Desde Lekeitio a Bilbao, pero por toda la orilla
Comer bien en la costa de Vizcaya: asadores y pintxos con el mar de fondo
El mar salpica estos restaurantes, donde el producto local y las elaboraciones tradicionales mandan en una carta con pescados y carnes excepcionales.
Alicia Hernández

Alicia Hernández

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
26/10/2016



Comer en la costa vasca son palabras mayores. Y no es ninguna exageración. La lista de buenos restaurantes, asadores y barras de pintxos se acumula. Hemos hecho una pequeña selección (volveremos para seguir ampliándola) donde hacer parada para comer mientras recorremos algunos de los paisajes más maravillosos de la Costa de Vizcaya, de este a oeste. ¡Síguenos!

De pintxos por Lekeitio

Lekeitio, una bella estampa de la villa marienraLekeitio, una bella estampa de la villa marienra

Para abrir boca, empezamos nuestra ruta por la costa vizcaína en la parte más oriental: en Lekeitio, una hermosa villa marinera llena de historias de pescadores de ballenas, aventureros y navegantes y buen txikiteo, que es como se conoce en el País Vasco a salir de vinos, cervezas y pintxos. Y lo hacemos acodados en alguna de las barras más demandadas, alrededor del puerto o en el centro del pueblo.

Pintxo de foie gras de LumentzaPintxo de foie gras de Lumentza

La Taberna Lumentza presume de tener buenos pintxos y el mejor jamón de Lekeitio cortado a cuchillo… y no defrauda. También se pueden pedir medias raciones de los platos de la carta, tiene una lista infinita de buenos bokatas (los de tortilla están de muerte) y cazuelas de guisos, como las alubias o los callos. A la hora del txikiteo se pone de bote en bote. En en el muelle, Txatxo, Bar Marina y Serenga son buenas referencias para comer de pintxosOskarbi ofrece parrilladas de pescado a buen precio. En general, todos los restaurantes leiketiarras tienen un muy buen pescado y hay que señalar, también, que el pueblo se incluye en el movimiento Slow Food. Así que, a disfrutarlo sin prisas…



Mundaka: comer en Portuondo con vistas a Laida

Playa de Laida desde el asador PortuondoPlaya de Laida desde el asador Portuondo

Este es uno de esos lugares a los que nunca irías si no es porque te lleva alguien de la zona. Nosotros llegamos aquí gracias a Arantxa y a Antxón, y queremos compartirlo con quienes no lo conozcan aún. El restaurante asador Portuondo está en el cámping de Mundaka, y ofrece una carta extensa, llena de buenos platos. En la brasa de encina se cocinan los pescados, traídos directamente de los puertos de Mundaka y Bermeo, también las carnes, y dispone de vivero propio. Es cocina tradicional vasca, pero con un toque de modernidad. Junto al restaurante hay un bar con dos zonas de terraza (y zona de juego para niños) para pedir pollo asado, raciones y picoteo, y tomar una copa. En verano se ameniza, además, con grupos de música y la cena con el son cubano de fondo, las vistas impagables de la ría de Mundaka, con la playa de Laida enfrente, y una puesta de sol de lo más acaramelada no pueden dibujar una estampa más placentera. Estás en Urdaibai, Reserva de la Biosfera, un lugar privilegiado. Si tienes tiempo, no dejes de acercarte a conocer la playa dunar de Laga, detrás de la de Laida.



Subir a San Juan de Gaztelugatxe y reponerse en Eneperi

Asador Eneperi, con una gran campa y vistas a San Juan de GaztelugatxeAsador Eneperi, con una gran campa y vistas a San Juan de Gaztelugatxe

Subir a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe para tocar la campana (dicen que da buena suerte), es ya casi una romería que concentra a cientos de visitantes sobre todo en verano. Después de un paseo y de subir los 241 escalones, se llega a este pequeño santuario, colocado estratégicamente sobre un roca, que parece una isla al subir la marea. El lugar es idílico. Y tras el esfuerzo de la caminata, la recompensa nos espera en el restaurante Eneperi que, pese a lo que pudiera parecer al estar en un sitio tan, tan turístico (de aquí parte el sendero hacia la ermita), es un lugar con una cocina y servicio excelentes.

Besugo asado de EneperiBesugo asado de Eneperi

La materia prima vuelve a ser la gran baza: pescados y carnes de gran calidad, preparadas a la brasa (se puede pedir una ración para dos, sin problema) y entrantes bien elaborados, como la ensalada de cigalas o el foie micuit que, además, se sirven ya repartidos entre los comensales, un buen detalle. Hay que destacar también los precios, muy comedidos, de su bodega, con vinos muy interesantes.

Este caserío de 1816 está rodeado de una enorme campa con zona de cervecera donde se sirven pollos, pero también cualquier otro plato de la carta del asador, pescados y carnes. La zona de bar despliega en la barra un gran surtido de pintxos, todos muy atractivos y ricos. Aquí se puede pasar una jornada con niños, amigos y grupos, porque el espacio es enorme. Y la campa, verdísima, con las vistas al mar y a la ermita, invita a descansar (y echarse una siestecita, verás que todo el mundo lo hace con normalidad), después de una opípara comida.

Barrika, txuleta, playa jurásica y puestas de sol inolvidables

Playa Barrika, desde El Golfo Norte, para disfrutar de la puesta de solPlaya Barrika, desde El Golfo Norte, para disfrutar de la puesta de sol

Terminamos la ruta al oeste, camino de las playas de Plentzia y las de Sopelana, de las cuales la más famosa es Barinatxe, conocida como “La Salvaje”, una extensión de arena amplia, rodeada de hermosos acantilados. La villa de Plentzia, de origen medieval, y la de Gorliz, con su conocido faro desde donde se puede observar la isla de Billano, merecen una parada. Pero nuestro destino es un lugar aún más increíble: la playa de Barrika, que parece sacada de otro mundo: rs primitiva y salvajemente hermosa. Se accede por una escalera que desciende hasta la arena (de 600 metros) pero hay que estar muy atento, porque llega a desaparecer con la marea. Está rodeada de unos acantilados impresionantes, con pliegues cargados de millones de años historia geológica en forma de flysch, y por eso no es extraño encontrar escaladores, además de surfistas y también es zona de baño para naturistas. Estas playas se encuentran el costa oeste, a unos 25 km de Bilbao.

La txuleta, imprescindible en esta rutaLa txuleta, imprescindible en esta ruta

Aquí comimos en Itxas-Gane, donde hay que reservar y además llegar con tiempo, porque hay productos que se acaban… sobre todo el marisco. Fabuloso el cogote de merluza, como el resto de pescados, también los mariscos y es un buen lugar para probar la famosa txuleta, de tamaño descomunal y buen sabor. No hay que saltarse los postres, sobre todo si nos ofrecen la pantxineta, un pastelito de hojaldre con almendra y relleno de crema pastelera, o un buen surtido de quesos, con el Idiazábal como bandera, acompañado de membrillo casero y nueces.

Justo al lado del restaurante, antes de la bajada a la playa de Barrika, hay un lugar que antes de que caiga la tarde se empieza a llenar de gente. El destino es El Golfo Norte, un bar de tapas y copas con ambiente chill-out, que se queda pequeño. Todos vamos ocupando nuestro sitio mirando al oeste, el espectáculo está a punto de empezar en el horizonte, sobre el mar, cuando el sol lentamente se esconde tiñendo de rojo el cielo infinito…

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