¡Melones, sandías! ¡Bueno, bonito, barato! No hay dos frases que recuerden más al verano y a sus mercadillos. La llegada del sol es la llegada de la fruta fresca, ligera, refrescante y sabrosa. Todo el año deseando la llegada del rojo radiante de la sandía a las fruterías y a los puestos deambulares… Pues la espera ha llegado a su fin. Ya sea con pepitas, sin pepitas, rosas, rojas, amarillas, más grandes, más pequeñas… Las hay para todos los gustos y de todos los tipos y su bajo contenido en azúcares y calorías hacen de la sandía la fruta reina del verano. Te contamos los beneficios de la sandía y te dejamos cuatro recetas para sacarle partido a la definición de verano en la mesa.
Se estima que cada español consume 8 kg de sandía al año, centrado la mayor parte de este consumo en los meses de verano. No solo como fruta, también en recetas saladas, gazpachos, postres… La sandía proviene de la familia de las cucurbitáceas. Otras verduras y frutas como las calabazas, el pepino, los calabacines o los melones. Estas plantas tienen hojas y tallos cubiertos por pelillos y se suelen cultivar en los meses más cálidos. Es por ello que dan frutas con gran cantidad de agua y de sabor muy dulce. Son frutos de gran tamaño de unos 5 o 6 kilos generalmente.
Tipos de sandías
La fruta estrella del verano, sin menospreciar al melón, se presenta como una verdadera estrella; de muchas maneras… Hay varios tipos de sandía: negras, rayadas, sin pepitas, amarillas, cuadradas… Las sandías más comunes son las negras o las rayadas. Las negras suelen ser redondas y con abundantes pepitas negras y duras. Por su parte, las ralladas contienen menos pepitas y destacan por su dulzura. Las sandías amarillas son menos conocidas. Son de menor tamaño y son fruto de la presencia de un tipo de carotenoides que les proporciona ese color tan característico.

Son sandías muy similares a las tradicionales, aunque suelen ser de menor tamaño. Y, hablando de sandías menos conocidas, no podemos olvidarnos de las cuadradas. Éstas se producen metiendo el fruto temprano en moldes trasparentes que determinan la forma final de la fruta.
Beneficios de la sandía
Como pasa con todas las frutas, lo mejor es consumir sandía única y exclusivamente cuando están en para beneificarse al máximo de sus propiedades. La temporada de sandía es en los meses más cálidos del año, coincidiendo con el periodo en el que el cuerpo necesita más hidratación. La sandía es una fruta con un alto contenido en agua, cerca del 92% lo que hace de esta fruta una opción ideal para combatir el calor. Además, tiene un bajo contenido de azúcar y muy pocas calorías, tan solo 20 cal por 100 gramos. En cuanto a la fibra, sí es cierto que no tiene un contenido muy alto. Asimismo, la sandía es alta en minerales, como el potasio, y vitaminas como la vitamina C y la provitamina A que funcionan como antioxidantes.
Por todos los beneficios que tiene la sandía es una de las mejores frutas para incluir en la dieta en verano. Además, es una fruta fácil de adaptar a diferentes elaboraciones, haciendo así un menú completo. Te dejamos cuatro ideas de recetas con sandía que harán que sea la protagonista de tu verano.
Recetas con sandía
Como muchas otras frutas, la sandía se puede incluir en diversas formas en la dieta. No solo como fruta sola. Hay multitud de formas y combinaciones que se puede elaborar con sandía como base. Muchas veces, es recomendable comprar una sandía entera, aunque resulte demasiado grande, ya que esto garantiza que la fruta esta más fresca y una mayor durabilidad. Además, al comprar frutas cortadas, los microorganismos que viven en la parte externa puedes pasar al interior y convertirse en un peligro cuando se consume. ¡Después de estos consejos, vamos allá! Estas recetas con sandía te harán amar (aún más) esta fruta.

