De ruta gastronómica por Asturias: lo mejor de la cocina de Oviedo/Uviéu, Gijón/Xixón y Avilés

Comer bien en Asturias es tarea fácil. Y en el triángulo mágico que forman Oviedo/Uviéu, Avilés y Gijón/Xixón, la gastronomía es su punto fuerte. Te llevamos a los chigres de toda la vida y a ver qué se cuece en los nuevos restaurantes.

Alicia Hernández25/04/2023

Nuestro periplo por lo mejor de la gastronomía urbanita en el Principado de Asturias comienza en la capital, Oviedo/Uviéu. Los primeros pasos nos llevan hasta la Catedral de El Salvador, con su hermosa torre y en el interior, auténticas joyas. Alrededor de la plaza aparece todo un catálogo de palacios, como el de Valdecarzana y el de Camposagrado, la Casa de los Llanes y Palacio de la Rúa o Marques de Santa Cruz, del siglo X, que es el edificio civil más antiguo de Oviedo/Uviéu.

Frente a la Catedral, el punto más concurrido es la escultura de La Regenta, siempre dispuesta a hacerse un selfie con los turistas. Oviedo/Uviéu está plagada de esculturas. Y las hay para todos los gustos. Puedes seguir la ruta que te descubrirá a Woody Allen paseando por la ciudad, a Mafalda sentada en un banco del Parque San Francisco, la Maternidad de Botero, el Culo de Úrculo y así hasta más de cien esculturas urbanas, un museo a pie de calle.

La estatua de La Regenta, con la Catedral al fondo.

Desde la Plaza del Ayuntamiento, por la esquina más próxima a San Isidoro, se sale hacia El Fontán, una de las plazas más populares de Oviedo/Uviéu y donde se celebra mercado jueves y sábados, además del domingo, cuando hay con un concurrido rastro junto al Arco de los Zapatos, donde antiguamente se vendían madreñas. Es un buen lugar para tomar el aperitivo con unas botellas de sidra o una buena comida en sitios como Casa Ramón, que ocupa la esquina de la famosa casa de fachada amarilla y azul.

Una escultura recuerda aquí a las primeras “muyerinas” que vendían los productos de la huerta y que ahora los hacen junto a otros puestos de cultivos ecológicos y venta de ropa.

La esquina más fotografiada de la Plaza del Fontán.

Muy cerca está el mercado de abastos, donde puedes comprar alimentos frescos, y aquí encontrarás también tiendas con productos gastronómicos típicos de Asturias, desde el apaño completo para hacer fabada a las sidras y vinos de la zona y algunos dulces.

Hablando de dulces, ¿sabías que a los ovetenses se les conoce como carbayones? Este popular gentilicio se debe a un gran roble (“carbayo” en asturiano) que existía en la parte baja del Campo San Francisco. Su tala, en 1879, para abrir la nueva calle central de la ciudad provocó el enfado de los ciudadanos. En esa calle Uría una placa de bronce recuerda ahora el emplazamiento de aquel árbol (en el Ayuntamiento, guardado en una urna, se conserva un trozo del tronco).

Carbayones de la Confitería Camilo de Blas, en OVIEDO/UVIÉU .

Carbayones son también los pastelitos más famosos de Oviedo/Uviéu. Un invento de la confitería Camilo de Blas que se elabora con hojaldre, crema de almendra marcona, bañado con yema y azúcar. Otro clásico dulce de la capital asturiana son las Moscovitas: finas pastas de almendra marcona y cobertura de chocolate con leche. Son elaboradas «una a una» de manera totalmente artesana siguiendo la receta original de los antiguos maestros confiteros de Rialto, y sigue siendo uno de los souvenirs más vendidos.

Oviedo/Uviéu, entre sidras y cachopos

OVIEDO/UVIÉU

La calle sidrera por excelencia es Gascona, hoy conocida como “El bulevar de la sidra” al reunir una decena de sidrerías siempre animadas y que además organizan muchas actividades de promoción a lo largo del año; la más conocida es la “Preba de la sidra” (que en 2023 está previsto celebrar el 4 de junio), con votaciones, de jurado y popular, para elegir la mejor sidra y miles de “catadores” que abarrotan la calle ataviados con pañuelos verdes al cuello.

