Para muchos, comenzar el día significa encender la cafetera. Y qué mejor manera de amanecer que con una buena taza de café entre nuestras manos. No se me ocurre peor manera de empezar el día que con un café con mal sabor, aguado, o demasiado amargo. Para evitar que esto ocurra, la solución está en aprender cómo elegir café en el supermercado y que nada tuerza tu día. Os enseñamos todo lo que debes tener en cuenta para que nada amargue tu mañana:
Cómo elegir café: ten en cuenta el tipo de grano
- Arábica (ej: Moka o Bourbon): es cultivado en todo el mundo. Suele tener una menor cantidad de cafeína y suele tener una infusión de sabor más delicado y ácido.
- Robusta: es cultivado sobre todo en África. Suele tener un café con sabor más amargo, tomándose con otras variedades. Tiene más cafeína, aproximadamente el doble en comparación con el del arábico.
Entre ambos, generalmente es mejor elegir el café Arábica, pues es un café de mayor calidad y con menor cafeína.
Opta por un tipo de tueste

- Natural: es aquel café cuyos granos se tuestan con calor, sin ningún añadido, dando como resultado un café más suave.
- Torrefacto: es aquel café cuyos granos han sido tostados con azúcar. De esta forma, el grano se carameliza y ennegrece, intensificando su sabor.
- Mezcla: una combinación del natural y del torrefacto.
Elige un café natural, que no haya sido tostado. Pues en el torrefacto el azúcar es quemado, perjudicial para la salud y que deja un sabor muy amargo al café.
Calidad-precio: ¡compáralos!
En términos generales, el café de especialidad es la mejor opción a comprar. Esto se debe a que cuenta con gran trazabilidad, donde indica como la fecha de tueste (lo mejor es entre 1 semana y 2 meses) o su procedencia. Una Información valiosa reflejada en el empaque. Hay una priorización de la conservación de la calidad del café, para que se mantenga su sabor durante más tiempo.
Sin embargo, sabiendo cómo elegir café en los supermercados puedes encontrar opciones más asequibles para el bolsillo y con buen sabor, siempre que se trate de: grano arábica y tueste natural. A partir de ahí, puedes elegir aromas y sabores en función de tu gusto personal. Por ejemplo, si te gusta el café negro, es mejor un tueste claro; si te gusta con leche, usa un tueste más oscuro.
Ahora ya sabes, a partir de ahora no cojas el primer café de la estantería del súper y fíjate en la etiqueta. Y ten cuidado con tomar muchos cafés, pues no se recomienza su consumo excesivo. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la cafeína es adictiva y puede causar ansiedad, nerviosismo, insomnio, taquicardia… Si eres de esas persona a las que el café le sienta mal o le pone muy nervioso, os recomendamos probar el té matcha, que también ayuda a reducir el estrés.





