martinez lacuesta

Bodegas Martínez Lacuesta, la eternidad del clasicismo riojano

130 años de historia, trasiegas manuales y vinos que desafían al tiempo. Así se mantiene viva la esencia de Bodegas Martínez Lacuesta, los afinadores de vinos de Haro.

En Haro, La Rioja, hay una bodega que no solo resiste el paso del tiempo: lo convierte en su aliado. Bodegas Martínez Lacuesta, una casa fundada en 1895 por Félix Martínez Lacuesta, ha hecho de la paciencia parte de su ADN familiar. Cuatro generaciones después, su bisnieto Álvaro Martínez lidera el proyecto como enólogo, manteniendo el legado y el saber hacer de sus antecesores. “Aquí no se ha perdido el hilo. Lo que se hacía hace 100 años, se sigue haciendo hoy”, aseguran justo unos meses después de celebrar su 130 aniversario. 

Martínez Lacuesta defiende una forma de hacer vino donde el tiempo es esencial en la crianza pero también en la paciencia activa. Todavía hoy, mantienen la trasiega manual, lo que “permite limpiar y afinar el vino lentamente, sin agresividad”, explican desde la familia. Se realizan hasta 5 trasiegas manuales por vino, y se reduce la dominancia de la madera nueva, ya que utilizan barrica usada, donde los vinos permanecen hasta 30 meses. 

Vinos que viven décadas

Bodegas Martínez Lacuesta elabora unos vinos con personalidad, muy identificables y característicos. Son vinos frescos, ligeros, finos. Si por algo destacan, es precisamente por su finura, con matices de fruta limpia y muy bajos en alcohol. A diferencia de los rioja, los Martínez Lacuesta son unos vinos poco corpulentos, pero automáticamente complejísimos. “Un ‘Hinia‘ – su Reserva – puede vivir décadas”. 

Los años de experiencia y esencia que carga a sus espaldas la bodega, le llevan a resistir a la tentación de cambiar su estilo. Lejos de perseguir vinos modernos influenciados por modas, mantienen la esencia, el clasicismo puro riojano. Desde la familia, defienden los vinos que “acarician”, unos vinos fáciles de beber, que no sean agresivos ni contundentes, creados para gustar a un mercado moderno, sin subirse a las modas ni tendencias, simplemente manteniéndose fieles a lo que hacen. 

130 años de historia, en los que permanece la esencia

El vermut de Bodegas Martínez Lacuesta, una historia de amistad y confianza 

Cuando se le pregunta a la familia cómo o por qué se empezó, allá por el 1937 a elaborar vermut en una bodega que nunca antes se había dedicado a ello y en una región nunca antes vinculada al vermut, la respuesta es clara: “es una historia de amistad”. En plena guerra civil, un productor catalán de vermut, el señor Jose María Jové, entregó su fórmula secreta a la familia por amistad y confianza, tras refugiarse en La Rioja. “Ustedes dan pasos lentos pero firmes”, les escribió en una de las correspondencias. Por respeto y admiración, se ha mantenido la receta original durante más de 90 años. 

Pero en 2005, quisieron ir un paso más allá. Lanzaron el primer vermut envejecido en barrica, un hito en el sector. En este 130 aniversario, ha nacido ‘Conzia. Es un vermut exclusivo de más de 30 meses en barrica con un diseño único. El dibujo de la botella, en el que se aprecian a 24 diferentes personajes, es una representación de los 24 ingredientes diferentes que contiene la receta del vermut. 

Los vermuts de Martínez Lacuesta son intensos, complejos y equilibrados, con un marcado contraste entre dulzor y amargor. A pesar de elaborarse en Haro, no pierden la inspiración del modernismo catalán en su estética mimada y cuidada. 

'Conzia', el nuevo vermut de 30 meses de barrica de Bodegas Martínez Lacuesta que ha nacido para celebrar el 130 aniversario

‘Conzia’ no es la única joya que han elaborado para conmemorar este 130 aniversario. Han querido dar un golpe sobre la mesa y han sacado al mercado ‘La Centenaria’. Se trata de un vino elaborado con uvas de parcela única plantada en 1921 frente a la bodega, que conmemora los 100 años desde que se plantó la parcela y los 100 años desde el fallecimiento de Félix Martínez Lacuesta. Es una representación del vínculo entre el clasicismo de crianza y la nueva tendencia emergente de destacar el terruño. Se trata de una añada 2022 que recoge la idea de valorar el terruño con la vinificación por parcelas, pero lo hace rescatando la forma ancestral de hacer vino. 

Esta parcela no es homogénea, contiene variedades mezcladas de tintas y blancas, un aspecto habitual en los viñedos antiguos riojanos que eran plantados a mano y replantados de generación en generación. 

Los retos de las Bodegas Martínez Lacuesta 

El 2025 es un año especial para la bodega, porque 130 años no se cumplen todos los días y porque, la celebración de los 125 años se vio truncada por la pandemia. Para celebrar el aniversario, se han propuesto un reto claro: el reposicionamiento de la bodega

Acaban de inaugurar un nuevo wine bar en los que los amantes del vino pueden disfrutar de maridajes especiales y en el que también se podrán conocer vino de jerez y espumosos, todo ellos con unas magníficas vistas desde su terraza. Para acompañar esta experiencia y para acercar el vino, la pasión y la esencia de Bodegas Martínez Lacuesta, están trabajando en la creación de un Club de Clientes. El objetivo de hacer de la bodega un lugar de reunión y encuentro y premiar a los clientes más fieles, a quienes entienden la esencia del proyecto con acceso a botellas exclusivas. 

Viñedos de los alrededores de Haro

Para rematar, Martínez Lacuesta se quiere reposicionar en el mercado, sin que ello suponga renunciar a su esencia. Ha sido históricamente una bodega centrada en el mercado nacional y conquistan ahora nuevos países de exportación. Además, su apuesta por la modernización trata de acercarse y crear un vínculo con las nuevas generaciones sin dejar de ser una bodega clásica. 

Isabel Deleuze

¿Quién es Isabel Deleuze?

Isabel Deleuze es periodista bilingüe por la Universidad Carlos III de Madrid y está... Ver más sobre el autor