¿Qué son los productos ecológicos, biológicos, orgánicos?

Compra consciente: la diferencia entre los alimentos ecológicos, biológicos y orgánicos

A la hora de hacer la compra es difícil distinguir entre ecológico, orgánico, biológico… Aunque parezca que sí, no son lo mismo. Aquí tienes las diferencias

Isabel Deleuze02/01/2024

Cada vez son más las personas que a través de su alimentación tratan de tener un menor impacto en el medio ambiente y en su salud. Llegar al supermercado y a tiendas de alimentación es leer por todos lados ecológico, biológico, orgánico…Seguramente, tú también te hayas visto perdido entre tanta etiqueta. Pues, déjame decirte algo, yo también. Como no todos los términos significan lo mismo, vamos a diferenciarlos y a ver cuáles sí, son los que impactan positivamente en tu salud y en el medio ambiente. 

Ecológico, biológico y orgánico: tres términos que parecen similares pero no lo son

Biológico, ecológico y orgánico son diferentes, aunque a priori, puedas pensar que es lo mismo. Los etiquetados en los productos y nuestro desconocimiento, nos hacen caer en esta falsa creencia. Y es normal. El primer obstáculo es el idioma. Lo que en España se llama ecológico, en los países anglosajones lo denominan organic (orgánico) y en Francia y Alemania lo llaman bio. Así, es fácil creer en la creencia de que es lo mismo. Vayamos entonces por pasos. 

Los productos ecológicos deben estar certificados por la Unión Europea

Alimentos ecológicos

Los alimentos ecológicos son aquellos recogidos en el marco de la Legislación Europea. Si atendemos a estas leyes, España es el tercer país de la Unión Europea en cuanto al número de productores ecológicos. Según lo establecido en las normas europeas, se considera producción ecológica toda “producción de alimentos que combina las mejores prácticas en materia de medio ambiente y clima, un elevado nivel de biodiversidad, la conservación de los recursos naturales y la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal y sobre producción [···] de productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales”.

Etiqueta de producción ecológica de la Unión Europea

En pocas palabras, solo aquellos productos que cumplen rigurosas normas de sanidad, medio ambiente y bienestar animal son considerados como ecológicos. Estas prácticas deben ser seguidas en las explotaciones agrícolas y ganaderas, procesamiento y etiquetado de alimentos, los procedimientos de certificación y la importación de productos de países ajenos a la UE. 

Agricultura y ganadería ecológica

Si hay productos controlados por la legislación ecológica, esos son los agrícolas y ganaderos. Solo son considerados como ecológicos, aquellos que no incluyen ningún elemento artificial en su producción. Desde las semillas hasta el abono deben ser naturales en los cultivos agrícolas. En las explotaciones ganaderas, se debe garantizar el bienestar animal y no pueden alimentarse con piensos químicos ni recibir hormonas. 

Beneficios de los productos ecológicos 

Los principales beneficios de los productos ecológicos se producen sobre el medio ambiente. Su forma de producción potencia los procesos con menor impacto negativo en el ecosistema y en la naturaleza. Son un apoyo para la protección y conservación del medio ambiente y del mundo rural en contra de las violentas prácticas de las grandes productoras. 

Si nos enfocamos en los beneficios de los productos ecológicos en nuestra salud encontramos varios puntos interesantes. La producción natural de estos alimentos disminuye los riesgos de trastornos neurológicos, ya que evitan los pesticidas tóxicos, y reducen el riesgo de padecer cáncer. Por otro lado, reducen el riesgo de padecer obesidad, porque no incluyen las grasas saturadas de los piensos que consumen los animales de la ganadería no ecológica. 

Todos los alimentos ecológicos deben contener el sello ecológico de la Unión Europea

Alimentos biológicos

Los alimentos biológicos son aquellos que no han sido modificados genéticamente en su producción. Pero aún más, ninguno de sus componentes ha debido de ser sometido a alguna de estas modificaciones. Los alimentos biológicos son seleccionados a través de un proceso natural de selección de especies. Estos productos tienen un menor impacto negativo sobre el medio ambiente y ayudan a mantener un elevado nivel de biodiversidad. 

Alimentos orgánicos

Los alimentos orgánicos son aquellos naturales, que reducen al máximo el impacto en el medio ambiente. Son alimentos que están libres de pesticidas, fertilizantes u otras sustancias industriales. Así se garantiza que el producto final no es modificado o alterado. Sin embargo, a diferencia de los productos ecológicos, los orgánicos no implican que su origen sea natural. Para que se entienda más fácil. Un producto procedente de agricultura transgénica, siempre que respete el bienestar del ecosistema y no haya sido tratado con químicos, puede ser un alimento orgánico

Agricultura y ganadería orgánica

La agricultura orgánica es aquella basada en un método que gestiona el ecosistema en vez de en la utilización de insumos agrícolas. De esta forma, este tipo de agricultura elimina el uso de fertilizantes y plaguicidas sintéticos, el uso de medicamentos con carácter preventivo y de organismos modificados genéticamente. Esta práctica mejora la salud del ecosistema y la biodiversidad y la actividad biológica del suelo. Se emplean únicamente métodos naturales, biológicos y mecánicos. 

Otro obstáculo: el packaging 

Una vez conocemos las diferencias entre los términos, debemos saber cómo diferenciarlos en el supermercado. Las estrategias de marketing  en el sector alimentario son engañosas. Lo sabemos. Por eso, es importante fijarse bien en los etiquetados. En muchas ocasiones se usan tonos tierra, elementos verdes o envoltorios de cartón que nos hacen caer en la trampa. Otros métodos que llevan a la confusión son ‘natural’ o ‘artesanal’. Ninguno de los dos significa nada con respecto a los alimentos ecológicos. 

Etiqueta de producción ecológica de España

Si buscas alimentos realmente ecológicos debes cerciorarte de que poseen la etiqueta del sello de la Unión Europea y del Organismo que lo ha certificado. Es la única forma de garantizar que lo que adquieres, es de procedencia ecológica y no es parte de las campañas de greenwashing de las empresas. 

Y ahora sí, para quienes queremos consumir productos ecológicos, no nos queda más remedio que dedicarle tiempo, mucho tiempo. Tiempo en esquivar los mensajes falsos, analizar etiquetas y en informarnos acerca de la verdadera procedencia de nuestros productos.