Más de 60 Restaurantes y propuestas que no puedes perderte y de todos los precios
Comer bien en Madrid
La capital cuenta con centenares de restaurantes y resulta muy difícil saber cuál elegir. Proponemos algunos de los que nos gustan, tanto de cocina de producto al mejor precio, así como otros más sofisticados para ocasiones especiales.

Redacción

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Actualizado
03/10/2016


En una ciudad donde existen cientos de restaurantes resulta imposible decir cuáles son los mejores: habría que conocer todos y cada uno de ellos, y eso es prácticamente imposible. Sin embargo, sí podemos afirmar que los que se citan a continuación son algunos de los mejores restaurantes de Madrid, que quien escribe estas líneas ha comido en todos ellos, incluso varias veces, y que todos tienen un mínimo de calidad que se mantiene en el tiempo, además de precios justificados por su calidad:

Cocina creativa de mercado de referencia

– Botillería y Fogón Sacha: A Sacha Hormachea, chef y también excelente fotógrafo, le gusta decir que su establecimiento es una taberna ilustrada, tal y como la crearon sus padres Carlos Hormachea y Pitila Mosquera, pero lo cierto es que es uno de los lugares donde mejor se come de Madrid y uno de los últimos donde lo han hecho Ferran Adrià o Grant Achatz: Mejillones del Delta del Ebro, Hortiguillas fritas, tortilla de boquerones y pipirranas o el mejor steak tartar de la capital. Precio medio 50 euros. Calle Juan Hurtado de Mendoza,11.

Abraham García es el chef de ViridianaAbraham García es el chef de Viridiana

– Viridiana, Abraham García realiza una cocina de fusión con sabores árabes, asiáticos y latinos que se mezclan con naturalidad con otros autóctonos, con resultados excelentes y platos como las lentejas con curry, el foie ahumado con madera de arce, las migas con panceta y uvas, o el Lomo de buey americano con patatas nuevas a la crema y salsa de chile ahumado. No hay que perderse sus cremas frías. Extraordinaria bodega. Precio medio 90 euros. Calle Juan de Mena, 14.



– La Tasquita de Enfrente es uno de esos locales de referencia de Madrid, recomendado en varias ocasiones en el Times. Su pequeño comedor está con frecuencia lleno. Su propietario, Juanjo López, ofrece cocina de temporada de máxima calidad con jornadas de setas, maridajes o diferentes líneas de trabajos según se vaya en un momento o en otro. Los guisos marineros, los embutidos, los platos infusionados, el atún y dos clásicos imprescindibles: la ensaladilla rusa y los callos, son algunas de sus especialidades. Precio medio 50-60 euros. Calle Ballesta, 6.

Restaurantes para no moverse del barrio

– Lago de Sanabria, su chef Juan Loriente atiende el establecimiento acogedor y familiar donde se comen los mejores escabechados de Madrid, los de perdiz y bonito incluso se envasan para sus clientes. Las legumbres deliciosas, los guisos como patatas a la importancia con trufa o las alcachofas salteadas son excelentes, al igual que el bacalao con tomate, el morcillo en salsa o los pescados. Los postres son caseros.Precio medio 35-45 euros. Calle Ayala, 23.

Chipirones en su tinta con arroz blanco, en De La RivaChipirones en su tinta con arroz blanco, en De La Riva

– De la Riva, junto al mercado de Chamartín se encuentra este restaurante que trabaja la cocina de temporada con productos de primer nivel que su propietario, Pepe Morán, compra en el propio mercado. La carta es cantada y todos los días hay dos platos de cuchara, uno de ellos con patatas. Excelentes el marmitaco, las anchoas rebozadas, las alcachofas guisadas o las rabas. Se come lo que te ofrecen, pero si hay congrio en salsa verde o pechito de ternera hay que pedirlos. Se puede comer por 30-35 euros, según bodega, que es bastante extensa. Calle Cochabamba, 13.

– El Tulipán, en el barrio de Salamanca, es un establecimiento familiar con dos especialidades: la fabada con marisco y el marisco directamente. Las gambas cocidas están en su punto, las navajas a la plancha exquisitas. En cuanto a la fabada, se puede tomar en cualquier época, la de langosta es sorprendente y muy sabrosa. También hacen verdinas guisadas y carnes a la brasa. Precio medio 25-30 euros. Calle General Díaz Porlier, 59.



Cocineros de BaciraCocineros de Bacira

*Bacira, calle Castillo, 16. En el barrio de Chamberí. Cocina japo-mediterránea en manos de tres cocineros: Carlos Langreo, Gabriel Zapata y Viente de la Red. Fusionan las recetas españolas y mediterráneas con otras llegadas de Asia y América, como la japonesa y la peruana y mexicana, y el resultado es una locura… a precios muy ajustados. Los ramalazos japos son, sobre todo, invención de Gabriel Zapata, chileno de origen y curtido en mil cocinas pero en su mayoría de corte japonés. La trayectoria de Vicente de la Red viene firmada por grandes chefs, desde el Celler de Can Roca o A Poniente a Viridiana. Quizá a él se deban esos fondos de guisos sabrosos que aparecen en muchos platos y el control de las recetas de casquería, como los callos con ají panca y curry, el mollete japonés de mollejas de ternera o el bao chino de carrillera con salsa pekinesa. Hay un menú del día por 13,90 euros y posibilidad de medias raciones. Se puede comer por 20-25 euros muy bien.

Álvaro Landazuri y Daniel Vangori, en la puerta de Bahía TabernaÁlvaro Landazuri y Daniel Vangori, en la puerta de Bahía Taberna

Treze, el establecimiento cuenta con dos espacios: el gastro en la planta de arriba, con menú degustación (40 euros 6 platos) y abajo con mesas y barra, cocina más informal donde también se sirve, de lunes a viernes, el menú del día por 13 euros: una maravilla. En ambos casos merece la pena. Excelentes los platos de caza (el ciervo lo hacen excelente), las croquetas de jamón y calamares en su tinta. Saúl Sanz y su esposa, Elena Ursu, se ocupan de la cocina, ella haciendo unos postres excelentes. Precio medio 20-40 euros. Calle General Pardiñas, 36.

