva para cocinar y aderezar los platos, mejor si es virgen extra.
  • Toma los alimentos a temperatura ambiente.
  • No tomes suplementos, a menos que sean pautados o aconsejados por el médico o el dietista-nutricionista.
  • Mantén una buena hidratación. Si tienes poca sed, procura tomar pequeños sorbos d agua durante el día. Si tienes poco apetito o te sacias enseguida, procura beber entre horas y no durante las comidas.
  • Mantén una buena higiene bucal.
  • Practica actividad física antes, durante y después del tratamiento oncológico, siempre adaptada a tu estado físico, de manera diaria.

Solicita asesoramiento nutricional a un profesional dietista-nutricionista desde el momento del diagnóstico y durante el tratamiento, para reducir el riesgo de malnutrición, mejorar tu calidad de vida y favorecer una mejor y más rápida recuperación. Y recuerda, cuidar la alimentación para pacientes con cáncer es algo muy importante y necesario.