Cómo leer las etiquetas de los alimentos: los secretos que las grandes marcas no quieren que sepas

Cómo leer las etiquetas de los alimentos: los secretos que las grandes marcas no quieren que sepas

Aprende a leer las etiquetas de los alimentos para evitar ingredientes ocultos y aditivos peligrosos. Descubre etiquetados engañosos y alternativas saludables.

Redacción16/05/2023

En la actualidad, la mayoría de nosotros estamos cada vez más conscientes de la importancia de leer las etiquetas de los alimentos antes de comprarlos. Sin embargo, aunque muchos de nosotros nos fijamos en la cantidad de calorías o en el contenido de grasas, existen ingredientes ocultos, aditivos y conservantes que podrían estar afectando nuestra salud sin que lo sepamos.

¿Qué se esconde en las etiquetas de los alimentos?

Aunque es importante que los fabricantes proporcionen información clara y detallada sobre los ingredientes que contienen sus productos, existen algunos ingredientes que se utilizan en los alimentos que no aparecen en las etiquetas. Estos ingredientes pueden incluir, por ejemplo, los aditivos y conservantes que se utilizan para prolongar la vida útil de los productos.

Es importante tener en cuenta que estos ingredientes ocultos pueden tener efectos negativos en nuestra salud, como provocar alergias o incluso causar enfermedades crónicas a largo plazo. Por lo tanto, es recomendable leer las etiquetas con mucho cuidado y, si tenemos alguna duda, investigar más sobre los ingredientes de los productos que consumimos.

No te dejes engañar por etiquetados confusos, aprende a leer las etiquetas de los alimentos

Cuando las etiquetas de los alimentos te engañan

Otro problema relacionado con la lectura de las etiquetas de los alimentos es el etiquetado engañoso. Esto se refiere a la práctica de los fabricantes de utilizar términos que pueden ser confusos o incluso engañosos para los consumidores.

Por ejemplo, algunos productos pueden estar etiquetados como «sin grasas trans», cuando en realidad contienen pequeñas cantidades de este tipo de grasas. También es común encontrar alimentos etiquetados como «naturales» o «orgánicos» cuando en realidad contienen ingredientes que no lo son.

Aditivos y conservantes: ¿ocultos en los alimentos que consumes?

En muchos casos, los aditivos y conservantes utilizados en los alimentos pueden no aparecer en la lista de ingredientes en la etiqueta. Esto se debe a que algunos fabricantes utilizan términos genéricos como «saborizantes» o «colorantes» en lugar de especificar los ingredientes exactos.

El problema con esto es que algunos de estos aditivos y conservantes pueden ser tóxicos o incluso cancerígenos. Por lo tanto, es importante que los consumidores estén informados sobre los ingredientes que contienen los alimentos que compran y consumen.

Los aditivos y conservantes ocultos pueden tener consecuencias negativas en nuestra salud a largo plazo

Omisión de información nutricional importante

Otro problema común relacionado con la lectura de las etiquetas de los alimentos es la omisión de información nutricional importante. En algunos casos, los fabricantes pueden omitir información importante sobre los ingredientes o el contenido nutricional de los productos.

Por ejemplo, algunos alimentos pueden contener grandes cantidades de sodio o azúcares añadidos, pero estos no aparecen claramente en la etiqueta. Es importante que los consumidores sepan cómo identificar estos ingredientes y cómo afectan su salud.

Alternativas al etiquetado tradicional

Afortunadamente, existen alternativas al etiquetado tradicional que pueden ayudarnos a tomar decisiones más saludables a la hora de comprar alimentos. Por ejemplo, algunos fabricantes están empezando a utilizar etiquetas electrónicas que proporcionan información más detallada sobre los ingredientes y el contenido nutricional de los productos. Estas etiquetas electrónicas permiten a los consumidores escanear los códigos de barras de los productos con sus smartphones y obtener información detallada sobre los ingredientes y el contenido nutricional de los mismos.

Otra alternativa es el uso de aplicaciones móviles que proporcionan información detallada sobre los alimentos y bebidas que compramos. Estas aplicaciones permiten a los consumidores escanear los códigos de barras de los productos y obtener información sobre los ingredientes, el contenido nutricional y los posibles efectos secundarios de los mismos.

El etiquetado tradicional no siempre es suficiente, busca alternativas para una alimentación más saludable

También existen sellos y etiquetas de certificación que indican que los productos cumplen con ciertos estándares de calidad. Por ejemplo, el sello «Non-GMO Project Verified» indica que un producto no contiene organismos modificados genéticamente, mientras que el sello «USDA Organic» indica que un producto se ha cultivado sin pesticidas o fertilizantes químicos.

Ejemplos de casos de etiquetado engañoso

A lo largo de los años, ha habido varios casos de etiquetado engañoso en la industria alimentaria. Uno de los más conocidos es el caso de «Healthy Choice» en 2013. La compañía fue demandada por utilizar términos engañosos en sus etiquetas, como «sin gluten» y «bajo en grasas saturadas», cuando en realidad los productos contenían gluten y grasas saturadas en cantidades significativas.

Otro caso conocido es el de «Naked Juice» en 2013. La compañía fue demandada por utilizar términos engañosos en sus etiquetas, como «100% jugo» y «sin conservantes», cuando en realidad los productos contenían ingredientes sintéticos y conservantes.

Es importante que los consumidores estén informados sobre los ingredientes y el contenido nutricional de los alimentos que compran y consumen. La lectura de las etiquetas de los alimentos es un primer paso importante, pero también es importante estar alerta ante el etiquetado engañoso, los ingredientes ocultos y la omisión de información nutricional importante. Además, existen alternativas al etiquetado tradicional, como las etiquetas electrónicas y las aplicaciones móviles, que pueden ayudarnos a tomar decisiones más saludables a la hora de comprar alimentos.