– Taberna Bahía
, Daniel Vangoni se ha instalado en la zona de la Alameda de Osuna con una propuesta de menú degustación y otra más informal en barra y terraza. En ambos casos los platos resultan sorprendentes y sabrosos: Pizza de chipirón, tartar de vieiras, cordero deshuesado, manitas con carabinero: un mar y montaña increíble. Hay varios menús degustación desde 40 euros, y también una carta con tapas y raciones, hay que probar las patatas bravas. Los productos están cuidados al máximo. Verdinas con calamar, el steak y la jamburger. Cocina sin convencionalismos pero muy solvente, buena carta de vinos. Esta en la calle Bahía de la Palma, 9. Muy cerca Vangoni ha montado una taberna asiática Derzu en la calle Bahía de Palma, 43, un espacio muy pequeño con mesas altas donde se pueden degustar excelentes Noodles o Gyozas. Las costillas y los tendones resultan sorprendentes. No hay que perderse las butifarras, el restaurante tiene la cocina vista y un servicio de sala joven y ágil. Se come fenomenal por 25-30 euros.

Tataki presa ponzanoTataki presa ponzano

*En Restaurante Ponzano, calle Ponzano, 12. Es la calle del tapeo más transitada en Madrid, y Ponzano lleva allí toda la vida. Paco García llena la despensa con los mejores productos que exhibe en la barra (siempre lhasta los topes) desde los tomates feos a las piparras o una enorme pieza de ternera gallega. Sus especialidades en casquería, el cocido de los jueves, esos escabeches y las jornadas de atún rojo cuando es temporada invitan a probar algo distinto en cada visita. Se puede comer por 25-30 euros.



– Materia Prima, a la entrada del restaurante encontramos un amplio mostrador que se une a la barra, donde se exhiben separados carnes y pescados con mariscos. Allí se pueden comprar dos cigalitas, cuarto de gambas o lo que nos apetezca y llevárnoslas a casa, pero también nos los pueden cocinar al gusto pagando el precio de la materia prima más un pequeño recargo porque las cocinen. Por ejemplo, una comida para dos a base de langostinos, almejas, coquinas, chuletas y solomillo, media ración de callos con dos postres y vino 45 euros. Calle Dr. Fleming, 7.

Las canicas del chefLas canicas del chef

– La Canica, el cocinero Sergio Martínez lidera un restaurante situado muy cerca del Ferial madrileño, junto al parque Juan Carlos I, que cuenta con varios ambientes, una terraza acogedora y una propuesta gastro basada en la calidad de los productos bien elaborados y presentados con imaginación. Desde las Canicas del Chef, unas croquetas de carrillera que están riquisimas, al tartar de salmón noruego fresco e intenso, pasando por el falso risotto de carabineros, cuyo fondo es auténticamente una delicia. El pan con tomate de este restaurante no puedes parar de comerlo. Hay vino por copas y, para empezar, el Tinto de Verano en capas. Se puede comer desde 25 euros. Avda. de los Andes, 25. Este mismo propietario ha montado un restaurante: Taberna y Media, con su padre Luis en Lope de Rueda,30 donde se puede disfrutar de platos como el bacalao rebozado, el torrezno a baja temperatura o el salmón marinado que son espectaculares. No perderse la patata brava, se puede comer por muy bien por 20 euros. Buena carta de vinos.

Clásicos que han sabido seguir en la brecha

Comedor de La AnchaComedor de La Ancha

La Ancha, junto al Congreso de los Diputados. Este restaurante de referencia ofrece una cocina de producto bien elaborada en un ambiente muy acogedor, la familia Ridruello Parrondo cuenta con varios restaurantes en la capital, ya gestionados en tercera generación por Santiago y Nino. Cocina bien elaborada y presentada con platos exquisitos, como la ensaladilla de cangrejo, las almejas en salsa o el exquisito filete de ternera a la milanesa, que ya casi no se puede pedir en ninguna parte. Hay reservados. Se puede comer por 40-50 euros. Calle Zorrilla, 7.

– El Landó, de la misma familia del restaurante Lucio, este restaurante hace del producto su seña de identidad. La ensalada de tomate es un escándalo, el pan candeal estupendo, por supuesto tienen los huevos estrellados tan famosos, las gambas, las croquetas y los pescados excelentes y el arroz con leche caramelizado por arriba. Increíble. Hay escaleras para bajar al comedor. El precio medio son 50-60 euros. Se come de maravilla. Plaza de Gabriel Miró, 8. El local Casa Lucio también merece una visita, es un clásico por algo sin lugar a dudas. Sus callos, huevos estrellados o rabo de toro guisado son inigualables. Lucio esta en La Cava Baja, 35. El precio medio es 40-50 euros. Imprescindible reservar.



Tártar de atún con patatas souflee Tártar de atún con patatas souflee

Horcher, uno de los restaurantes más veteranos de la capital, se creó en 1904 por Gustav Horcher, hoy Elisabeth, la cuarta generación de la familia dirige este restaurante que hace como nadie la cocina clásica alemana y francesa con platos que no envejecen llenos de buen hacer y productos extraordinarios. No es un restaurante económico, comer cuesta entre 80 y 100 euros, pero su Sardina marinada sobre Pumpernikel, su Terrina de Foie de oca con higos picantes sobre pan de maíz, o el tartar de atún con patatas soufflé son una autentica maravilla al igual que el Stronganoff a la mostaza de Pommery o su famoso bizcocho. En otoño probar la caza de Horcher resulta imprescindible. Es uno de esos restaurantes a los que hay que ir aunque sea una vez en la vida.

