Bodegas Cornelio, vinos de Rioja en cuerpo y alma

Bodegas Cornelio es una bodega de Rioja en cuerpo y alma, en la que el vino se hace desde la cepa alcanzando unos resultados extraordinarios.

Natalia Martínez19/05/2023

Tras ocho generaciones, esta familia dedicada en cuerpo y alma a su viñedo ha conseguido posicionar Bodegas Cornelio en el palmarés del vino hecho en España y en Rioja. Todo ello, guiados por el ideal de producir vinos de calidad que consigan transmitir la esencia de su tierra hasta el consumidor final. Para que todo aquel que tenga en su copa un Cornelio pueda degustar la tradición, los años de experiencia y el legado de sus antepasados en estas tierras de ásperos suelos.

Rioja en cuerpo y alma

El culto a los orígenes y al saber hacer de las generaciones pasadas es una guía para Bodegas Cornelio.

«Rioja en cuerpo y alma» es la filosofía que rige todo el proceso productivo en Bodegas Cornelio. Desde la tierra hasta la mesa. Esta sentencia quiere decir que el objetivo de sus vinos es extraer las características que ofrece esta región de la manera más fiel posible, con un proceso basado en la mínima intervención posible. En consecuencia, todo el protagonismo se pone en la vid y en la uva. Sin una materia prima de calidad, alcanzar este ideal sería una misión imposible.

Todo lo que giran entorno a la uva en Cornelio se plantea desde el máximo cuidado y respeto. Prueba de ello es que toda su línea Vega Vella se obtiene de un cultivo certificado como 100% ecológico. De hecho, los vinos de Cornelio Dinastía también gozarían de esta distinción si no fuese por «las derivas que se producen desde las viñas colindantes». Todo ello, bajo la garantía extra que supone posicionarse bajo la Denominación de Origen Calificada Rioja. En Cornelio, hablar de vino es hablar de calidad de vida y hablar de cuidado del medio.

Conservar las características varietales de las uvas cultivadas en Rioja desde la cepa es crucial para lograr vinos como los de Cornelio. Esto se consigue gracias a suelos poco profundos, con pendiente, con poca materia orgánica y el aporte justo de agua. Vinos que transportan a la milla de oro de los Rioja, vinos que saben a tradición, vinos que no pierden calidad y proceden de una vitivinicultura sostenible. Pasado y futuro conjugados. Se cuida del medio hoy para dejarlo a generaciones venideras; pero, además, se combinan técnicas tradicionales de cultivo con la bonanzas de las nuevas tecnologías, sobre todo en el control de la maduración de las vides.

El terroir de Bodegas Cornelio

Mapa que muestra la ubicación de los cultivos de Bodegas Cornelio.

La complejidad y personalidad de los tan afamados vinos de Rioja procede, sobre todo, de la tierra en la que enraízan las vides. En el caso de Cornelio, la tierra es diversa y ofrece posibilidades inagotables a los enólogos. La uva se nutre de los suelos arcillo ferrosos en ocasiones; otras veces las raíces se hunden en suelos arcillo calcáreos y en casos más extremos son vides poco robustas que se levantan al borde de la roca madre. Las hectáreas de viñas de Cornelio poseen diferentes orientaciones, altitudes y características edafológicas a los pies del Toloño, uno de los montes más conocidos de la Sierra de Cantabria. A esto se le añaden las bondades del clima mediterráneo que acurruca las vides en la Rioja.

Dentro de esa gran diversidad, Bodegas Cornelio divide su terroir en dos grandes gamas. Una de ellas es la gama Cornelio, ubicada en Rioja Alta, en la Milla de Oro de esta denominación de origen. Allí, en altitudes que van desde los 480 hasta los 600 metros sobre el nivel del mar, se cultivan las variedades de uva típicas de esta tierra: Tempranillo y Garnacha para los tintos, y Viura para los blancos. Estas parcelas incluyen zonas con cepas viejas de Viura plantadas en 1960, vides plantadas en vaso en dirección sur, terrenos de cantos rodados que actúan como braseros para la Tempranillo; sin embargo, todas ellas son cuidadas al detalle para convertir el carácter de Rioja en el hilo conductor.

