Boho Club, la elegante gastronomía de Diego Del Río en Marbella

Un lugar exclusivo para disfrutar del lujo marbellí y de la alta cocina del chef malagueño.

Jesús Sánchez Celada02/09/2022

Cuando Diego del Río dejó El Lago (el restaurante con el que consiguió una estrella Michelin), tuvo un flechazo con Boho Club. Así nos lo contaba él mismo. Le sedujo un proyecto ambicioso: un restaurante de alta cocina ubicado en un nuevo resort de lujo en Marbella. Hasta ahí todo en orden. Tras un año de trabajo elaborando su carta, el restaurante abrió sus puertas en Septiembre de 2019. Las expectativas eran grandes. Tres meses después lo hizo el resort en el que se ubica. Lo que ocurrió más adelante, es conocido por todos. Llegó la mayor pandemia de los últimos 100 años y con ella el cierre total.

Es en los momentos de crisis donde se mide al hombre. Y la capacidad de adaptación del chef fue determinante para conseguir que el restaurante haya salido adelante. Hoy Boho Club ofrece una cocina fina, elegante, honesta, mimada y adaptada a la necesidad del comensal. Diego ha entendido que en estos tiempos que corren, la cocina a la carta es una opción tan válida como necesaria. Y lo hace sin perder su esencia ni entrar en conflictos metafísicos. Diego ofrece alta cocina para todos los paladares. Un chef generoso. Y eso se agradece en esta época de Rock Stars.

El chef Diego del Rio en la cocina de Boho Club

Un antiguo centro sueco forestal reconvertido en resort de lujo

La ubicación en la que se encuentra Boho Club fue anteriormente un centro forestal sueco. Aquí venían los forestales suecos con dolencias para recuperarse. Un espacio que contaba con clínica, piscina climatizada y otras instalaciones, algunas de las cuales Boho Club ha reconvertido y reutilizado para el resort.

Una treintena de habitaciones, entre ellas diez bungalows, de auténtico lujo. Un lugar perfecto y exclusivo para desconectar del mundo exterior con dos piscinas, un gimnasio al aire libre, tipis, esculturas o un espacio reconvertido en jardín andaluz con espectáculos de flamenco en directo.

Uno de los exteriores del resort

Un restaurante que vale por tres

Diego hace un trabajo titánico para que el restaurante mantenga su excelencia diferenciando los servicios y con la cocina abierta todo el día, desde el desayuno a la cena. Todo un reto para el chef malagueño.

Los desayunos constan de un buffet y de una carta de elaboraciones calientes, entre las que no podemos dejar de probar el Sandwich Mixto preparado con focaccia o unos magníficos huevos benedict. A las 11:30h cierra el desayuno. A las 12:00 empiezan a dar las primeras comidas (cuentan con un menú de medio día a 28€ de lunes a viernes).

Sala de Boho Club, en Marbella.

La carta de comidas es una carta ligera con ensaladas, gazpachos, arroces… una forma de marcar la diferencia con la propuesta de las cenas. Y es en ellas cuando el restaurante se expresa en toda su plenitud. Las luces bajan, resuena la música (con 2 dj residentes y un proyecto de realizar un sello musical propio bajo el nombre de Boho Club) y el ambiente se transforma. La propuesta gastronómica es más sofisticada, más elaborada, más gastronómica. Todo bajo el sello inconfundible del chef.

Pero como decíamos al principio, todo esto puede ser lo contrario. Diego es capaz de reconvertir cualquiera de sus espacios, cualquiera de sus horarios o cualquiera de sus recetas. Adaptación a la máxima expresión.

La decoración del restaurante, cuidada hasta el último detalle con piezas de máxima calidad

El menú degustación: producto malagueño, toques internacionales.

El menú degustación del restaurante tiene el sello de Diego desde la primera hasta la última elaboración. Una cocina fina, elegante, arraigada al producto local pero con guiños internacionales, generosa, en la que los fondos adquieren una enorme importancia, convirtiéndose prácticamente en la línea argumental de su propuesta. «Hacemos una cocina en la que intentamos captar a todos los públicos. Desde aquellos que más entienden hasta los que menos. Ha sido complicado pero creo que lo hemos conseguido«, nos cuenta.

Sopa de maíz

Pese a tener dos cartas en función de la temporada, hay platos icónicos que no pueden faltar en ninguna de ellas. Su ostra con salmorejo verde, su receta de croqueta de carabinero, la sopa de maíz (un plato altamente recomendable, de mucha calidad) elaborada con mojo de aguacate y verduras encurtidas o algunos de sus grandes postres como el imprescindible Lemon Pie.

Salmonetes con jugo de tomate y picada de verduras

Un apartado aparte se merece sus Salmonetes con jugo de tomate y picada de verduras. Una preparación que ya de por sí justifica la visita al restaurante. Un plato inteligente, arriesgado, equilibrado, potente… con mucho nivel.

Imprescindible hablar de la bodega, uno de los puntos fuertes del restaurante. Con más de 300 referencias, su sumiller Richard Mena nos ofrece un maridaje de mucha calidad, con vinos muy interesantes. Algunas de sus propuestas: Champagne JM. Gobillard el Fils, Dönnhoff 2020 (Riesling), Pepe Mendoza El Veneno, un Rioja blanco, López de Heredia Viña Condonia o un interesante vino de la DO Binissalem -Mallorca, Supernova. Referencias nacionales e internacionales en una bodega cuidada y especial.

Y para acabar la velada, uno de sus fantásticos cócteles servidos en la terraza. Un lugar perfecto para disfrutar de una noche marbellí de calidad, buen ambiente y gran gastronomía.

Imprescindible disfrutar de la coctelería de Boho Club