Para ir en familia

Rodaballo con pil-pil de limónRodaballo con pil-pil de limón

– Filandón: Los propietarios de Pescaderías Coruñesas dirigen este establecimiento, ubicado en un entorno privilegiado en la Carretera de Fuencarral al Pardo, pero que en realidad está dentro de la ciudad. Sus amplias cristaleras rodean una bella chimenea y ofrecen la imagen del amplio jardín que bordea el establecimiento, donde en verano se instalan mesas muy solicitadas en las cenas estivales. Mientras los niños juegan en el jardín se puede disfrutar de una gastronomía basada en el producto, con pescados y mariscos de máxima calidad, como no podría ser de otra forma. Desde almejas de carril a gambas cocidas, bogavante gallego o Rodaballo salvaje. Tienen parrilla y las carnes también son espectaculares. Buena bodega y postres caseros bien realizados. Se come bien por 50-60 euros. Carretera de El Pardo a Fuencarral, Km. 1.9.

– El Mesón de Fuencarral: con zonas ajardinadas, amplio aparcamiento y parque infantil, este mesón cuenta con grandes espacios para familias numerosas, tanto en su terraza exterior como en los espacios cerrados. La cocina, que realizan desde hace generaciones y que ahora dirige Ramón de Dios, se basa en el producto de calidad y temporada, con clásicos que siempre gustan, ya que sus clientes son repetidores, como las migas con huevo y chistorra, el cordero asado, el solomillo o las natillas. Platos bien elaborados sin sobresaltos. Se come bien por 50-60 euros. Buena bodega de vinos, excelente el pan. Carretera de Colmenar Viejo, Km. 14,5, sentido Madrid, en la vía de servicio.

Cocina regional que conquista la capital

Pilar Pedrosa y Alselmo Fierro, en VilloldoPilar Pedrosa y Alselmo Fierro, en Villoldo

– Villoldo: Las hermanas Pedrosa han desembarcado en Madrid desde su Palencia natal con todos los honores y premios, realizando una cocina de producto excelente donde no falta lo que venga directamente de su tierra, como las Alubias de Saldaña o las habitas salteadas, y también pescados y mariscos del cantábrico que compran directamente en lonja. Los postres son otra buena razón para ir, como el helado de queso sobre sopa de frambuesas. Se puede comer por 30-35 euros. Calle Lagasca, 134.

El Cañadío: El cocinero Paco Quirós llegó a Madrid y triunfó, las claves de su éxito son una barra de pinchos excelente, siempre recien hechos y muy variada, y productos de calidad traídos directamente de la Lonja de Santander. En pescados su especialidad es la merluza, que cocina de cinco formas diferentes, pero también hace como nadie las rabas rebozadas o los bocartes (boquerones). En su carta tampoco faltan platos de cuchara, igualmente excelentes. Imprescindible la tarta de queso que se deshace, una creación de Luis Irizar perfectamente interpretada por el establecimiento. Buen servicio, terraza y carta de vinos. Precio medio 40-50 euros. Calle Conde de Peñalver, 86.

Cazón en adoboCazón en adobo

– La Gaditana: La familia Martínez cuenta cuentan con dos establecimientos en la misma zona, Calle Lombia, 7 y Fuente del Berro,23. Especializados en cocina gaditana a buen precio, están con frecuencia llenos, ofreciendo platos como cazones en adobo, tortilla de camarones y guisos como el rabo de toro. Ambiente informal y propuestas temáticas, como las jornadas del rabo de toro, las de atún rojo de Almadraba o las de cazuelita de angulas del cantábrico de 100 g por 29 euros. Postres caseros sin mucha finura pero con buena intención completan la propuesta. Se puede comer por 20-30 euros.

– Samm: Establecimiento fundado en 1973 por Vicente y Carmen, hoy lo llevan sus hijos Vicente y Sergio. En el restaurante se pueden tomar las que son, posiblemente, las mejores paellas de Madrid, que se sirven al centro sobre papel de estraza y se toman con cuchara de madera (quien lo desee). Arroz con verduras, arroz del señoret, paella de mariscos y otros platos que tampoco nos podemos perder, como las Gambas de Denia o la Ensaladilla Rusa. El precio medio es de 25-35 euros, aunque si pedimos las gambas rojas la cuenta sube. Calle de Carlos Caamaño, 3.

Detalle de uno de los salones del Centro Riojano de MadridDetalle de uno de los salones del Centro Riojano de Madrid

– Centro Riojano de MadridCocina de producto riojana en un entorno elegante, pero a la vez distendido, gracias al buen hacer de sus propietarios, siempre hay exposiciones de pintura y jornadas gastronómicas de promoción de productos. Excelentes las verduras, una de las especialidades la Menestra de verduras rehogadas con jamón o las alcachofas rebozadas. Carnes y pescados  de máxima calidad. Cocina sin sobresaltos de mucha regularidad. Muy extensa la carta de vinos, como es previsible. Precio medio 30-40 euros. Calle Serrano, 25, 1ª planta.

– La Cocina de María Luisa: María Luisa Banzo es una cocinera soriana que ha ha trasladado los fogones familiares a Madrid ,especializada en guisos caseros, caza  y setas. Apegada a la cocina de mercado, en cada época trabaja con productos diferentes, en este momento cangrejos de río, tórtola y torcaz. Sus platos con legumbres son una maravilla. Excelentes también las pochas con caza y las carnes. Las chuletillas están perfectas. Carta de vinos adecuada a la comida. Trato familiar. El precio medio viene a ser de 30-40 euros. Calle Jorge Juan,  42.

José Ángel Aguinaga en Illumbe con RodaballoJosé Ángel Aguinaga en Illumbe con Rodaballo

– Illumbe: Ya sólo por ver a José Ángel Aguinaga, su cocinero, merece la pena ir al restaurante donde además se encuentra una de las mejores parrillas de Madrid que se puede ver a través de la cristalera que da a la sala. Pescados de gran tamaño donde triunfan los rodaballos y carnes con todo su sabor mandan como platos principales, pero después, desde las alubias de Tolosa, pasando por los chipironcitos encebollados o boletus… todo es de primera calidad. Cocina vasca en Madrid, donde el cocinero vigila hasta el más mínimo detalle. En el plato se nota el mimo en el producto, el propio Aguinaga compra en el mercado central de Madrid cada día a las 5 de la mañana. El precio 45-60 euros, también tiene un restaurante en la planta baja con menú del día de buena calidad.

