Bodega Las Moradas, el alma de la uva garnacha hecha vino

En plena Sierra de Gredos madrileña, Las Moradas de San Martin elabora vinos en cuya esencia se saborea el alma de la garnacha y su terruño.

Con Mucha Gula06/05/2023

“Las Moradas” es el título del último libro que escribió Santa Teresa de Jesús, en 1577. La autora  escribe desde San Martín de Valdeiglesias un recorrido por los lugares en los que habita el alma. Hoy en día, Las Moradas de San Martín da nombre a una bodega que trata de transmitir a través del alma de sus vinos cómo es habitar la vertiente madrileña de la Sierra de Gredos y cuál es la esencia de la centenaria uva garnacha. 

Desde 1999, literatura, historia y tierra se unen para moldear el carácter y personalidad de Las Moradas de San Martin. Una bodega cuyo compromiso más férreo es conseguir dar vida a su producto, lograr que el consumidor vincule el sabor de sus vinos con sensaciones, emociones. En definitiva con el alma de un vino excelente con denominación de origen Vinos de Madrid

El compromiso de la bodega Las Moradas de San Martin es crear un vino que transmita el alma de la garnacha a través de todos los sentidos

El alma de la Sierra de Gredos

El vino de Las Moradas es tierra. Concretamente, es la tierra de “Pagos de los Castillejos”, lugar en el que la Comunidad de Madrid se une con el norte de Toledo y el sur de Ávila. El viñedo de las Moradas se extiende sobre 21 hectáreas de este paisaje de pinar, encina, jaras y gran diversidad de plantas aromáticas. Se trata de un enclave único, dónde a unos 870 metros de altura, las jóvenes y viejas vides pueden aprovechar toda la riqueza del suelo de la Sierra de Gredos y todos los beneficios del clima mediterráneo continental

Los suelos en los que arraigan las vides de Las Moradas son de composición arenosa granítica, resultado de la meteorización de granitos, génesis, rocas filolianas y arcosas. Esta litología hace que los vinos adquieran resultados complejos pero equilibrados, con sutiles toques minerales. Todo ello, favorecido por los vientos del noroeste y las precipitaciones medias, convierte los vinos de Las Moradas en una joya entre los vinos de Madrid. 

El suelo arenoso granítico aporta elegancia, equilibrio y toques minerales a los vinos de Las Moradas

Además, es reseñable que el pago de Las Moradas se encuentra en una Zona de Especial Protección para las Aves. Esta denominación señala que nos encontramos en un espacio natural de gran valor por la fauna y flora que alberga, un verdadero pulmón natural que desde la bodega trabajan por cuidar y preservar. 

Vinos minimalistas pero apasionados

El vino de Las Moradas es compromiso. Sobre todo con el espacio. En Las Moradas respetan su entorno tan singular y a la uva en todas sus fases. Por ello, este viñedo de San Martín de Valdeiglesias ha obtenido la certificación de cultivo orgánico y biodinámico. Por ejemplo, en cuanto a la vid, se llevan a cabo tratamientos preventivos con productos naturales y se elabora un compost  (con el raspón de la uva y el estiércol carpido de explotaciones colindantes) que se incorpora al viñedo como abono. 

El mismo nivel de cuidado se aplica al modelo artesanal de elaboración del vino. Todas las cepas se cosechan de forma manual, sin dañar la cepa de uva garnacha tinta. En la bodega, todo el proceso es respetuoso con la uva, desde la mesa de selección hasta los depósitos de acero. En ellos, cada parcela se vinifica por separado, un detalle importantísimo al trabajar con levaduras propias y sin aditivos. Consecuentemente, el rendimiento por hectárea es bajo y a pesar de tener una capacidad de producción de 80.000 botellas anuales, Las Moradas se queda por debajo de esta cifra. 

