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Bosques de España en otoño
Joaquín del Palacio

Joaquín del Palacio

Fotografías:

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Publicado el
15/09/2009



La selva de Irati en Navarra tiñe las hojas de sus árboles de los más bellos colores en otoño (c) Paula OrtizLa selva de Irati en Navarra tiñe las hojas de sus árboles de los más bellos colores en otoño (c) Paula Ortiz

En septiembre llega el equinoccio de otoño y los días se igualan a las noches. La luz del sol disminuye y el frío aumenta. El oso busca cueva, llegan las primeras nieves y la trashumancia baja a tierras más cálidas, hoy ya en el recuerdo. La estación más vistosa y más romántica llega a los bosques y los árboles caducifolios cambian todos los días el color de sus hojas. Es tan importante este hecho que en inglés el otoño se denomina fall, caída.

Los hayedos son quizás los bosques más espectaculares en otoño. La selva de Irati en Navarra es uno de los mejores hayedos de Europa por su extensión, el tamaño de sus ejemplares y, además, porque es un hayedo casi puro. El haya es un árbol muy celoso de su entorno y procura rodearse únicamente de sus congéneres. El bosque de Irati es uno de los mejores sitios para disfrutar del otoño porque el hayedo tiene la característica de tomar un color especial que se clava en la retina. En apenas dos meses los árboles pasan de estar verdes a no tener ninguna hoja, mientras tanto sus hojas han recorrido los más bellos colores desde el verde pálido, los amarillos y los ocres más diversos mezclados con tonos rojizos o pardos.

Algunos otros bosques además de tener un otoño precioso regalan su fruto en esta época. Los castaños, árboles milenarios, tiñen de colores sus hojas a la vez que lanzan sus verdes “erizos” rellenos de castañas.

Galicia esconde también bosques llenos de colorido y caminos que invitan a ser recorridos en otoño (c) el Buho nº30Galicia esconde también bosques llenos de colorido y caminos que invitan a ser recorridos en otoño (c) el Buho nº30

Antiguamente los castañares cubrían buena parte de Galicia pero este ejemplar adaptado perfectamente al suelo y a la vida gallega, autóctono, fue sustituido poco a poco por un árbol de Oceanía, alóctono, que acidifica y seca el suelo, el eucalipto, eso sí es bueno para producir papel. A pesar de todo algunos castañares quedan aún en tierras gallegas, sobre todo en el interior. También hay varios castañares preciosos por otros lugares de España como en El Tiemblo, Ávila, donde vive el Abuelo, uno de los seres vivos más longevos con unos 800 años de edad; o en Hervás, Salamanca, de este bosque nos cuenta la leyenda que un gran ejemplar se hizo famoso por ser el lugar donde encerraban a un toro.

España también tiene muchos bosques de hoja perenne en los que el otoño pasa casi desapercibido. Los pinares de Soria, los alcornocales de Cádiz, los acebuchales de Menorca o el magnífico bosque de laurisilva de Garajonay en La Gomera no son tan especiales en otoño porque no se les cae la hoja. Sin embargo, en esta época cualquiera de ellos nos muestra la belleza de las setas, el verdor incipiente de las hierbas o los ríos corriendo porque las lluvias son más intensas. Entre estos bosques de hoja perenne destaca la dehesa, aunque no sea un bosque natural.

Garajonay ofrece verdor, ríos, y una belleza alternativa a los tonos ocres de otras zonasGarajonay ofrece verdor, ríos, y una belleza alternativa a los tonos ocres de otras zonas

La dehesa es un bosque transformado por el hombre para su explotación y que pasa por ser el sistema más sostenible de aprovechamiento forestal que se conoce. La dehesa se forma sobre la base de un bosque mediterráneo de encina o alcornoque y se le sustituye el sotobosque o matorral por prados o cultivos en los que vive en perfecta armonía el ganado ovino, vacuno y porcino. También se practica la agricultura, la apicultura e, incluso, se extrae la leña de las podas y limpias que se hacen periódicamente. En la dehesa conviven algunos ejemplares de hoja caduca como fresnos, quejigos o castaños y es muy bonito jugar a descubrirlos en esta época por sus colores diferentes. Aún así el otoño en la dehesa no es muy visible.

Sin embargo, cuando sabemos cómo es esa maravilla hecha por el hombre, que además es Made in Spain, aún sabe mejor ver en las dehesas de Extremadura, Andalucía… cómo se filtra el sol entre sus encinas en un atardecer del mes de octubre.

Fotografías: Paula Ortiz, el Buho nº 30 y Secret Tenerife
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HAY 2 COMENTARIOS
  1. Avatar de Joaquín Enviado por
    Joaquín
    21 enero 2014, 9:33 pm

    Efectivamente Toni el bosque pirenaico es uno de los más bonitos y diversos. Muchas gracias por tu comentario.

  2. Avatar de Toni Enviado por
    Toni
    2 noviembre 2010, 12:13 pm

    El mejor bosque que he visto en mi vida en otoño se encuentra entre los pueblos de Sarvisé y Fanlo (Pirineo Aragonés). Tiene una mezcla perfecta de abetos, hayas, arces, álamos temblones, avellanos, serbales de cazadores, fresnos, cerezos, pinos silvestres, abedules, bojes, quejigos, etc., lo que hace que los diferentes tonos de verdes, amarillos y rojos se mezclen como si fuera un cuadro puntillista. Es algo único en España y sin comparación posible. Totalmente al nivel de los bosques de Japón o Canadá.

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