Montes de Galicia: Uno de los mejores lugares para tomar pescado de la capital a precios ajustados. Excelente el pulpo a Feira, los pescados desde lubina salvaje a bacalao o tacos de merluza rebozados en tempura de cerveza de trigo. No hay que perderse el pulpo a la gallega, la sopa de pescado y como postre las filloas: arrebatadoras. Buen servicio, vinos a buen precio, ambiente muy agradable y sobremesa garantizada con cocteles muy bien realizados y presentados. El precio medio es 35-45 euros. Hay menú del día por 17 euros con guisos de pescados como el Marmitako de mejillones, almejas y gambas: espectacular, además de pescados frescos y carnes. El precio incluye pan, bebida y café. También tienen menús para grupos.

RAVIOLI DE TOCINO (LARDO DI COLONNATA) CON TXIPIRONESRAVIOLI DE TOCINO (LARDO DI COLONNATA) CON TXIPIRONES

*Urquiola Mendi: Rogelio Barahona ha trasladado su restaurante a la calle Cristobal Bordiu, 52. Poco más de veinte comensales por servicio pueden disfrutar de su exquisita cocina vasca llena de guiños creativos con platos excelentes como el ravioli de tocino Lardo Di Colonnata con Txipirones, o anchoas frescas a la plancha rellenas de cebolla confitada. Todos los días hay platos de cuchara distintos, las pochas con almejas excelentes. La especialidad de la casa el Bacalao, el chef lo tiene en tres recetas distintas a la Vizcaína, Club Rainiero y al Pil Pil. Impresionante la Caza: el Pichón en dos cocciones especialmente. Servicio atento que comanda el propio cocinero. Se puede comer por 35 o 40 euros. El pan de Madre Hizo Pan, la carta de vinos muy adecuada a la oferta gastronómica. Un restaurante en el que se come muy bien, la comida sienta bien y el trato es familiar.

Sabores autóctonos con mayor proyección

Sargo AlabasterSargo Alabaster

– Alabaster: El gallego Iván Dominguez ha trasladado su buen hacer del restaurante Alborada en A Coruña a Madrid, en un local muy bien diseñado donde se ofrece una cocina gallega renovada que ha ganado el paladar de los madrileños. Platos como la ensalada de higos con anchoas y tomates es una maravilla, también el bogavante en salpicón y una suave vinagreta en emulsión. La merluza de pincho al vapor con pil pil de lima y limón y espinacas guisadas otra delicia, asi como el gallo celta estofado. Cocina con fundamento muy bien hecha. El pan se elabora en el establecimiento, uno se hace con agua de mar. Buena carta de vinos y servicio de sala de lo mejor de Madrid, así como mantelería, vajilla y cristalería. Precio medio 50-60 euros, hay menú degustación de 48 euros sin bebida. Calle Montalbán, 9.

– Surtopíalejos de los convencionalismos, el gaditano José Calleja ha demostrado que la cocina andaluza también puede ser muy creativa y técnica. Sabores intensos al servicio de platos originales y combinaciones sorprendentes. Extraordinarios los pescados y frituras, así como las chacinas. Hay que probar las tortillitas de camarones plaza del Cabildo; la corvina de caña asada con salpicón de cherrys, los boquerones rebozados en adobo moruno y en el apartado carnes Albóndigas de rabo de vaca, boletus y papas fritas. Carta de vinos con buenos jereces servidos con mimo. Hay menús cerrados desde 38 euros. C/ Calle Nuñez de Balboa, 106.

Verduras con chistorraVerduras con chistorra

-*LaKasa César Martín: Producto de calidad con sabores muy reconocibles de la cocina vasco francesa con guiños de fusión en algunas elaboraciones frías como el ceviche o el tártar de atún. Lo mejor los clásicos como los buñuelitos de queso Idiazabal, las verduras asadas con chistorra, huevos codorniz, avellanas o los chipirones plancha con crema de ajo negro y ajetes. Las manitas rellenas de rabo estofado apasionan. Excelente la tabla de quesos internacionales, también tienen de Conté y los helados artesanos. Surtida la bodega que lleva la esposa de Martín, Marina Launay, así como la sala con un servicio impecable… y cierto familiaridad que establece Martín y Launay en la que algunos comensales son casi amigos. Se come bien por 45-50 euros según vino. Plaza del Descubridor Diego de Ordas, 1.

Gastrobares, los chefs nos ofrecen su cocina más informal a buenos precios

El perrito caliente con pedrigí, servido en una caja de cartonEl perrito caliente con pedrigí, servido en una caja de carton

La Gabinoteca, Nino Redruello ha creado un concepto de restaurante experiencial en un amplio local, con cocina vista y diferentes niveles, en el que se puede comer bien, pero también tomar una copa. La cocina como un juego en el que algunos postres se los termina el propio comensal, como el Juan Palomo. Te sirven platos como el Dim Sum de arroz a la cubana, el perrito con pedigrí o hamburguesas realmente gourmet. Imprescindible el potito con huevo, patata y trufa: un clásico del local. Todo excelente, incluyendo el ambiente, algunas zonas y el servicio atento y eficaz. Se puede almorzar, merendar o cenar por 25-30 euros Esta en la calle Fernández de la Hoz, 53.

*Recientemente el cocinero Nino Redruello ha inaugurado Fismuler en la calle Sagasta, 29, un establecimiento muy amplio completamente accesible con la novedad de que todas las escaleras se sustituyen por rampas. Algunos platos como el Huevo, alitas de caserío, calabaza y trufa o los garbanzos salteados con ternera y cigalitas están buenísimos. Excelente la tortilla de boquerones frescos y piparras y el lechón asado del valle del Baztan. Los amantes del queso disfrutarán con la tarta de queso. Muy bueno el pan. El servicio de sala es amable pero aún tiene que asentarse. Se puede comer bien por 35-40 euros dependiendo del vino.

