Alimentos que se estropean con el verano

Alimentos que se estropean con el calor y no debes dejar fuera de la nevera

Refrigerar un alimento no evita que las bacterias aparezcan, por eso en verano hay que extremar las precauciones y no dejar en la nevera la comida más tiempo del que se debe

En verano las altas temperaturas ocasionan que muchos alimentos se estropeen, ya que el calor acelera la aparición de microorganismos.

Con el fin de preservar los alimentos correctamente durante la época estival, lo mejor es refrigerar la comida siempre después de haberla cocinada, y bajo ningún concepto, dejarla a temperatura ambiente.

No obstante, hay que tener en cuenta que refrigerar un alimento no evita que las bacterias aparezcan. Es más, hay comestibles que se pueden estropear sin llegar a mostrar signos evidentes de contaminación, ya que su sabor y su olor permanecen intactos. Revisemos con qué alimentos debemos tener especial cuidado.

¿Cuánto tiempo puede estar el pescado fuera de la nevera?

No debemos dejar pescado en el exterior por más de una hora si la temperatura está por encima de los 30ºC. Lo mejor en verano es congelarlo para aumentar el tiempo de conservación y para evitar intoxicaciones por anisakis.

Si eres más de pescado fresco, tendrás que vigilar la temperatura de este alimento, ya que a partir de los 10ºC las bacterias dispondrán de un medio favorable en el que proliferar. Por lo general, y al igual que el marisco, su consumo fresco debe realizarse como muy tarde a los 2 o 3 días de la compra siempre y cuando se refrigere correctamente.

Para evitar la aparición de las bacterias y disminuir el riesgo de intoxicación lo más recomendable es eliminar las vísceras y las tripas lo más pronto posible.

No debemos consumir pescado que refleje un aspecto seco, sin brillo y con la carne blanda, pues todo ello es muestra de que está en mal estado.

A partir de los 10ºC las bacterias pueden comenzar a aparecer en el pescado

¿Y cuánto aguanta el marisco fuera de la nevera?

No puede estar fuera de la nevera por más de 1-2 horas máximo, tal y como sucede con el pescado. Al tratarse de un alimento fresco, es muy sensible y caduco, especialmente durante los meses calurosos de verano. Lo más recomendable es consumir el marisco el mismo día que se adquiere y bajo ningún concepto dejarlo sin refrigerar, por poco tiempo que sea. En la nevera, puede aguantar fresco no más de 2 o 3 días. Obviamente, todo lo señalado tiene que ver con el marisco fresco. Si lo congelamos, el alimento aguantará mucho más tiempo.

A la hora de conservarlos lo mejor es situarlos en la parte baja de la nevera, junto con los alimentos más perecederos, ya que es la zona más fría.

Durante la compra de marisco tenemos que fijarnos en aspectos como el color, que la cáscara sea lisa y que las conchas, en el caso de los moluscos como las almejas, estén cerradas.

El marisco fresco puede aguantar hasta 3 días en la nevera.

El pollo fuera de la nevera: otro peligro

Nunca debemos dejar a temperatura ambiente este alimento. A partir de los 4ºC ya está en peligro, ya que las bacterias que se encuentran en el pollo ya tendrían vía libre para multiplicarse muy rápidamente.

Porque sí, el pollo crudo ya tiene gran cantidad de bacterias, por lo que hay que extremar las precauciones cuando se consume en verano. Lo mejor es cocinar bien esta carne para matar todos los microorganismos y refrigerar al instante en el caso de que no lo vayamos a consumir al momento.

Por lo general, el pollo fresco debe consumirse antes de los 3 días, durante los cuales debe estar en la nevera.

Hay que cocinar bien el pollo para matar todos los microorganismos

Las carnes en general, se deben refrigerar al instante

No solo el pollo corre riesgo durante el verano, la carne también es un alimento muy vulnerable. Durante la elaboración, debemos tener en cuenta que es más probable que una carne poco cocinada siga conteniendo bacterias.

La carne puede estar en la nevera entre 3 y 5 días. Los cortes grandes de carne podrán aguantar más tiempo que los pequeños, que corren más riesgo de volverse grisáceos y perder sangre.

Si una carne presenta una textura viscosa quiere decir que las bacterias ya han empezado a propagarse. Además de viscosa también puede verse pegajosa o con áreas verdes.

