Bodegas LA HORRA ha presentado su más reciente creación: CORIMBO 2020. Este vino marca un hito importante para la bodega, ya que es su primera añada certificada como ecológica. Aunque Bodegas LA HORRA ha seguido prácticas ecológicas desde sus inicios, es en 2020 cuando pueden lucir oficialmente este distintivo en la etiqueta, tras completar el proceso regulado por el Consejo de Agricultura Ecológica. ¿El resultado? Un vino que combina frescura, equilibrio y la riqueza de la tinta fina en la Ribera del Duero.
Un vino que refleja un terroir singular
CORIMBO 2020 no es solo un vino, es un reflejo del terreno donde nacen sus uvas. Las pequeñas parcelas en La Horra, Roa y otros pueblos de Burgos forman el corazón de este proyecto. Con viñas que rondan los 25 y 30 años, Bodegas LA HORRA busca mantener un “suelo vivo” con mínimas intervenciones, permitiendo que la naturaleza se exprese de forma libre.
Agustín Santolaya, director general de la bodega, destaca cómo este enfoque ha permitido que sus vinos capturen la esencia del viñedo: “Esta añada es especial, porque la naturaleza tuvo mucho que decir. Las restricciones de la pandemia redujeron la actividad en el campo, dejando que la viña y el entorno se relacionaran de manera más pura. El resultado es un vino más fresco y natural que nunca”.
La añada climática: Un año para recordar
El 2020 fue un año peculiar, tanto por las condiciones climáticas como por el confinamiento que limitó las intervenciones humanas en las viñas. Sin heladas significativas y un invierno suave, la primavera trajo consigo una brotación temprana. El verano, con excepción de julio, fue más fresco de lo habitual, lo que contribuyó a la frescura final del vino.
Sin embargo, no todo fue sencillo. Las lluvias durante el cuajado afectaron algunos racimos y las enfermedades fúngicas y acariosis supusieron retos adicionales. A pesar de esto, la vendimia de 2020 resultó en vinos calificados como “Excelentes” por el Consejo Regulador, con un perfil más ligero y frutal que las cosechas anteriores.

La cata de CORIMBO 2020: Frutal, fresco y con personalidad
En cuanto a su cata, CORIMBO 2020 deslumbra con su color rojo profundo de intensidad media-alta. Los aromas son una explosión de frutas rojas frescas: cerezas, ciruelas y moras. Este carácter frutal se acompaña de sutiles notas herbales, como jara y cantueso, y un toque de mentol que añade frescura. Además, la presencia de minerales provenientes del suelo calcáreo aporta complejidad al conjunto.
En boca, el vino mantiene ese perfil frutal, con taninos vivos pero sedosos, y una madera perfectamente integrada. Su volumen medio y la frescura hacen que sea un vino delicioso, con una agradable profundidad que lo distingue. Sin duda, esta añada expresa la conexión entre el viñedo, el paisaje y el saber hacer de la bodega.
Detalles técnicos
- Variedad: 100% Tinta Fina
- Viñedo: Parcelas en La Horra, Roa y alrededores (Burgos)
- Edad media de las cepas: 25-30 años
- Elaboración: Fermentación alcohólica en acero inoxidable y maloláctica en tinas de roble francés.
- Crianza: 14 meses en barrica, 80% roble francés y 20% americano.
- Alcohol: 14.5%
- PVP: 25€
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