La popular Tarta de Queso de CañadíoLa popular Tarta de Queso de Cañadío

– La Maruca, Paco Quirós, que llegó y triunfó en Madrid con su restaurante Cañadío, ha montado este otro establecimiento en la calle Velázquez con mayor éxito aún y precios algo más reducidos. El espacio tiene diferentes ambientes e incluso una terraza semi cubierta en la fachada, además de un privado y un comedor luminoso y acogedor en el piso de abajo. Sus clasicos de siempre: rabas, anchoas que estan perfectas, verduras a la plancha, huevos, alitas de pollo glaseadas y dos estrellas, la sopa de pescado, una crema servida en dos vuelcos con costrones y moluscos salteados y la tarta de limón, con la que no olvido la de queso de Cañadío, pero que tiene sabor y elegancia. Está en la calle Velazquez, 54, y puedes comer por 25-30 euros.

Pimiento de IslaPimiento de Isla

*Del mismo propietario La Bien Aparecida en la calle Jorge Juan, 8, zona donde comer bien es casi una religión, se encuentra La Bien Aparecida, donde Quirós hace lo mismo pero aún mejor: lo que significa la perfección a la japonesa: coge un producto y lo hace tan bien, tan bien, que no te crees que pueda suceder que un pimiento sea una exquisitez comparable con el foie o el caviar, que una merluza sea tan auténtica que parezca viva o que una ventresca de atún, ya sobre conocida y utilizada, hecha a la sal sea un bocado perfecto donde la grasa y la sal tienen un equilibrio inmejorable. José de Dios en los fogones y José Antonio García en la sala lo consiguen. Buena carta de vinos, también internacionales con preferencia a los espumosos

– STreetXo, David Muñoz ofrece en este espacio situado en el corte Inglés de Serrano su cocina más canalla. Bien es cierto que sus espacios están siempre llenos, que son ruidosos y que a veces no te atienden bien, pero merece la pena acercarse y probar algunas de sus sorprendentes exquisiteces por 35 euros. El madrileño habla de que comer allí es como viajar por una montaña rusa de sabores y tiene razón: la lasaña, la oreja con frambuesa, el sándwich club o los dumpling están sensacionales. Hay que esperar para comer, pero merece la pena. No reservan y se encuentran en dos localizaciones del Gourmet Experience: en El Corte Inglés de Callao y Serrano.

Vista de Platea desde el restaurante ArribaVista de Platea desde el restaurante Arriba

– El restaurante de Arriba de Ramón Freixa, ofrece la cocina más informal del chef en un entorno muy agradable en Platea, ya que la sala tiene varios niveles que miran al exterior como si fuera el anfiteatro del cine. Con un servicio excelente y un pan que dan ganas de meterlo en el bolso, las tapas y mini platos resultan correctos. Están ricas las cocas, las ensaladas, los tartares, las alitas… Es un restaurante perfecto para cenas, comenzando por un vermut tradicional, que los ponen buenísimos, y terminando con un cóctel en el Palco, espacio del piso superior que también es de Freixa. El precio medio 30-35 euros. Calle Goya, 5.

Cocina Internacional que no puedes perderte

– Soy (japonés), el chef Pedro Espina no es japonés, pero su cocina esta impregnada de lo mejor de la cocina japonesa: “Busco el equilibrio armónico de los sabores, aromas y texturas de cada ingrediente“, dice el cocinero, una filosofía que se traslada a sus platos, con una carta muy variada de cocina japonesa tradicional y sushis, sashimis, tempuras… impresionantes. Una cocina creativa basada en la gastronomía japonesa sin caer en rarezas, sorprendente por auténtica. El chef está casado con una japonesa, vivió 7 años en japón, los dos primeros haciendo sólo arroz. Para los amantes de la cocina japonesa la visita a su local es imprescindible, al menos una vez en la vida. El precio medio no es bajo, pero los productos son de máximo nivel, oscila entre 55-65 euros. No hay letrero en la puerta del restaurante y hay que reservar. Siempre está lleno. En la sobremesa recomendamos hablar con Espina unos minutos: es el broche final perfecto de la experiencia. Calle Viriato, 58.

Maguro picante y huevo frito kabukiMaguro picante y huevo frito kabuki

– Kabuki (japonesa fusión). Situado en el Hotel Wellington su cocinero, Ricardo Sanz, ha sido el primer chef en conseguir en España una estrella de la Guía Michelin para un restaurante de cocina internacional. Algunos de sus platos, como el sushi de huevo, han sido copiados hasta la saciedad. Rompedor, el establecimiento se ha convertido en un clásico que no defrauda con platos basados en técnicas y presentaciones orientales y sabores muy reconocibles, en ocasiones locales. Sushis y sashimis clásicos compiten con otros más creativos. Los tatakis impresionantes, en especial el de atún.Trabajan muy bien los teriyakis e incluso las carnes. Es un restaurante de referencia, de precio alto pero de una calidad notable. El precio medio  66-70 euros. Av del Presidente Carmona, 2.

Luis Arévalo, en la barra de KenaLuis Arévalo, en la barra de Kena

Kena (Nikkei):  El cocinero Luis Arévalo ha elevado a los altares la cocina Nikkei, una mezcla de cocina japonesa y peruana, que el chef ejecuta impecablemente. Según entras en el restaurante, te recibe una barra donde se cortan los pescados que utilizarán en sushis, nigiris, tiraditos o rolls… Sutileza oriental al servicio de sabores, en muchos casos, exóticos y profundos. La fusión es una forma expresión en el restaurante: atún con aji molido, chuletas de cordero en salsa teriyaki, niguiris de pez mantequilla brevemente salteados… Los postres siguen la misma linea de elegancia y exquisitez. Al llegar o al salir, cualquiera de los cócteles que tienen es una buena opción. Kena esta en la calle Diego de León, 11.