En muchas de estas sidrerías se ha recuperado la costumbre de cantar, así que no es raro que te encuentres con música de chigre, canciones populares que se interpretan los jueves por la tarde-noche.

Para los que prefieren el vino, la zona de Manuel Pedregal (conocida como Ruta de los vinos) o la plaza de Pedro Miñor o la Avenida de Galicia, en la zona alta, será su destino. Y si buscas uno de los mejores cachopos de Asturias, lo encontrarás en Pichote La Sidrería, aunque el récord de cachopos premiados los tiene Las Tablas del Campillín, que se encarga de organizar el concurso y es todo un experto.

Nastura, el último estreno de Nacho Manzano en OVIEDO/UVIÉU , y dentro el exclusiva NM.

Por debajo de la calle Gascona hay un nuevo destino gastronómico, El Vasco. Un gran espacio de ocio donde estaba una antigua estación de tren, y donde ahora se ha instalado Tierra Astur, con su sede más grande en toda Asturias, y el chef Nacho Manzano ha abierto Nastura, con diferentes ambientes y decoración con guiños ferroviarios, en donde se pueden comer algunos de sus platos más aclamados, como las croquetas, los tortos con revuelto y el arroz con pitu de caleya, pero también pescados y mariscos frescos del Cantábrico, carnes a la parrilla, cocina fusión y pizzas horneadas en un auténtico horno napolitano. Además, acaba de abrir NM, un espacio casi clandestino dentro de Nastura, con aforo para 25 personas, donde el chef quiere ofrecer su cocina más personal… y aspira a tener estrella Michelin.

Gijón/Xixón sabe a mar

Playa de San Lorenzo con la iglesia de San Pedro al fondo, en GIJÓN/XIXÓN .

El mar envuelve Gijón/Xixón, con playas de ensueño que se meten en plena ciudad, la de San Lorenzo a un lado, y la de Poniente, junto al puerto. Siempre encontrarás mucho ambiente en los paseos marítimos y fluviales, con gente caminando, corriendo, paseando en bici con la brisa marina, o con la tabla a cuestas para ir a coger olas.

Si buscas la historia más remota, la encuentras muy cerca. Hay restos romanos como el Museo de las Termas Romanas de Campo Valdés (entrada gratuita), junto a la iglesia de San Pedro, donde se alza la estatua de César Augusto, el gran conquistador de estas tierras. Un poco más lejos, la villa romana de Veranes y el Parque Arqueológico de la Campa Torres.

Elogio del Horizonte, todo un símbolo de GIJÓN/XIXÓN .

La península de Cimavilla es como una isla (en la antigüedad quedaba rodeada de agua) donde encontramos la colegiata y palacio de Revillagigedo, en la plaza de Jovellanos, el Ayuntamiento y su plaza, la iglesia de San Pedro y el puerto, al otro lado… y en lo más alto del cerro de Santa Catalina, encontrarás el famoso Elogio del Horizonte, la escultura gigante obra de Chillida que se ha convertido ya en todo un símbolo de la ciudad.

No abandonamos Cimadevilla porque allí la gastronomía está presente en cada calle, en cada plaza. La de Periodista Arturo Arias, más conocida como la Tabacalera, la encontrarás siempre llena de ambiente, con las sidrerías o chigres llenos y gente en las terrazas o en las escaleras de este antiguo barrio de pescadores que aún conserva algunas casas pintadas de colores.

Ruta del Modernismo en GIJÓN/XIXÓN .

Una ruta muy placentera para conocer la ciudad es seguir las pistas del Modernismo. Hay infinidad de muestras de los estilos que imperaban hace un siglo, desde 1900 hasta 1930. Alza la mirada en la calle Corrida para descubrir los edificios y fachadas, como la casa del arquitecto Mariano Marín, que muestran detalles de estilo Art Nouveau, el gusto por las líneas ondulantes, curvas, vanos acristalados… que en muchos casos recuerdan la obra de Gaudí.

