Bodegas Barbadillo y Castillo de San Diego se visten para Navidad

Bodegas Barbadillo y Castillo de San Diego se visten para Navidad

Bodegas Barbadillo es historia viva de los vinos de Jerez, y su nueva cosecha de Castillo de San Diego, la Añada 2008, una joya que debe ser disfrutada.

Redacción11/12/2008

Bodegas Barbadillo presenta su nueva cosecha de Castillo de San Diego, la Añada 2008.  «Vestida para la ocasión». Los resultados de la cosecha 2008 del vino blanco estrella de estas Navidades han sido tan espectaculares que Barbadillo tenía que celebrarlo.

Por eso, presenta las primeras 1000 unidades en sociedad vestidas con un singular traje de gala. Se trata de una atractiva caja en cuyo interior se presenta el vino con una el cubierta de neopreno blanco estampada en oro mate con cierre de velcro que permite mantener el vino a una temperatura idónea.

Además, cada botella se toca con un tirador de cuero personalizado, utilizable como llavero.

Sobre Bodegas Barbadillo

Bodegas Barbadillo, con sus raíces profundamente arraigadas en la histórica región vinícola de Jerez, es una joya del patrimonio vinícola español. Fundada en 1821 en Sanlúcar de Barrameda, esta bodega venerable fusiona magistralmente la tradición con la innovación, produciendo una amplia gama de vinos excepcionales que capturan la esencia única de la tierra y el clima de la zona.

Bodegas Barbadillo

Reconocida por sus manzanillas, finos, amontillados y dulces, Bodegas Barbadillo ha mantenido un compromiso incansable con la calidad a lo largo de los años, acumulando premios y elogios en competiciones internacionales. Su enfoque equilibrado entre la herencia vinícola y las prácticas modernas se refleja en cada sorbo de sus exquisitos vinos.

Adentrarse en Bodegas Barbadillo es sumergirse en la rica historia del vino de Jerez. La bodega ofrece experiencias de enoturismo cautivadoras, permitiendo a los visitantes explorar sus instalaciones, conocer el proceso de producción y disfrutar de degustaciones inolvidables. En cada botella de Bodegas Barbadillo, se descubre la pasión por la vinificación, la autenticidad de la tierra y el legado de una tradición que perdura en cada sorbo, deleitando a los amantes del vino con una experiencia única y atemporal.