Hay otros dos restaurantes con cocinas alternativas japonesas Tanta en Plaza del Perú, 1 con una buena propuesta de platos algunos fusión cocina Nikkei, excelentes los cebiches, las causas y los tiraditos, el comedor es bastante grande y admite familias o grupos. Precio medio 25 euros. Mucho más artesano Tampu es uno de los primeros restaurante peruanos de Madrid, su chef Miguel Ángel Valdivieso y su socia Melina Salinas han conseguido crear un espacio habitual de los peruanos en Madrid con excelentes papitas desrellanadas con salsa criolla, bombita de arroz con pato, anticucho, tiradito de corbina, cebiches clásicos o ajis. La caja con diferentes platillos que es una comida completa tiene un precio de 18 euros. Tampu esta en la calle Prim, 13.

Sudestada ShuiyiaoSudestada Shuiyiao

– Sudestada (latino hispana): La cocina de Estanis Carenzo es inclasificable, la potencia de sabores, colores y presentaciones le convierten en un exponente único de como, la fusión convierte la cocina en mil millones de cocinas. Desde los aperitivos, disfrutaremos de una sorprendente combinación de sabores extremeños y mexicanos con presentaciones orientales. Platos que incluyen papel de arroz vietnamita ibérico, carabinero, anguila de monte, o ensalada de oreja; para regresarar un Kimchi Maison, con col china, mejillones gallegos, chiles mexicanos y jugo de mar. La codorniz Tandori… y así suma y sigue, platos mezclados con docenas de hierbas y aromas que configuran un mundo de sabor, en su despensa hay más de ochenta variedades de aderezos. Sorprendentes los postres.  Hay menús desde 35 euros. Calle de Ponzano, 85.

– Cómala (Mexicano): En este establecimiento ha querido mezclar la taberna canalla, con la tasca ilustrada, con el bar de coctelería impecable y, por supuesto, con el restaurante. Un lugar donde disfrutar de albóndigas de ibérico con salsa mexicana con Cus-Cús al azafrán y batata asada que resultan una delicia, o de  pequeños calamares a la plancha con una Vizcaína de Chile ahumado Arroz verde o el increíble Tártar de Bonito del norte al Chile Chipotle con Tortillas de Maíz con huitlacoche. Se come de maravilla desde 25 euros. Plaza de la Lealtad, 3 (junto al hotel Ritz).

Chuleta de vaca vieja en RubaiyatChuleta de vaca vieja en Rubaiyat

– Rubaiyat (brasileño) El restaurante está especializado en carnes a la brasa con cortes especiales, procedentes de la ganaderia del propio establecimiento. El pan es artesano, los bollitos de queso espectaculares. En invierno hacen la la feijoada: un cocido brasileño con carnes, legumbres y verdura que tiene todos los premios. Su chef, Carlos Valentí, ha recibido numerosos galardones, uno de los últimos el premio Pinchos de Valladolid. Los postres con frutas tropicales son una delicia y la caipirinhas de diferentes sabores son una buena propuesta para los aperitivos. Excelente carta de vinos internacionales y servicio. El comedor permite grupos. El precio medio 40 euros dependiendo de la carne. Calle Juan Ramón Jiménez, 37.

Pasta con trufa de Don GiovanniPasta con trufa de Don Giovanni

– Don Giovanni (Italiana): Si Andrea Tumbarello no existiera habría que inventarle, y es que es de esos cocineros que por disfrutar de su compañía ya vas a su restaurante. Pero no es lo único que tiene su establecimiento, que además ofrece un increíble servicio de sala gracias a Senem García, y donde se hacen algunos de los mejores gin-tonics de Madrid (tienen 160 referencias de ginebras). En el plato no hay una excesiva creatividad pero sí producto, la carta podría ser la de cualquier trattoria napolitana, lo que sucede es que el cocinero es milanés y productos como la trufa le apasionan. Amante de los aceites, tiene un carro con más de 40 variedades. Sus carpaccios son míticos, al igual que sus burratas, la de trufa hay que probarla, sus pastas tanto las de grano duro como las de pasta fresca son exquisitas, con tomate y albahaca  un placer de dioses. Se puede comer bien desde 30 euros.  Paseo de la Reina Cristina, 2

Chicken Butter MasalChicken Butter Masal

Benares (Hindú) El chef  Atul Kochhar ha apostado por la capital para desarrollar su magnifica cocina. Su casa madre en Londres, Myfair cuenta con una estrella de la Guía Michelín. El de Madrid es un establecimiento con zona de barra donde se ofrece streed food india con una cocteleria fantástica, cocina vista con mesa del chef para 6 personas, desde donde se pueden ver los hornos y amplio comedor con vistas a un patio interior donde de noche hay proyecciones de la ciudad de Benares. En el plato recetas increíbles donde cabe destacar el Chiken Butter Masala, el Tandoori Ratan con unos espectaculares langostinos Jumbo con coco o el Jarrete Nihari acompañado de arroz y lentejas negras. Los panes hechos en el Horno Tandoor magníficos. Una cocina exótica, elegante y equilibrada con la que el comensal puede vivir una experiencia fantástica. El servicio de sala impecable. El precio 65-70 euros de ticket medio, también se puede comer de tapeo en la zona de barra por 30 euros y es una manera estupenda de probar la comida del restaurante sin arriesgar. Zurbano, 5

En las brasas…

Reset: Carne a la parrillaReset: Carne a la parrilla

*Reset. En la calle López de Hoyos, 13 casi esquina con la calle Serrano se encuentra este restaurante que dirige Cuca Gotor donde se come muy bien, especialmente platos cocinados a las brasas, uno de los pocos que hay en Madrid. Desde la carne a los pescados: el rodaballo a la parrilla es una delicia. No perderse el chuletón, las chuletitas de cordero o el pollo. También está muy rica la tortilla de Betanzos o la sardina ahumada. En una sala muy acogedora, el servicio es el típico que te sientes como en casa, te llaman por tu nombre, conocen tus gustos y procuran cuidarte con mimo. Un espacio perfecto para comer muy bien todo lo que te apetezca a la parrilla. El precio medio es de 25-40 euros.

