Es incuestionable que Bodegas HABLA, vecina de la ciudad de Trujillo, supuso con su llegada un antes y un después para el vino nacido en Extremadura. Se empezó a considerar el territorio y las referencias que de allí procedían a ganar cierto eco. Pero a título particular HABLA, en poco tiempo, se hizo su propio hueco en el mercado sin parar de crecer desde entonces. En el punto de partida, una estupenda y bien estudiada imagen de marca, elegante e inolvidable porque ya es inconfundible. Un vestido premium para una gama de vinos, tintos inicialmente, entre los que hay estilos para todos los gustos (blancos, rosados, tintos), champagne incluido, y grandes elaboraciones en su gama alta.
Desde el nexo común de una cuidada imagen, los vinos HABLA nacen de unas viñas asentadas en un terreno pizarroso y poco fértil pero donde reúnen un buen abanico de variedades tintas y una blanca (Sauvignon blanc) con las que confeccionan sus diversas etiquetas y de entre las que destacan sus tintos numerados.

Una colección de vinos en los que cada HABLA representa una elaboración única de la que sale una producción limitada porque cada añada es diferente, y por eso cada número representa una selección varietal distinta. Definidos por la singularidad del entorno y de la cosecha, cuentan con doscientas hectáreas de viñedo ecológico en el que crecen las seis variedades tintas (syrah, cabernet franc, tempranillo, cabernet sauvignon, malbec y petit verdot) que después conformarán uno de los “números HABLA” ya sea como monovarietal o en coupage.

Tempranillo y n.º 34, la última incorporación de la colección
La uva tempranillo es de las más tempranas de la bodega pues se vendimia a primeros de agosto evitando sobremadurez y alto grado, si bien el bajo rendimiento de sus los viñedos de esta variedad contribuye a que la uva sea recogida en el momento óptimo, bien madura y, al ser un grano pequeño, con un tanino que en boca va a resultar más fino, delicado y elegante.
Unas características que han provocado que la tempranillo venga apareciendo en la colección numerada desde sus inicios; la primera vez fue en el HABLA N.º 2 añada 2005. A partir de aquí, la trayectoria del viñedo y la experiencia del equipo de enología se traduce en una variedad que ha evolucionado hacia un perfil más perfilado y elegante, con buen equilibrio y por eso uno de los vinos más legendarios de esta colección numerada. Y ahora es la única protagonista de HABLA Nº34 añada 2021 (28 €), con un año de crianza en barrica de roble francés. Pero hasta llegar a la bodega, el trabajo en el campo es totalmente respetuoso con la uva, que finalmente se vendimia y selecciona de forma manual y luego se trabaja pro gravedad.

Un proceso del que resulta este tempranillo intenso en aromas (fruta negra madura, notas balsámicas y fondo tostado), elegante y con una barrica integrada que lo arropa en pro de la capacidad de guarda que tiene si quien lo adquiere tiene la suficiente paciencia para no consumirlo en el acto. De otro modo, en la boca encontrará volumen, carnosidad y un paso sedoso y persistente.
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