Bodegas Tarón: vino e Historia en la Rioja Alta

Bodegas Tarón es el reflejo de un legado histórico y de la acumulación de saber generación tras generación. Por ello, es una de las joyas vinícolas de la Rioja Alta que merece la pena conocer.

Natalia Martínez28/05/2023

En un rincón sin igual de la Rioja Alta confluyen viñedos centenarios e iglesias románicas. Este es el paisaje que perfila y define el carácter de Bodegas Tarón, una bodega riojana que defiende el arte y la tradición en el sabor de sus vinos, a través del buen hacer. Esta tierra de castillos y templos medievales es la que otorga coherencia y consistencia a la calidad de Tarón, uno de los lugares más recomendables para conocer la Historia de La Rioja acompañada de un buen vino.

Los orígenes de Bodegas Tarón

En la vasta y diversa tierra de la Rioja, donde los viñedos se extienden como un mar de vides, se encuentra una joya vinícola llamada Bodegas Tarón. Esta bodega familiar ha conquistado los corazones de los amantes del vino con su compromiso inquebrantable con la calidad, la pasión por la tradición y la innovación constante.

Los vinos de Bodegas Tarón son el resultado de un trabajo artesanal en el que los trabajadores invierten tiempo, paciencia y respeto por la vid.

Desde sus humildes comienzos en 1912, cuando un grupo de viticultores se unió para formar una cooperativa, Bodegas Tarón ha evolucionado y crecido hasta convertirse en un referente en la región de la Rioja. Ubicada en cuatro municipios riojanos bañados por el río Río Tirón, en el corazón de la denominación de origen Rioja Alta, la bodega se encuentra rodeada de viñedos en terrazas que se aferran a las laderas de la Sierra de la Demanda.

La filosofía de Bodegas Tarón defiende que el vino es el resultado de un proceso artesanal que requiere tiempo, paciencia y respeto por la naturaleza. Desde la selección de las uvas en el momento óptimo de madurez hasta la fermentación controlada y el envejecimiento en barricas de roble, cada paso del proceso de elaboración se realiza con cuidado y dedicación. Por ello, una de las características distintivas de Bodegas Tarón es su enfoque en el cultivo de variedades autóctonas de la región. Viñedos en los que la Tempranillo, Garnacha, Mazuelo y Graciano son las protagonistas y, además, demuestran su capacidad para expresar la esencia de la tierra y el clima de la Rioja en cada copa de vino.

Pantocrator 2011, la joya de Bodegas Tarón

Pantocrator 2011 es el último lanzamiento de Bodegas Tarón, que apuesta con este vino por un producto excepcional, de una calidad inigualable. Sus creadores aseguran que este vino se define por «la legendaria capacidad de guarda de los grandes vinos de Rioja Alta». Se trata de un vino de producción limitada, ya que solo se produce en añadas excelentes como la de 2011. Su nombre, Pantocrator, evoca una de las imágenes más repetidas durante el románico: los frescos de Dios Todopoderoso. Este simbolismo tan potente refleja la identidad de cada botella, que encierra toda la esencia de las tierras y los frutos de la Rioja Alta.

Pantocrator 2011 es el último y más excepcional lanzamiento de Bodegas Tarón.

Según Laura Manzanos, enóloga de Bodegas Tarón: «La cosecha 2011 fue la mejor de los últimos 16 años en Territorio Tarón. Fue un año caluroso y de los más secos de la década, quedando el viñedo con bajos rendimientos y una vegetación justa. La planta fue capaz de auto regularse y dio racimos pequeños y concentrados”. Plantas de más de 50 años de antigüedad, ubicadas en las mejores parcelas de la finca y cuyos racimos fueron cuidadosamente seleccionados dan lugar a vinos tan especiales como Pantocrator 2011, un monovarietal de la mejor Tempranillo de Bodegas Tarón.

El proceso de elaboración de este vino es toda una obra de ingeniería combinada con el arte de quienes crecen rodeados de la cultura vitivinícola de Rioja. Pantocrator 2011 ha pasado 11 años envejeciendo entre barrica y botella, pero, sin embargo, es un vino equilibrado con una extraordinaria acidez y gran viveza. Un vino de los que llena el paladar y cuyo gusto permanece un largo tiempo en la boca. Estas cualidades le han hecho merecedor de la medalla Gran Oro en la cuarta edición del Concurso de Vinos Casino de Madrid; así como la medalla Bacchus de Oro en el XX Concurso Internacional de Vinos Bacchus.

Conoce el románico riojano en territorio Tarón

Pero Bodegas Tarón es más que solo vino. La bodega también es conocida por su acogedora hospedería, donde los visitantes pueden sumergirse en el apasionante mundo del vino a través de visitas guiadas, catas y maridajes. Con una atención personalizada y un entorno pintoresco, la experiencia en Bodegas Tarón es verdaderamente inolvidable.

La oferta enoturística de bodegas Tarón incluye un recorrido por la Historia, Arte y cultura vitivinícola de La Rioja.

Viticultura y patrimonio se juntan en todas las actividades enoturísticas de Bodegas Tarón. Como visitantes, se puede optar por una visita a las bodegas en la que se catan 3 de los vinos de Tarón o acompañarlos con una cata maridada en el Wine Bar. Si se busca una experiencia completa de la zona, existen otras dos opciones: Territorio Tarón o Viñedo Centenario. La primera de ellas consiste en una ruta por las iglesias románicas que hay dentro del territorio que abarca la bodega; asímismo se visita el viñedo y se catan vinos con un aperitivo. La opción Viñedo Centenario se trata de una hora y media recorriendo las cepas más viejas de la bodega, aprendiendo de la sabiduría de varias generaciones de viticultores.

En definitiva, Bodegas Tarón es un fiel reflejo del legado de una tierra, de la sabiduría acumulada generación tras generación, de un paisaje y una Historia que configura el carácter de vocación vinícola de la Rioja Alta. Defender este arraigo es uno de los principios rectores del trabajo en la bodega, algo que el consumidor puede catar en cada gota de su vino o comprobar en cualquiera de las propuestas enoturísticas.