Bodegas Tarón: vino y arte en cuatro pueblos de la Rioja Alta

Bodegas Tarón: vino y arte en cuatro pueblos de la Rioja Alta

Para hacer buen vino hay que ser un artesano, para hacer arte un artista; sin embargo, en bodegas Tarón han conseguido aunar ambas facetas dentro de una oferta vinícola y enoturística excepcional.

19 de mayo de 2022Actualizado el 10 de mayo de 2024

Sajazarra, Tirgo, Villaseca y Cuzcurrita de Río Tirón son los cuatro pueblos que conforman Bodegas Tarón. Con casi 700 hectáreas de cultivo de uva repartidos entre ellos, la ubicación de dichos municipios permite catalogar a esta bodega como la más al norte de la DOCa Rioja.

La ubicación exclusiva de Bodegas Tarón

El hecho de estar ubicada al Norte, a los pies de los Montes Obarenes, otorga peculiaridad en cuanto a la altitud y la climatología en la que se desarrolla el viñedo. Por una parte, el clima está más influenciado por la tendencia atlántica que la mediterránea. Esto se traduce en temperaturas más frías y mayor cantidad de precipitaciones.

En cuanto a la altitud, los viñedos de Bodegas Tarón pueden presumir de ser unos de los más altos de La Rioja. Sus cultivos cuentan con una altitud media de 700 metros, en suelos arcillo-calcáreos que otorgan la acidez perfecta a los vinos. En adición, muchas de las viñas se ubican en suelos pedregosos, difíciles de cultivar, pero que dan un color y estructura excepcional a la producción.

Los viñedos de Bodegas Tarón presumen de ser los más septentrionales de la DOCa Rioja.

Un legado a través del viñedo y del arte románico

El legado y la tradición confluyen en dos espacios dentro de Bodegas Tarón: el vino y el patrimonio. El primero, el trabajo de la tierra y el cultivo de la uva. Siguiendo las enseñanzas transmitidas de generación en generación, en estos cuatro pueblos de la Rioja Alta se pone en práctica el amor por la tierra, de la mano del buen hacer. Algo que se puede comprobar en sus vinos, una muestra clara y compacta del valor de la tierra en la que están elaborados.

De los viñedos con 40 años de media que cultivan día a día se obtienen tres tipos diferentes de vino. Por un lado, vinos blancos frescos y con un punto de acidez perfecto en tres versiones: seco, fermentado en barica y semidulce. No podía faltar un vino clarete, típico de La Rioja y Navarra, hecho como lo elaboraban los antepasados: con mezcla de uva blanca y tinta. Finalmente, la oferta se cierra con vinos tintos elegantes y fornidos, que resisten con entereza el paso del tiempo; algo típico de los vinos de esta región.

La zona de Territorio Tarón está marcada por construcciones medievales de estilo románico

El segundo de los elementos que une legado y tradición en Bodegas Tarón es el patrimonio histórico-artístico que rodea la bodega y sus viñedos. Un paisaje defendido por iglesias románicas, castillos medievales pueblos con un encanto singular les han permitido crear una oferta privilegiada de enoturismo. Todo un viaje a través de los sentidos disfrutando de las vistas, del vino y de la gastronomía.

Pantocrátor 2010: el vino más excepcional de Bodegas Tarón

El Pantocrátor es una de las figuras más recurrentes en el arte románico. Es una representación de Dios Todopoderoso; de hecho, en griego, significa “el que todo lo puede“. Sin pecar de ambiciosos, esto es lo que Bodegas Tarón quería demostrar con uno de sus vinos mejor valorados. Pantocrátor 2010 lleva a la máxima expresión la capacidad de guarda de los grandes vinos de la Rioja Alta.

Este monovarietal tempranillo, hecho con uvas seleccionadas minuciosamente del viñedo coijado bajo los montes Obarenes y con más de 50 años, es un símbolo del trabajo y la esencia del territorio Tarón. Su proceso de elaboración es tradicional, lento y pausado. Pasa un año en depósito y 24 meses en barrica de roble ameriano. Pero no acaba aquí el proceso. El vino termina de asentarse en deósitos de acero y solo entones está listo para el embotellado. Una vez en la botella, le esperan al menos 6 años redondeándose.

Pantocrátor 2010 está elaborado con una de las mejores cosechas de la bodega.

El resultado es un vino de color rojo de capa muy alta. La forma en la que las gotas de Pantocrátor resbalan por la copa nos dan una idea de su densidad y gran volumen. En la nariz, nos inunda un aroma intenso y concentrado de fruta madura con tonos tostados. En boca, posee ligeros tonos de eucalipto mezclado con fruta madura, compota de frutos rojos y un toque final mineral.

A pesar de sus 11 años de envejecimiento, Pantocrátor es uno de los mejores vinos de la historia de la bodega, equilibrado con una extraordinaria acidez y grna viveza que le otorgaron la Medalla de Platino en los Decanter World Wine Awards (DWWA) clasificándose con una puntuación excelente de 97 puntos.

Eva Celada

Periodista y escritora, Eva Celada inició su trayectoria en los ochenta y fue Redactora Jefe de la revista Dona. En los noventa, destacó en medios nacionales e internacionales entrevistando a figuras como la Madre Teresa, Penélope Cruz, el Dalai Lama o Antonio... Ver más sobre el autor