Durante el cocinado tenemos que ser precavidos y nunca colocar la carne cocinada sobre donde ha posado la carne cruda, ya que podríamos ocasionar contaminación cruzada. Debemos tener en cuenta que al cocinar los alimentos eliminamos muchas de las bacterias, de modo que situar un trozo de carne o pollo sobre una tabla o plato donde ha posado la carne cruda podría volver a contaminar el producto.

Cuanto menos cocinemos la carne, más riesgo de que contenga bacterias

Cuidado también con dejar los huevos fuera de la nevera en verano

La salmonella es una de las bacterias más comunes, especialmente en los huevos. Esta se multiplica a muy alta velocidad, especialmente en temperaturas que son superiores a los 20ºC.

Durante el verano es obligatorio conservar los huevos en la nevera para asegurar una temperatura fría y constante que evite la contaminación.

Los huevos, uno de los alimentos más susceptibles a la contaminación por salmonella

La fruta cortada, mejor consumir al momento que reservarla

La fruta es nuestra gran aliada en verano, pero mantenerla troceada y a temperatura ambiente puede ocasionarnos serios problemas. El verano acelera la descomposición de la fruta, especialmente si ya se encuentra cortada.

Lo mejor es cortar las frutas y consumirlas en el momento, ya que de esa forma evitaremos que se oxiden, pierdan agua, o mucho peor, se contaminen.

Hay que tener cuidado con la fruta que se deja cortada en la nevera

La leche abierta fuera de la nevera: otro peligro

La leche no está exenta de riesgos durante el verano. Desde que se abre el envase las bacterias empiezan a atacar, ya que los alimentos húmedos y con proteínas son los lugares ideales para la proliferación de bacterias.

Una vez abierta, debemos consumir la leche antes de los 4 días, puesto que superada esa fecha podríamos tener riesgo de intoxicación. Y por supuesto, durante esos días debe de estar refrigerada. Todas estas recomendaciones son afines para productos que contengan leche.

La leche abierta en la nevera puede aguantar como máximo 4 días

¿Y qué alimentos no se estropean con el calor? Estos serán tus mejores aliados…

En general, los alimentos secos permanecen intactos por el calor. No tendrás ningún problema para preservar fuera de la nevera lo siguientes:

  • Frutos secos como nueces, almendras, avellanas, pistachos. Estos alimentos son ricos en grasas saludables, proteínas y fibra, lo que los convierte en un snack nutritivo y saciante. Además, tienen una larga vida útil y no requieren refrigeración.
  • Legumbres secas como las lentejas, garbanzos, frijoles, arvejas. Las legumbres secas son una opción versátil y nutritiva con las que preparar ensaladas frías ideales para el verano.
  • Granos y cereales: El arroz, la quinoa, la avena o el trigo sarraceno serán también otros buenos aliados. Son fuente importante de carbohidratos complejos y fibra, se almacenan fácilmente y aguantan altas temperaturas.
  • Conservas como atún, sardinas, tomates enlatados y frutas enlatadas en general. Las conservas son prácticas y tienen una larga vida útil. Mantienen la mayoría de sus nutrientes y son fáciles de almacenar y usar en diversas recetas sin preocuparse por el calor.
  • Productos deshidratados. La deshidratación elimina el agua, reduciendo el riesgo de crecimiento bacteriano y prolongando la vida útil. Por eso, las frutas (pasas, dátiles, higos), verduras y setas deshidratadas serán tus aliadas en verano.
  • Pastas y fideos. Por último, no nos podíamos dejar la pasta seca. Estos productos tienen una vida útil prolongada y son una base excelente para numerosas comidas, proporcionando energía a través de carbohidratos complejos. Además, una excelente opción también para preparar ensaladas originales este verano.

Ahora ya sabes qué alimentos no puedes dejar fuera de la nevera este verano por riesgo de contaminación y cuáles te pueden sacar de un apuro por su aguante. Sigue nuestras recomendaciones y evita las intoxicaciones alimentarias este verano.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es Periodista gastronómico y director de la revista Con Mucha Gula. Su contribución al periodismo gastronómico va más allá de Con Mucha Gula, consolidándose como figura multifacética en el panorama... Ver más sobre el autor