Por otro lado, se presenta la gama Vega Vella. Estos cultivos están certificados en su totalidad como 100% ecológicos y ha permitido a Cornelio obtener una selección de vinos de altísima calidad al tiempo que son respetuosos con el medio ambiente. En estas parcelas, la mayoría de las vides corresponden a la Tempranillo, aunque para hacer tintos también cuentan con Graciano, Garnacha y Maturana. En cuanto a las variedades blancas, las predominantes son la Sauvignon Blanc y la Garnacha Blanca. Todas estas variedades conviven de forma armoniosa en los montes bajos atravesados por el río Ebro.

El vino de Cornelio se hace en la cepa

El fruto es lo primordial en Bodegas Cornelio, de ahí que defiendan que su vino "se hace en la cepa".

El conocimiento del entorno, de los suelos, de las variedades y de la tradición permite al equipo humano de bodegas Cornelio cuidar cada cepa, cada pulgada, cada racimo, haciendo siempre lo más adecuado para alcanzar la máxima calidad. «La uva, que dará el mejor vino, se alimenta de la luz y de la tierra, pero nace con el trabajo del hombre» con estas palabras de Pablo Neruda, resumen en Cornelio su trabajo. Con estas palabras tratan de transmitir que la uva se recoge en el punto óptimo de madurez enológica, siempre a mano, en días no muy calurosos ni muy húmedos, para que extraer un buen zumo sea coser y cantar.

En el proceso de elaboración de los mejores vinos, el proceso de selección y despalillado también es crucial. Y en todo este trajín, el fruto debe seguir intacto hasta que entre en el depósito de fermentación. Esto permite a los enólogos de Cornelio un exhaustivo control del fruto, de su calidad y del proceso de fermentación. El «milagro organoléptico» según el cual el zumo de uvas se convierte en un gran vino de Rioja se produce en tanques de acero inoxidable. En ellos, el vino pasa por procesos como el bazuqueo, el delestage o el remontado para conseguir extraer los mejores olores y sabores de los frutos. Después de todo este proceso, cuando el vino ya es vino habiendo pasado por barrica, se deja florecer en la botella. En Cornelio lo conocen como el cementerio de botellas, pero en realidad es un espacio controlado en el que «duermen las almas de los vinos para dar larga vida al consumidor».

La uva se recoge en el punto óptimo de madurez enológica, siempre a mano, en días no muy calurosos ni muy húmedos.

Cornelio Dinastía, vinos con cinco estrellas

Definitivamente, en Bodegas Cornelio han alcanzado su objetivo. No porque así lo escribamos aquí, sino porque en la pasada edición de los Decanter World Wine Awards (DWWA 2022), esta bodega con cuerpo y alma de Rioja recibió cinco medallas. Todas ellas le fueron otorgadas a vinos de la gama Dinastía, a excepción de una que recayó sobre el Vega Vella Graciano Monovarietal.

El mayor reconocimiento del concurso fue para el Cornelio Imperial Autor 2018, que se hizo con 97 puntos Decanter y con la distinción del «Best in show», algo reseñable dado que se presentaron más de 18.244 muestras de vino diferentes. Cornelio Imperial Autor se trata de la mejor selección de uva entre los viñedos viejos, fermentadas en roble americano para darle todo el color y estructura que este vino posee. Además, este vino queda encerrado al menos un año en el cementerio de botellas para llegar a la mesa cargado de aromas a fruta carnosa y madura, mezclados con la madera nueva, vainillas y coco. Un vino para ocasiones especiales, que llena el paladar con frutas rojas y matices de torrefacto. En definitiva, un vino que hace la boca agua y conserva las mejores cualidades de Rioja.