Bodegas Pirineos: vinos desde el corazón del Somontano

Bodegas Pirineo recoge en sus vinos la pureza, el carácter y el buen hacer de las tierras de la D.O.P. Somontano.

Natalia Martínez20/05/2023

Bodegas Pirineo es una marca que asegura la calidad de los vinos del Somontano, vinos hechos en Huesca. Desde 1993, este grupo de viticultores cuida los viñedos y los vinos que nacen del corazón del Somontano. Y siguen elaborándolos tal y como se hacía antaño, tal y como son los vinos de esta desconocida región.

El origen de Bodegas Pirineo y la D.O.P. Somontano

El origen de esta bodega se remonta a 1964, año en el que se creó la Cooperativa Comarcal de Somontano. He aquí el germen de la actual Denominación de Origen Protegida Somontano. Ya en 1984 se constituyó la Bodega Pirineos SA como tal, con el objetivo de hacer vinos aunando la materia prima de los 150 viticultores que conformaban la cooperativa. Entre todos ellos, trabajan unas 700 hectáreas de viñedo que pertenecen a una veintena de pueblos del Somontano.

Bodegas Pirineo fue el origen de la actual D.O.P. Somontano

En esta tierra, en la que escuchar el relincho de los caballos de los prados pirenaicos, Bodegas Pirineos consiguió crecer y hacerse un hueco en el mundo del vino español. Un crecimiento que se disparó a partir de 2007, cuando la bodega pasó a formar parte del Grupo Barbadilo. La marca reconocible por el logo de un caballo, animal que ha ayudado tradicionalmente en las labores vitivinícolas del Somontano, representa la pureza, el carácter y la esencia de los vinos de esta tierra.

Carácter del Somontano

Defender el nombre de esta imponente cordillera a través del elixir de uvas del Somontano es una tarea ardua. La personalidad de los vinos Pirineos nace anclada a su nombre y a su entorno. El diverso paisaje, tan próximo a la alta montaña, y la interjección de climas hace de este un paraje excepcional para el cuidado de la vid. Bodegas Pirineos ha conseguido traducir esta tierra enmarcada entre dos climas, tenaz, auténtica y acogedora en vinos de grandísima calidad. Porque, según los trabajadores, esta tierra sabe ser generosa con quien la cuida.

La tierra del Somontano sabe ser generosa con quienes cuidan el vínculo vid-bodega-vino

Esto es algo que podría sorprender al observar la ruda aridez del paisaje, el ímpetu de los riscos y cañones del norte o las estribaciones del Prepirineo. Sin embargo, estas grandes montañas están cortadas por el barranco del Ariño y sus afluentes. En esta grieta, las viñas, los cereales, los almendros y los olivares forman un mosaico agrícola que ha servido de sustento para las familias del Somontano. Familias que han trabajado bajo la neblina invernal y el tórrido sol estival; ya que esta franja es un resquicio del clima mediterráneo encerrado en un contexto continental. Por ello, las temperaturas que moldean estos agrietados suelos son bajas en invierno y altas en verano con una variación térmica muy elevada entre el día y la noche. Algo que, sin duda, otorga una calidad excepcional a la maduración de las variedades seleccionadas.

Viñedos en los Pirineos

Conseguir domar un terreno y un clima tan salvajes fue posible gracias, exclusivamente, al trabajo diario de esas 150 familias que decidieron aportar por la vid en el Somontano. Con los años, han logrado una simbiosis total con el medio. El triángulo formado por la viña, la bodega y el vino resultante se ha convertido en parte de un todo, destinado a ensalzar y cuidar las variedades de uva autóctonas, como la elegante Garnacha Tinta, la Moristel o la excepcional Parraleta. Bien sea enslzando variedades concretas o jugando con el coupage, Bodegas Pirineo ha conseguido crear un vino que respeta y honra la tierra de la que procede. O mejor dicho, las tierras.

Bodgeas Pirineo trabaja con vides en más de 700 ha del Somontano.

Enmarcadas dentro de la Denominación de Origen Somontano, Bodegas Pirineos trabaja en cuatro regiones diferenciales:

  • Ladera sur de la Sierra de Salinas. El viñedo más antiguo y concentrado. Allí es donde mayor incidencia solar reciben las viñas y donde antes se recolecta la uva. El terreno formado por roca arenisca tiene muy poca profundidad, por lo que es el enclave perfecto para variedades autóctonas.
  • Pequeñas parcelas de la sierra. Los cultivos más elevados, entre 500 y 800 metros. Es aquí donde se deja actuar la frescura pirenaica, sobre todo para alcanzar la acidez, intensidad y aroma de bosque mediterráneo que caracteriza los vinos de guarda de Bodegas Pirineo.
  • Llanos centrales. Zona perfecta para incorporar especies alóctonas, ya que los suelos son profundos y están formados por margas y areniscas. Es la región en la que se cultivan las uvas más frescas y armoniosas para los vinos tintos y rosados de Pirineo.
  • Zona de ribera. El río Vero otorga todas sus bondades a las variedades de uva blanca que aquí se cultivan. Es la parcela de la que se escogen, preferentemente, los componentes de los vinos blancos. El resultado son vinos frescos, elegantes y muy aromáticos.

Visita Bodegas Pirineos

Existen 3 tipos de visitas para poder conocer Bodegas Pirineo.

Todo este recorrido por el paisaje, el clima y los cultivos en los que enraíza Bodegas Pirineo se convierte en una experiencia inolvidable y en una visita que merece la pena hacer. Por eso, desde las bodegas han desarrollado toda una serie de experiencias, catas y eventos para acercar las raíces de la Denominación de Origen Somontano a los amantes del buen vino. Poder pasar por este privilegiado entorno, al pie de los Pirineos, permite al visitante comrender la historia, la tradición y la esencia de lo que posteriormente catarán.

Quien se acerque hasta Barbastro, un pequeño pueblo de Huesca, puede elegier entre: una visita guiada con una cata de 3 vinos; una visita guiada con un picoteo y degustación de 4 vinos; o bien una experiencia gastronómica en la que, dependiendo de la temporada, se podrán catar diferentes productos de la zona. Independientemente de cuál sea la visita escogida, acercarse hasta la recóndita región del Somontano permite entender por qué estos vinos apasionan a quienes lo prueban y por qué es posible hacer tan buen vino al pie de los Pirineos.