Receta de ensalada de sandía y pepino
La ensalada de sandía y pepino es la receta por excelencia del verano. Ingredientes frescos, saludables y ligeros, además de crujientes hacen que este plato apetezca siempre. Puedes variar el queso en función de tus preferencias, pero el feta aporta notas saladas que contrastan a la perfección. Toma nota.
Ingredientes (4 personas)
- 500 g sandía
- 500 g pepino
- 100 g queso feta
- Aceitunas negras o kalamata
- Perejil fresco (opcional)
- Para el aliño:
- Una cucharada de miel
- Una cucharada de mostaza
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada vinagre de manzana
- Sal (con cautela porque el queso es salado)
Preparación:
Cortar en dados de 1 cm aproximadamente la sandía y el pepino. El pepino puedes comerlo con piel, aunque si prefieres evitar que sea amargo, te recomendamos que lo peles, al menos parcialmente. Cortar el queso en cubos y las aceitunas en mitades. Mezclar todo en un bowl y añadir el perejil picado. Para el aliño, mezclar en un bote de cierre hermético todos los ingredientes y agutar enérgicamente para que emulsione. Añadir el aliño al bowl y mezclar todos los ingredientes. Añadir, si se desea, pistachos o avellanas picadas para agregar un toque crujiente y ¡diafrutar! Es una ensalada perfecta para disfrutar en la playa o en las excursiones en la montaña porque resiste ideal en un tupper.
Receta de brochetas de sandía con queso halloumi
Quizá nunca hayas oído hablar del queso halloumi, pero si lo has hecho, sabrás que es un queso muy sabroso y con una textura envidiable. Y si no lo has probado nunca, esta es la excusa para hacerlo. Estas brochetas de sandía y halloumi son una original forma de aprovechar ambos ingredientes. Las haremos a la plancha o a la brasa porque el calor potenciará el sabor de ambos y creará una caja ligeramente crujiente en el queso muy adictiva. ¡Prepara unas brochetas de madera y a disfrutar!
Ingredientes (15 brochetas):
- 500 g sandía
- 250 g queso halloumi
- Especias al gusto: orégano, albahaca…
- Aceite de oliva virgen extra
- Dos cucharadas de miel (opcional)
- Sal (con cautela porque el queso es salado)
Preparación:
Cortar en queso halloumi en láminas de 1 cm de grosor aproximadamente. Cortar la sandía en láminas de 2 cm aproximadamente. Pinchar en la brocheta alternando sandía y queso. En un bol, añadir las especias, la miel, el aceite de oliva virgen extra y la sal y embadurnar las brochetas. Dejar marinar unos minutos para que se integren los sabores. Este paso es opcional, pero recomendable si quieres que tengan un sabor más potente. Hacer las brochetas durante 1 o 2 minutos por cada lado en una plancha muy caliente o en la barbacoa. Servir cuando el queso tengo un color dorado y la sandía se haya tostado. Se pueden disfrutar calientes o una vez se hayan enfriado. ¡Es una guarnición perfecta para una barbacoa veraniega!

Receta de gazpacho de sandia
Es una de las recetas más populares con sandía. Le damos una vuelta al gazpacho tradicional añadiendo sandía como ingrediente protagonista. Potenciaremos el sabor con algo de hierbas frescas y más verduras. Para completar la receta, te animamos a agregar los toppings que te apetezca. Algunas ideas son queso desmenuzado, menta fresca, picatostes, verduras picadas…. Este gazpacho de sandía es una de las recetas más fáciles y refrescantes para verano.
Ingredientes (4 personas)
- 500 kg de sandía
- 250 g tomate pera
- 1 pepino
- ½ pimiento verde
- ½ cebolla morada o dulce
- Ajo
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal
- Toppings al gusto: menta picada, picatostes, dados de pepino,
Preparación:
Pelar el pepino y retirar la cáscara de la sandía. Partir las verduras y la sandía en trozos más pequeños para que sea más fácil de triturar. Agregar todos los ingredientes a un vaso de batidora y triturar hasta que quede un gazpacho emulsionado. Un truco para que quede mejor es agregar el aceite de oliva en hilos y sin dejar de triturar. Corregir de sal y servir muy frío. En el último minuto, ya emplatado en un bol, agregar los toppings deseados y un chorro más de aceite de oliva.
Receta de sorbete de sandía
Si algo refresca en verano son los sorbetes y, sin duda, este sorbete de sandía es perfecto para aprovechar la temporada. Idea para niños y mayores, es uno de los mejores postres para los días más calurosos. Es un postre fácil y ligero, ¡anota esta receta y anímate a darte un capricho dulce!
Ingredientes:
- 500 g de sandía limpia
- 125 ml de agua
- 60 g de azúcar
- 2 cucharadas de zumo de limón
- Una pizca de sal
Preparación:
Mezclar en un cazo el agua y el azúcar y elevar a ebullición. Una vez comience a hervir, dejar durante 2 minutos y posteriormente, pasar a otro recipiente para que enfríe. Así, conseguiremos el almíbar. Mientras se enfría, triturar la sandía completamente limpia con la sal y el zumo de limón. Una vez se consiga la textura deseada, mezclar el puré con el almíbar. Introducir en el congelador durante unas 3 horas removiendo de vez en cuando hasta conseguir la textura deseada. Ya solo queda servir el sorbete bien frío y… ¡Disfrutar!