La uva garnacha es la protagonista en Las Moradas de San Martín desde la cepa hasta la copa

Desde el minuto uno buscan un “vino de autor”, esmerado y artístico. Un producto original en el que se transmita el esfuerzo a través de los sentidos. El resultado son vinos estructurados, sutiles y elegantes, en los que la variedad autóctona de la zona toma el protagonismo. Una producción minimalista pero apasionada que permite conocer la personalidad arrolladora de la uva garnacha tinta.

La uva garnacha como protagonista

El vino de Las Moradas es esencia de la garnacha centenaria. Gracias al modelo de viticultura respetuoso con la materia prima, en esta bodega consiguen sacar lo mejor de esta variedad de uva. Isabel Galindo, enóloga de Las Moradas, es la responsable de este proyecto. Ella misma se define como una enamorada de la garnacha, de la que desaprende con cada nuevo vino tinto que elaboran. Una de sus claves para conseguir exprimir lo sublime de esta uva es “escuchar a la garnacha” y seguir los ritmos que ella misma marca

Aunque el proyecto “nuevo Gredos” en el que se enmarca la producción de Las Moradas, se puso en marcha hace un par de décadas; toda la filosofía enraíza en la tradición centenaria que el cultivo de la garnacha tiene en esta región. En el municipio madrileño de San Martín de Valdeiglesias existe constancia de ello desde el S.XII y no son pocos los autores del Siglo de Oro español que cayeron rendidos ante la calidad suprema de esta uva. Asimismo, Las Moradas está comprometida con la recuperación de la variedad albillo real. Y sigue siendo transmisor de literatura incluyendo citas de autores actuales en cada una de sus etiquetas.

Botella del vino blanco ecológico de Las Moradas de San Martín elaborado con la variedad Albillo Real

La garnacha tinta es una variedad autóctona nacional. Sin embargo, es una de las que más variabilidad demuestra dependiendo del terruño en el que se encuentre; refleja como ninguna otra variedad la esencia del suelo. En el terroir de San Martin, la garnacha tinta alcanza su máxima calidad. Los racimos y bayas son más pequeños y sueltos, capaces de madurar correctamente y aptos para hacer vinos de gran nivel y gran personalidad. Una de sus singularidades es que se comporta muy bien en botella. Por lo tanto, son vinos de guarda ideales, que van mejorando con el paso del tiempo y convierten el momento de abrir una botella un auténtico deleite para todos los sentidos

Visita Las Moradas y conoce la garnacha

Y lo mejor de todo este relato es que la bodega se encuentra a tan solo 1 hora de Madrid y tiene una amplia oferta enoturísitca. Por lo tanto, comprobar lo que en este artículo se expresa en palabras se convierte en una excursión muy especial para cualquier momento del año. El objetivo de Las Moradas es acercar todas las facetas de la uva garnacha al consumidor final, dejando al visitante incluso participar del proceso de elaboración de sus vinos.  

La oferta enoturística de Las Moradas de San Martín acerca al visitante el trabajo con uva garnacha

Si visitas Las Moradas podrás recorrer el viñedo, pasear entre vides de uva garnacha centenarias, conocer de primera mano cómo se producen los vinos ecológicos y catar el resultado acompañado de jamón ibérico o queso de la zona. Por otro lado, no podemos perdernos toda la riqueza cultural de el municipio de San Martín de Valdeiglesias. Acercarse al Monasterio de Pelayos de la Presa, por ejemplo, es obligatorio para comprender la intersección entre historia, literatura y vinos que existe allí. 

En definitiva, gracias a la bodega Las Moradas de San Martín, la garnacha está más cerca que nunca   e impregna al consumidor a través de todos los sentidos. La tierra, el compromiso y la garnacha se ven en el paisaje, se palpa en la recolección de la uva, se escucha en el funcionamiento de la maquinaria, se huele en las barricas y se degusta en cada copa. El alma de la uva garnacha cultivada en la Sierra de Gredos atrapadas en un vino.