Unos culines es la Cuesta del Cholo.

Pero si lo que andas buscando son pistas gastronómicas, en Gijón/Xixón la oferta gastronómica es muy amplia. La primera sidrina puede (y debe) ser en la Cuesta del Cholo. Si no has estado en ella… no has estado en Gijón/Xixón. Aquí se reúnen gijoneses y visitantes, se escancian botellas de sidra sin parar mientras se charla animadamente con las vistas del puerto de fondo.

Aunque se lleve la fama Oviedo/Uviéu, en Gijón/Xixón son muy aficionados al dulce. Tanto que cuentan con una Ruta Golosa por las confiterías de la ciudad, como la Playa, Collada o Pomme Sucre, en las que vas a poder probar esos dulces míticos como las Princesitas, las Rocas de san Lorenzo, el hojaldre o los Pelayines.

Restaurante Marcos, el estreno de Marcos Granda en GIJÓN/XIXÓN .

Siempre hay novedades en Gijón/Xixón si hablamos de gastronomía. ¿Lo último? Lara Rodríguez, la chef que dirigía la cocina del restaurante Kraken en el Acuario, está ultimando la apertura de su nuevo restaurante Abarike. Hay que conocer también lo nuevo de Marcos Granda, Marcos, un restaurante de alta cocina muy selecto, para solo 12 comensales. Farragua y el Recetario de Alex Sampedro deben aparecer, también, en tu agenda gastro.

Y nos vamos de copas. Varsovia sigue siendo un imprescindible para tomar un buen cóctel. Al frente, Borja Cortina, uno de los mejores bartenders del panorama nacional. Lo mejor es dejarse aconsejar y disfrutar de sus combinados junto al paseo marítimo de San Lorenzo en un ambiente de lo más cautivador. Ocean, en el puerto deportivo, La Buena Vida Fomento, en la playa de Poniente, y el Ambigú, frente a la playa de San Lorenzo, son también un acierto seguro, con Djs. Y si quieres saber dónde están las terrazas de moda, solo tienes que echar un vistazo a la azotea del hotel Abba o del Nh Gijón, donde también se encarga de la barra Varsovia.

Borja Cortina, bartender de Varsovia.

A un paso del centro, para conocer cómo es un auténtico llagar, la escapada a Casa Trabanco te mostrará todo del mundo de la sidra. Estarás en un auténtico chigre y además de beber sidra recién escanciada, comerás muy bien. Su actual dueña, Yolanda Trabanco, practica la cocina tradicional y domina las brasas con las enseñanzas de su padres. Lo encuentras en la carretera de Lavandera, a unos 7 km del centro de Gijón/Xixón. Y para disfrutar de una comida al aire libre, como hacen los gijoneses, tienes que ir al merendero Casa Yoli, pedir unas tortillas y animarte a escanciar la sidra rompiendo la burbuja en el borde del vaso y servir unos ‘culines’ a los amigos.

Avilés, la vida en la calle

La fiesta más conocida y multitudinaria que se celebra en Avilés es la del Bollo, la Comida en la Calle, con la que se pone fin a la Semana Santa, el lunes posterior al domingo de Resurrección. Se reúnen cada año… ¡hasta 20.000 personas!

La Fiesta del Bollo reúne a miles de personas en la Comida en la Calle de Avilés.

Si tienes oportunidad, merece la pena vivir esa gran comida, que debe reservarse personalmente en el ayuntamiento de Avilés. Pero si no te coincide, tranquilo porque no te va a faltar ambiente. La villa que cierra el triángulo de las urbes asturianas y aquí, además de disfrutar de su gastronomía, te sorprenderá su casco antiguo y la ría que poco a poco va recuperando su esplendor.

La plaza de España, más conocida como El Parche, es el punto de partida para recorrer Avilés. De aquí parten las principales calles, y llama la atención que la mayoría están porticadas. La Ferrería cruzaba la villa de lado a lado, desde la puerta del mar, en la confluencia con la calle La Muralla, lugar donde estuvo situado el puerto hasta el siglo XIX, hasta la puerta del Alcázar al inicio de la plaza de España en el camino de salida hacia Oviedo/Uviéu.

