Todo está en la calle
Brujas: Mágica y dulce
Eva Celada

Eva Celada

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Publicado el
29/12/2011



Un paseo a caballo por la Plaza del Burgo y alrededores será sin duda un recuerdo inolvidableUn paseo a caballo por la Plaza del Burgo y alrededores será sin duda un recuerdo inolvidable

Lo que nos inspira un viaje sólo puede saberse cuando pasan unas semanas y recuerdas el lugar, ese recuerdo siempre subjetivo, siempre personal… Mi recuerdo de Brujas me lleva a los gofres, a ese olor a chocolate caliente, a nata cremosa, a bollo crujiente y esponjoso; a paseos entre panaderías, bombonerías y coches de caballos y bicicletas, sin olvidar los lugares tan especiales como la hermosa plaza tZand, con su rastrillo de ropa y antigüedades, el Ayuntamiento, o a los 366 peldaños de la torre Belfort, al muelle del Rosario con la Torre Camanario y otros edificios junto al canal Dijver, donde las barcas pasean de un lugar a otro.

Los bares del centro invitan a disfrutar sentado del ambiente, degustando cualquiera de las especialidades localesLos bares del centro invitan a disfrutar sentado del ambiente, degustando cualquiera de las especialidades locales

Junto a todo ese casco antigüo neogótico la gente charla, come, pasea y se divierte en la calle: la calle es el lugar de encuentro. Pero no sólo en el Beatario, hermosísimo parque donde se pueden ver los cisnes del “lago del amor”, sino en cualquier rincón, el paseo es obligado: andando, en bicicleta… Al primer rayo de sol las terrazas se llenan de voces calmadas, de risas serenas, de gente de todas las nacionalidades y, sorprendentemente, de mucha gente joven. Las bicicletas son también parte del paisaje, ya que en Brujas se convierten en un medio de transporte tan cómodo como eficiente para recorrer sus calles y plazas, buena parte de las cuales están ocupadas por ellas.

Brugge City CardBrugge City Card

Para conocer Brujas es muy aconsejable contratar el Brugge City Card, se compra para 48 ó 72 horas, y con esta tarjeta se puee entrar gratis a 23 museos, pasear en barca, obtener descuentos en espectáculos y alquiler de bicicletas, así como en aparcamientos subterráneos y un largo etcétera.

El más económico cuesta 31 euros, y hay diferentes modalidades que se pueden consultar en www.bruggecitycard.be

Comer en la ciudad

La comida cuenta con una singular fusión: exquisitez francesa con generosidad en el plato germanaLa comida cuenta con una singular fusión: exquisitez francesa con generosidad en el plato germana

Aunque la comida a pie de calle nos atrae muy especialmente, lo cierto es que Brujas cuenta con numerosos restaurantes de alto nivel, no en vano Bélgica es el país que más estrellas de la Guia Michelin tiene por habitante, entre sus cuatrocientos establecimientos. Es el caso de De Karmeliet, cuyo chef Geert Van Hecke cuenta con tres estrellas de la guia Michelin, o el restaurante Hertog jan, con dos estrellas, así como cinco de una estrella. Como no podemos verlos todos, confiamos en el criterio de Geert, que recomienda el Bistro Christophe, cuya sopa de pescado y croquetas de camarones son excelentes, y que además esta abierto hasta la 1 de la madrugada. Tête Presée es otra de las direcciones recomendadas, con un gran comedor y barra fría. De Kartuizer cuenta con platos belgas y franceses, asi como la Braserie Raymond, con marisco y su bistéc tártaro, una cocina más simple pero igual de rica se encuentra en Oud Handbogenhof y su terraza.

El gofre es una de las grandes atracciones en Brujas para los más dulcerosEl gofre es una de las grandes atracciones en Brujas para los más dulceros

La comida es bastante económica y cuenta con una singular fusión: exquisitez francesa con generosidad en el plato germana, por eso con un plato único suele ser suficiente. Entre las especialidades locales hay que mencionar los mejillones al vapor, el Vlaamse stoverij: carne de buey guisada con cerveza negra, el waterzooi: un plato caldoso de verduras con pollo o pescado guisado en crema de leche, el gegratineerd witloof: endivias envueltas en jamón de york y gratinadas al horno en bechamel de queso, la anguila en salsa verde, los tomates crevettes o las costillas.

Si buscamos tiendas delicatessen para visitar, os recomendamos dos: Diksmuids Boterhuis y De Westhoek

¿Qué no nos podemos perder en Brujas?