Si te apetece…

Pollo al ajillo MinchuPollo al ajillo Minchu
  • Un menú del día: Minchu, el menú del día es uno de los mejores de Madrid y por 11,50 euros, su propietaria Begoña Riestra, compra cada día en el mercado y utiliza productos de primera calidad para sus clientes, que llenan el restaurante a diario. También se puede comer a la carta muy correctamente por 20-25 euros. El tartar de salmón esta buenísimo, así como las croquetas, el secreto mejor guardado de la casa, las hamburguesitas o las cazuelitas de huevos con setas o jamón ibérico. Imprescindible la tarta de queso. Paseo de la Habana, 27.
  • Una hamburguesa: Hamburguesa Nostra, con carne de la ganadería del restaurante se realizan hamburguesas que, en algunos casos están aderezadas. También carne a la brasa, huevos… Las salsas riquísimas de producción propia. Puedes comer desde 2o euros. Paseo de la Castellana, 257.
  • El cocido de Casa CarolaEl cocido de Casa Carola

    Un cocido: Casa Carola, uno de los mejores cocidos de Madrid, este restaurante tiene prácticamente este plato como su gran especialidad. Servido en tres vuelcos, la sopa increíble con mucho sabor pero nada grasa, no te lo terminas. Aperitivo y postre  29 euros. Calle Padilla, 54 local dcha.

  • Una ensaladilla rusa: Taberna Arzábal, hecha con bonito en escabecha por los propios cocineros, la sirven en ración completa (13 euros) y en Media Ración (6,50 euros) esta untosa pero a la vez equilibrada: una delicia, al menos la que sirven en los bajos del Museo Reina Sofía.
  • Un picoteo junto al parque del  Retiro: en Petiscos en la calle Méndez Pelayo, 11 con los sabores atlánticos del cocinero gallego Pepe Solla y algunas curiosidades como las Navajas en salsa cítrica, la empanada de pollo o el bocadillo de calamares. Excelentes los quesos variados. Muy buen precio puedes comer por 12 euros compartiendo raciones.
  • Yorgos Ioannidis, frente a la puerta de CrucinaYorgos Ioannidis, frente a la puerta de Crucina

    Un vegetariano crudivoro: Crucina, el restaurante propone una cocina sin calor (no se cocina a mas de 41º) Su chef Yorgos Ioannidis prepara platos increíbles, desde tablas de quesos vegetales, zumos recién hechos, pastas vegetales y recetas como la crema de calabaza y miso blanco, un fermentado de soja claro de agradable sabor dulzón o hamburguesa de nueces y champiñón Portobello. Los postres resultan sorprendentes, imprescindible el tiramisú. Todo vegetal y todo sin cocinarse: una maravilla. Se puede comer desde 20 euros. Calle del Divino Pastor, 30.

  • Tarta de Sana LocuraTarta de Sana Locura

    *Una Merienda apta para celiacos que además esta buenísima para todos: Sana Locura en la calle General Oraa, 49 con una sala con mesas muy acogedora. Las palmeritas estan riquísimas y cuestan 0,20 euros la unidad, también hay magdalenas y Bizcochos, así como pan artesano y tés curiosos. Tienen obrador propio y menús para llevar. Todo, absolutamente todo sin gluten.

  • Unos churros recién hechos: La Madrileña los tiene a todas horas, también un buen café, sandwiches, crepes salados y dulces. Un sitio estupendo para merendar, desayunar o tomar algo en la Calle Costa Rica, 15.

Grandes chefs en sus templos, para los grandes momentos de la vida

– Montia, en San Lorenzo de El Escorial. Luis Moreno y Daniel Ochoa, fundamentalistas de los productos del entorno, han creado un espacio gastronómico muy personal galardonado con una estrella de la Guía Michelin, donde platos como el Consomé con fideos vegetales resulta equilibrado o la Pelota buñuelo de rabo de toro con su salsa, está muy bien realizado. Al igual que la Ensalada de alubias, lengua de vaca ahumada, jurel ahumado y fumé de pescado con aceite de oliva o la Papada de cerdo marinado con encurtidos y ensalada. Cocina creativa llena de guiños al territorio muy bien realizada, en un espacio relajante y un pueblo de la sierra de Madrid que merece la pena ser visitado. Hay varios menús degustación, se come bien por 50 euros (muy económico en su categoría). Calle Calvario, 4. San Lorenzo del Escorial.

Postre Kandinsky en Restaurante CoquePostre Kandinsky en Restaurante Coque

– Marío Sandoval (Restaurante Coque) con una estrella de la Guía Michelin, el chef de Humanes y sus dos hermanos Rafael y Diego son los más claros exponentes de la cocina madrileña. Técnica muy depurada al servicio de productos y sabores profundos. Se puede comer a la carta o con menú degustación, el Arqueología es antológico. Productos ahumados en hornos con diferentes tipos de maderas, aperitivos en la bodega y la cocina, con un cocido en miniatura como una gota de esencia y postres mosaicos en mesa y platos, como Gamba a la brasa flambeada con armañac, el jugo de su cabeza prensado con huevas de bacalao o escabeche antiguo de caballa y tórtola con Vinagre de uva albillo, enebro, mostaza y cebolleta tierna y por supuesto el cochinillo lacado. Menús degustación desde 100 euros. Merece la pena, es uno de los grandes. Calle Francisco Encinas, 8. Humanes de Madrid.

– David Muñoz, (Diverxo). El cocinero David Muñoz se ha convertido en uno de los chefs más innovadores del mundo. Su cocina sorprendente ha bebido de muchas fuentes, la primera del restaurante Viridiana. Personal y trasgresor en fondo y forma, en el plato nos encontramos con sabores internacionales que alcanzan su plenitud con sus platos-lienzo, con recetas que contienen en cada una multitud de preparaciones como Marmitokio: shabu-shabu de atún rojo, búfala, chiles encurtidos y trufa. Lenguado de costa acariciado en el wok a la Sichuan, ajo negro y hongos estofados con piel de leche. Melocotones blancos helados con bergamota, haba tonka y flores. El restaurante tiene una lista de espera de meses. Su precio entre 150 y 200 euros de promedio. Calle Padre Damian, 23.

