Dehesa de los Canónigos, enoturismo “de altura” | Beber
Viajamos en globo sobre los viñedos de esta bodega centenaria de Ribera del Duero
Dehesa de los Canónigos, enoturismo “de altura”
Un viaje en globo para disfrutar del amanecer ribereño, seguido de sendas catas del Dehesa de los Canónigos Selección Especial 2006 y del Gran Reserva 2001: la botella Ánfora,
Fernando Sedeño

Fernando Sedeño

Fotografías:

Traducción:

Publicado el
19/11/2013



Trabajo en la mesa de selecciónTrabajo en la mesa de selección

La vendimia del 2013 ha venido cargada de noticias: tardía y muy abundante en algunas zonas como la Ribera del Duero, Jerez, Galicia y Castilla la Mancha. Pero esto no ha sido así en toda España, por ejemplo en la D.O. Rioja, en según qué zonas, la cosecha ha resultado escasa y complicada, donde después de un prometedor húmedo invierno el exceso de lluvia y frio primaveral han complicado la cosecha. En Dehesa de los Canónigos el crecimiento de las uvas ha sido lento, un invierno más largo de lo normal ha hecho que la uva no madure hasta bien entrado el mes de octubre, retrasando en tres semanas la fecha de recogida típica de la zona, algunas lluvias a primeros de octubre y las buenas temperaturas posteriores han obligado a vigilar su buen estado. Las precipitaciones que se preveían en la comarca para los últimos días del mes obligaron a recogerla rápido.

Con todo lo anterior, la cosecha en la Ribera del Duero ha sido en 2013 muy amplia, 92,2 milllones de Kg de uva recogida, casi tanto como la histórica, en cantidad que no en calidad, del 2006 que se completo con algo más de 97 millones de kilos de uva, o la del 2011 con 96, para hacernos una idea de la cantidad de uva y la vendimia media en los últimos 10 años ha sido de 82 millones de kilos, con la producción mínima en el 2005 de 64 millones de Kg.

Viaje en globo sobre los viñedos de la bodegaViaje en globo sobre los viñedos de la bodega

Dehesa de los Canónigos, ubicada Pesquera de Duero en la que muchos consideran la mejor zona de la Ribera del Duero: el triángulo que forman Peñafiel, Pesquera y Valbuena de Duero, tradicionalmente ha sido la cuna de muchos de los mejores vinos ribereños. Allí se dan, justo en la orillas del rio, las mejores condiciones fenológicas para la vid. La finca abarca unas 600 hectáreas, de las que 60 están dedicadas a viñas, contando también con otros cultivos y con más de 100 hectáreas de pinares que, en sus tiempos, constituyeron una de las principales actividades de la finca. La finca, que originalmente pertenecía a la iglesia, unida a  la vinculación de los actuales propietarios a las tierras donde crecieron, a sus orígenes y una  bonita historia de amor familiar hacen que Luis Sanz recompre el terreno a mediados del siglo XX y trabaje para crear lo que es hoy en día Dehesa de los Canónigos: una explotación agropecuaria con dos actores principales: el vino y el enoturismo.

Belén Sanz con ÁnforaBelén Sanz con Ánfora

Para celebrar la vendimia, este año organizaron un vuelo en globo por la zona que nos permitió disfrutar de un hermoso y brumoso amanecer ribereño, en el que enseguida acabamos sobrevolando la nieblas tempraneras para elevarnos flotando sobre el mar de nubes, vigilados desde su atalaya por el castillo de Peñafiel que nos observaba a contraluz del amanecer. Ver como se despejan las nieblas flotando en silencio sobre las viñas y sus trabajadores con la majestuosa elegancia y calma del aerostato, nos proporciono una experiencia intensa e inolvidable, que se remato con la hospitalidad de la familia Sanz: su gastronomía, con el cordero churro y sus vinos como protagonistas. Disfrutamos de un Dehesa de los Canónigos Selección Especial 2006, un vino muy elegante y redondo sin ninguna arista, bien criado pero con la fruta presente. También probamos el Dehesa de los Canónigos Reserva 2006, este con algo más de vigor que el selección especial, con una fresca acidez, también muestra taninos redondos y amables, mucha fruta y recuerdos torrefactos. Pero la joya de la bodega es Dehesa de los Canónigos Gran Reserva 2001, la botella Ánfora, un vino excepcionalmente bello, con los reflejos color rubí de los grandes vinos y una estructura compleja que evoluciona en la copa, mostrando unos elegantisimos aromas de vainilla, caramelo, tostados, cacao, y regaliz con un gran paso por boca, muy amplio y largo, una maravilla de fruta y madera muy bien integrada.

Una de las cualidades que Dehesa de los Canónigos tiene, sin duda, es hacer unos vinos elegantes, donde la madera nunca manda, para lo que usan roble americano de grano fino, respetando la fructuosidad pero  domándola con el paso justo por la barrica, logrando unos vinos complejos, pero sin resultar apabullantes y siempre fáciles de beber.

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HAY 2 COMENTARIOS
  1. Avatar de Fernando Sede&ntilde Enviado por
    Fernando Sede&ntilde
    23 noviembre 2013, 9:34 pm

    Muchas gracias por tu excelente aporte Kili, Belén Sanz es de las pocas enólogas que ejercen, y muy bien, su oficio. Además en Pesquera de Duero tenemos otro ejemplo; Vanesa Fernández (Bodega Federico) también con importantes raices vitivinícolas familiares.

  2. Avatar de kili Enviado por
    Kili
    23 noviembre 2013, 1:15 am

    Entrevista a Belén Sanz, enóloga de Dehesa de los Canónigos:
    http://www.abc.es/local-castilla-leon/20131122/ab

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