Calle Galeana, una de las más transitadas de Avilés.

La calle Galiana es una de las más populares e imperdible para salir de tapas, vinos y sidras. Bajo los soportales se suceden los bares: Los Tres Tenores, la Garnacha, Tuercebotas… Fíjate en el suelo, dividido en dos partes, uno empedrado para el tránsito de ganado y otro de loseta para las personas. Hay que resaltar las espléndidas balconadas que dan a la calle, algunas de ellas de época. Al final de la calle se encuentra la Plaza del Carbayedo que reúne una buena propuesta de gastronomía con terrazas y zonas de juego infantil.

Otro lugar para salir de tapeo es la Plaza de Abastos, allí está el mercado central y todos lunes, además, bajan las zabarceres, paisanas que venden los productos de la huerta. El barrio de Sabugo es el marinero, con zona peatonal que invita a salir de terraceo bajo sus soportales.

Centro Niemeyer.

La ría se ha recuperado y luce como nunca, sobre todo desde que el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer diseñó para la ciudad una de sus últimas grandes obras, “y la más querida en fuera de Brasil”, según reseño. Y lo hizo para conmemorar el 25 aniversario de la Fundación Príncipe de Asturias, premio a las Artes que el autor obtuvo en el año 1989.

El espacio cultural está formado por la plaza, la cúpula, con más de 4.000 m2, la fotogénica torre con escalera de espiral y 20 m de altura que se ha convertido en un mirador privilegiado de la ría y la villa, el auditorio y el edificio polivalente. En lo alto de la torre, con una situación privilegiada, se encuentra el restaurante Yume Gastro. Una apuesta de cocina de vanguardia, delicada y llena de matices, con el chef Adrián San Julián e Iratxe Miranda como jefa de sala.

Cuando se acerca la hora de comer, Avilés ofrece un amplio abanico de posibilidades y alguna que otra sorpresa. Para paladares clásicos, Casa Lin cumple con todas las expectativas. La carta de mariscos y pescados es espectacular, con las zamburiñas, el pulpo, los fritos de pixín y pescados a la plancha. Este es un lugar perfecto para probar la famosa Longaniza de Avilés, un exquisito embutido que se suele servir con patatas. Como buen chigre, se le da especial atención a la sidra y cuenta con varios palos (diferentes tipos y marcas). Además, cuenta con un llagar para hacer espichas en grupos de hasta 120 personas, un lugar perfecto para celebraciones al más puro estilo asturiano.

Yume Gastro, con Adrián San Julián al frente de la cocina.

Otra sidrería muy recomendable es La Botella, al otro lado del parque del Muelle, especializado en pescados y mariscos.

Casa Tataguyo, en la plaza de Carbayedo, mantiene la esencia de la casa de comidas original de María ‘la Tata’ pero ha conseguido elevarla, seleccionado la mejor materia prima, para convertirse en uno de los mejores restaurantes de Avilés. Sus especialidades son los guisos, callos, pote o la longaniza casera con patatas del cocido de garbanzos, su plato estrella, además de pescados y mariscos, seleccionados a diario en las lonjas de Avilés y Cudillero.

Casa Tataguyo, en Avilés

Ronda 14 es ya casi un clásico de Avilés y eso que llegó con una oferta rompedora. Fusiona la cocina peruana y nikkei con la asturiana, fiel reflejo de la pareja formada por Mario Céspedes, peruano, y Conchi Álvarez, avilesina, dueños de este original restaurante que cuenta con dos locales más en Madrid.

En Avilés hay algunos restaurantes montados en casas que antiguamente tenían su huerto y hoy son patios escondidos donde se está de maravilla, como Pandora o Carbayedo, en la calle San Bernardo.

Otra terraza muy agradable es la del hotel NH Palacio de Ferrara, donde los fines de semana organizan cenas temáticas, muchas de ellas dedicadas a la cocina mexicana, por su histórico vínculo de los indianos y la historia de Pedro Menéndez de Avilés, conquistador de La Florida.