La crema del café espresso y la espuma de la leche
¿Cómo conseguir una espuma perfecta en el café?
En los últimos años ha surgido la tendencia de sustituir la leche por leche vaporizada. ¿Qué prefieres para tú café, leche o espuma? Si eres de los que optan por la segunda opción, te contamos cómo conseguir una espuma perfecta.

Francisco Becerro

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Traducción:

Publicado el
26/12/2013



Además de disfrutar de un café solo, entre las demás opciones para tomar esta bebida, la más habitual será una combinación de café y leche, en mayor o menor proporción, en función de los gustos. Desde el café cortado a la leche manchada, existen muchas posibilidades a la hora de elegir un tipo de café.  En los últimos años ha surgido la tendencia de sustituir la leche –fría o caliente– por leche vaporizada para convertirla en una espuma perfecta, un producto que hasta ahora se reservaba para la preparación del café capuchino.  Obviamente, la espuma de la leche es ideal para poder hacer obras de arte y dibujos, como hacen los expertos baristas que dominan el llamado arte latte, pero existe el riesgo de que se utilice la espuma de la leche para disfrazar la falta de crema en el propio café espresso.

Como decía, es cuestión de gustos, pero en mi opinión un café bien preparado debe tener su propia crema, que muestre la calidad de la cafetera en que ha sido preparado y la calidad del producto utilizado, aunque luego venga acompañado de leche normal o de leche espumada.

¿Leche o espuma?

Por mi parte considero que lo ideal es preguntar al cliente si en su café desea leche o espuma. En el primer caso, se debe servir la leche aparte en una jarrita, de forma que el cliente pueda dispensarse la cantidad que desee. En caso de solicitar el café con espuma de leche, se vaporiza la leche y se sirve sobre el formato de café solicitado.

Con estas inquietudes sobre la importancia de la crema del café espresso y la espuma de la leche, he preguntado a las personas de mi entorno y he encontrado que aunque muchos preferimos leche y nos quejamos de que bajo la espuma de leche a veces el café está negro porque no se diluye como la leche tradicional, hay una mayoría de gente que prefiere el café con espuma.

Lo cierto es que el calor hace que la lactosa de la leche destaque más y permite una mejor transmisión de los sabores y aromas del café, por lo que –gustos aparte– la espuma de la leche es idónea para la experiencia de disfrutar del café.

¿Cómo conseguir una espuma perfecta?

Algunos amigos incluso me preguntaban si conocía trucos para conseguir una espuma perfecta, por lo que voy a daros algunos consejos. En las cafeterías, lo mejor es utilizar el vaporizador, abriendo el grifo a tope y moviendo la jarra de la leche arriba y abajo hasta conseguir una espuma firme.  A nivel doméstico, tenemos varias opciones: podemos utilizar una cafetera con recipiente para la leche integrado, que nos dispensará la espuma perfecta para nuestros capuccinos, cafe latte y otros cafés a nuestro gusto. Otra posibilidad es adquirir un espumador de leche, un utensilio muy barato y práctico que puedes conectar a la batidora de mano. Con uno u otro sistema, o simplemente batiendo con unas varillas sobre la leche, es más fácil obtener buena espuma si se usa leche semidesnatada que si se utiliza entera, y es mejor empezar sobre leche a temperatura ambiente que si se hace con leche caliente, que es más difícil de espumar.

Con todas estas ideas, seguro que la próxima vez que quieras hacerte un café espresso con una espuma perfecta lo tendrás más fácil, si esa es tu preferencia. Disfrútalo.

Nota: Por considerarlo del interés de nuestros lectores reproducimos, previa autorización, este artículo, originalmente publicado el 27 de noviembre en Mi Mundo Philips, y escrito por Francisco Becerro “Pakus”, bloguero gastronómico y creador de Lazy Blog.
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