Las bicicletas se acumulan en los aparcamientos del centro, donde son el transporte más popularLas bicicletas se acumulan en los aparcamientos del centro, donde son el transporte más popular
    1. La exposición permanente de primitivos flamencos de los museos Arentshuis y Groeninge.
    2. Un paseo en bicicleta por los canales de la ciudad: hay muchísimos sitios donde se pueden alquilar, el día completo puede costar unos 12 euros, y una hora 4. Se pueden alquilar en la Station (teléfono de contacto: +32 0 50 396826) o en Bruges bike rental, donde también alquilan cestas, bolsas o sillas para niños.
    3. El beatario y el Minnewater, con su lago del amor, el castillo, y hermosos jardines para pasear.
    4. La Iglesia de nuestra Señora, construida en ladrillo, es la más alta de Europa, con un campanario desde donde se puede ver toda la ciudad y la Catedral del Salvador, recién restauranda.
    5. La plaza Burgo y el ayuntamiento que data del siglo XIV, donde se celebra un hermoso mercadillo semanal de alimentos y flores, además de sus magnificas terrazas donde tomar algo y sus coches de caballos.
La torre de Belfort, en la plaza central de Brujas, resulta totalmente imponenteLa torre de Belfort, en la plaza central de Brujas, resulta totalmente imponente
  • La arquitectura de la ciudad: casas con el nombre de su familia y las casas de la caridad con su típica arquitectura, de tejado casi piramidal, para esquivar la lluvia. Unas casas donde aún se alojan ancianos sin recursos, muy lejos de las típicas residencias de ancianos de nuestro país.
  • El chocolate: con más de 50 tiendas y el museo del chocolate (el choco Story) y la Feria del chocolate, el belga toma chocolate con frecuencia: no hace falta que le regalen unos bombones, los tiene siempre en casa para tomar cuando lo desea. Ese consumo habitual hace que la calidad de bombones y pralinés sea excelente, y que muchos dulces tengan chocolate. Imprescindible comprarlo cuando se viaje a Brujas. En la tienda del museo del chocolate hay de todo tipo, también en la chocolateria Sukerbuyc, que dispone de un tea room para degustación.
  • Patatas fritas: La ciudad cuenta con el posiblemente único Museo de la Patata Frita del mundo, no obstante se venden en puestos callejeros y la mayoría de los restaurantes y bares las tienen. Se acompañan de cerveza o cualquier otra bebida y se sirven con salsas, y están hechas con un sistema especial de doble fritura.

 

Las patatas fritas, con una de las muchas salsas y su especial fritura, son un símbolo de la ciudadLas patatas fritas, con una de las muchas salsas y su especial fritura, son un símbolo de la ciudad
  • La cerveza belga: si no se ha probado la cerveza belga, no se ha probado una buena cerveza. Servida cada marca en su copa, hay toda una filosofía al respecto, por la ciudad proliferan los bares y pubs donde se sirve una de las meores cervezas del mundo. En la actualidad quedan cien fabricas de cerveza donde se producen 500 variedades. Vlissinghe, el bar más antiguo de la ciudad, el Joey’s Café, donde también se ofrecen conciertos en directo, o el bar Vuurmolen, que está abierto día y noche, son buenas opciones si se busca un lugar especial para tomar una buena cerveza. Si se quiere ver una cervecería donde aún se fabrica cerveza, la última es Halve Maan, que data de 1546. Su especialidad es la Brugse Zot, con restaurante propio, y donde se oganizan visitas en varios idiomas a un precio de 6 euros, consumición incluida. Para saber más sobre las cervezas belgs entrar en www.beerparadise.be
  • La noche: la iluminación de las casas reflejada en sus canales, sus puentes iluminados, la noche en la ciudad dota al ambiente de una atmosféra mágica, como si esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad, hubiera regresado de un sueño, de nuevo el paseo tranquilo se hace imprescindible.

 

Te interesa saber:

  • Idioma: neerlandés, pero todo el mundo habla inglés y muchos francés.
  • Cómo llegar: en avión a Bruselas, hay cuatro compañias aéreas: Brussels Airlines, Iberia, Ryanair y Vueling, y después en tren, con conexiones directas desde el aeropuerto.
  • Moneda: Euro.
  • Viajar por Bélgica: El tren es la mejor opción, rápido, con buenos enlaces y además económico. Los menores de 26 años pueden hacer cualquier trayecto por el país por 6,50 euros, y también hay precios para grupos y para mayores de 65 años. Se pueden ver precios y trayectos en www.b-rail.be

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