Óscar Velasco y su carro de quesosÓscar Velasco y su carro de quesos

– Óscar Velasco (Restaurante Santceloni). Dos estrellas de la guia Michelin colocan a este restaurante, que un día fue de Santi Santamaría, en el podium de los mejores de la ciudad. Su chef, Óscar Velasco, realiza una cocina de autor de apariencia sencilla pero muy elaborada con platos que son obras de arte, como lomo de merluza albahaca, cilantro, sésamo negro y jugo de pollo o gajos de pera cocinados con regaliz, pimienta rosa  y leche ahumada. Su servicio de sala, dirigido por Abel Valverde, es uno de los mejores del país. Extraordinarios los postres y el carro de quesos. Se puede comer a la carta o con menú degustación desde 150 euros. Paseo de la Castellana, 57.

– Pedro Larumbe, El 38 de Larumbe. El navarro lo ha hecho todo en el mundo de la gastronomía, y en la actualidad está centrado en desplegar toda su profesionalidad en el amplio establecimiento de Paseo de la Castellana con varias áreas. En la más gastronómica, un magnifico  steak tartar que él nunca hubiera puesto, que pero que es uno de sus platos estrella y se prepara en la sala (qué pocos se hacen así). Hay maestría en la cocina en platos como como la Ensalada de jamón de pato, medallones de foie y vinagreta de frutos rojos o la Pularda encacahuetada con cuscús de verduras, pasas y piñones. Cocina que nunca decepciona, alejada de modas y que siempre es actual. Hay un menú desde 57 euros, en carta se puede comer por 35-50 euros. Paseo de la Castellana, 38.

Sopa cebolla de El Club AllardSopa cebolla de El Club Allard

– María Marte, El Club AllardCuando de un menú degustación recuerdas intensamente un plato, es que ese plato es excepcional. ¿Y qué pasa cuando recuerdas varios? Eso es lo que me sucede con la comida de María Marte, dos estrellas de la Guía Michelin y una cocina llena de sensualidad, muy visual y creativa, donde la técnica está alejada del artificio. La dominicana ha recibido en los últimos años todos los reconocimientos, quizá el mejor ser uno de los restaurantes más valorado en Trip Advisor. La utilización de productos exóticos en sus platos es una de sus señas de identidad, como el bogavante con guacamole de mango o la increible sopa de cebolla. Excelente el servicio de sala. Hay varios menús degustación desde 86 euros. Calle Ferraz, 86.

– La Cabra El joven cocinero Javier Aranda ha obtenido en su última edición una estrella de la Guía Michelin y no sorprende, tiene mucho talento, como demuestra en platos sorprendentes como Kokochas y pil pil de cerveza o salmonete con su hígado al Jerez y crujiente de escamas cítricas. Una fusión muy personal en la que Aranda se deja llevar por su buen gusto y atrevimiento en base al dominio de los procedimientos. Hay menú degustación desde 77 euros, pero también se puede tomar algo en la zona más informal de la entrada. Excelente bodega de vinos, que incluso ocupa una zona muy interesante del restaurante. También vino por copas. Calle Francisco de Rojas, 2.

 Raza Nostra: Juan Pozuelo es el chef ejecutivo de este restaurante especializado en carnes que cuenta con 28 locales en los que trabajan, en su conjunto, más de 330 personas. Recomendamos especialmente la “casa madre” situada en el Paseo de la Castellana, 257. Cuenta con un amplio comedor, desde el que se puede ver el frigorífico transparente donde se encuentran todas las piezas de carne de diferentes razas y cortes, la imagen ya es impresionante. La cocina vista dispone de diferentes planchas donde se hacen las carnes en su punto perfecto. Tienen uno de los mejores steak tartar de la ciudad. Hay una zona más informal para hamburguesas que también son excepcionales. Es muy ilustrativo como te muestran las diferencias entre los tipos de carnes. No perderse la ensalada de tomate realizada con huevo frito. Muy rico el pan y el aceite. La relación calidad precio es muy acertada se puede comer muy bien por 45-50 euros.

Bacalao con guiso de sus callos a la madrileña del restaurante ChironBacalao con guiso de sus callos a la madrileña del restaurante Chiron

– Chirón, en Valdemoro, con una estrella de la Guía Michelin, donde el joven cocinero Iván Muñoz realiza una cocina con sabores manchegos fusionados con otros más orientales y mediterráneos, y presentaciones y texturas sorprendentes. Su Morteruelo marino y berenjena de Almagro es una exquisitez, asi como el Bacalao en guiso de sus callos a la madrileña, son los primeros callos a la madrileña hechos con pescado. Las gachas morunas o el galiano de liebre: un taco de “mole toledano”, son realmente exquisitos. Tienen un menú degustación por 85 euros y también carta, el ticket medio es de 50-60 euros. Extensa carta de vinos nacionales e internacionales dirigía por Raúl Muñoz, que lleva la sala de forma impecable.

Diego GuerreroDiego Guerrero

– DSTAgE: Diego Guerrero ha creado un espacio en el que el cliente interactúa con el chef y disfruta de la experiencia de la gastronomía más creativa, un restaurante que podría estar en cualquier gran ciudad del mundo. En la mesa de trabajo de la cocina vista puedes tomar un aperitivo, por ejemplo un Sándwich de sandía helada o un Foie de pichón con parmesano. Entre los primeros Bogavante, té negro y mamía o Ravioli de alubias de Tolosa con esferificaciones de su compango y así, suma y sigue. El pan exquisito, la bodega bien diseñada muy en relación con la carta, el servicio de sala muy ágil y divertido, gracias a que los jefes de partida te cuentan los platos. Una maravilla, no sorprende que le hayan dado una estrella nada más abrirse. Hay menús degustación desde 90 euros. Calle Regueros, 8.

*Nuevos restaurantes recomendados.

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