ANIS DEL MONO

Anís del Mono, la historia detrás de la icónica botella

Nos metemos de lleno en la historia de Anís del Mono, una botella que ha conseguido romper muros generacionales a base de tradición y un diseño insustituible.

Pocas marcas pueden presumir de haber trascendido generaciones como Anís del Mono. Esta icónica botella fue objeto de inspiración de algunos de los grandes pintores del siglo XX como Picasso o Juan Gris y hoy, más de cien años después, artistas como Rosalía o C. Tangana han recogido el testigo haciéndola protagonista de algunos de sus videoclips. Incluso ha hecho sus pinitos en Hollywood con una aparición estelar en la película Donnie Brasco, compartiendo reparto con Al Pacino y Johnny Depp.

“Anís del Mono lleva dando vidilla y llenando de alegría nuestras sobremesas más de 150 años”, nos cuenta Laura Día Fresno, Global Brand Manager de Anís del Mono. Y es que si esas botellas hablaran…

Un mono, París y Charles Darwin

La historia de Anís del Mono comienza en 1870, cuando Vicente Bosch, su fundador, recibió como regalo un pequeño mono proveniente de América, un exótico obsequio que sin embargo era relativamente común en la época. Resultó que este animal no solo inspiró el nombre de la marca, sino también parte de su identidad. Pongámonos en contexto: en 1859, pocos años antes, se había publicado ‘El origen de las especies’, de Charles Darwin, generando una enorme controversia. El libro desafiaba tanto las creencias religiosas como las científicas de la época. Su teoría de la evolución por selección natural contradecía la noción bíblica de la creación divina y la idea de que los humanos compartíamos un ancestro común con otros animales generó rechazo en una sociedad profundamente religiosa. Aunque fue apoyado por científicos como Thomas Huxley, enfrentó críticas por la falta de pruebas directas en algunos aspectos. La polémica se extendió a la cultura popular, con caricaturas que ridiculizaban a Darwin. Un bullying en toda regla.

Sin duda, este mono tiene un cierto parecido a Darwin...

En este contexto, la imagen de la botella de Anís del Mono, con un animal con rasgos humanos que guarda un sospechoso parecido a Darwin y que sostiene un pergamino con el lema: “Es el mejor, la ciencia lo dijo y yo no miento” cobra un especial significado.

Por otro lado, París también tuvo un papel crucial en los inicios de la marca. Bosch, en busca de un regalo especial para su esposa, se topó en la plaza Vendôme de París con un perfume cuya botella de diseño adiamantado le marcó. No sabemos si finalmente compró aquel perfume, lo que sí sabemos es que se inspiró en él para el diseño de corte adiamantado de su botella.  

Un último detalle: cuando se fabricó, en la imprenta hubo un error ortográfico en la palabra ‘destillación’ y que todavía hoy se mantiene.

Una guerra sin tiros… y sin azúcar

Pasó el tiempo y Anís del Mono se consolidó en el mercado. Pero llegó la guerra. Pese a que el sector de los espirituosos no fue el peor parado, la devastación generada afectó a todas las industrias. Sorprendentemente, la fábrica de Anís del Mono logró mantenerse operativa y fue una de las pocas instalaciones industriales que no sufrió bombardeos ni fue colectivizada durante el conflicto. Nos cuenta Laura que “cuando el camión del distribuidor estaba en la zona, se respetaban “los tiros”.

Uno de los míticos carteles de Anís del Mono

Tras la contienda, España enfrentó una severa escasez de recursos, incluyendo el azúcar. En respuesta a esta situación, Anís del Mono introdujo una nueva variedad de licor semiseco con etiqueta blanca, adaptándose a las limitaciones de la época.

Los Alambiques originales

La tradición de utilizar los alambiques originales del siglo XIX sigue viva. En una época en la que muchas empresas optan por la modernización total, la marca continúa con un proceso artesanal en dónde se usan los mismos alambiques destiladores que se utilizaban cuando nació, en 1870.  “. La sala de destilación es la joya modernista de la fábrica y en ella se sigue destilando el aceite esencial con el que se elabora Anís del Mono y que es la piedra filosofal de nuestro producto” nos explica Laura.

Sala de destilación de Anís del Mono

150 años después, la icónica botella del Mono forma parte inseparable de la cultura popular y del rico imaginario español.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es periodista especializado en gastronomía y director de la revista Con Mucha Gula, fundada por su madre, la Ver más sobre el autor