Descubre los secretos de la carne de Kobe

Conoce la carne de Kobe y sorpréndete con su exquisita calidad y la crianza excepcional (y lujosa) para conseguir este producto de renombre mundial.

19 de agosto de 2023Actualizado el 18 de abril de 2024

La carne de Kobe es considerada una de las exquisiteces culinarias más codiciadas y prestigiosas del mundo. Originaria de Japón, esta carne se distingue por su inigualable terneza y sabor que la convierte en un verdadero manjar para los amantes de la buena mesa. Si eres un apasionado de la carne, descubre los secretos detrás de la carne de Kobe, desde su origen y crianza hasta los métodos de preparación que realzan su resultado único.

El origen de la carne de Kobe: tradición japonesa

La carne de Kobe toma su nombre de la región homónima en Japón, donde se crían bueyes de la raza wagyu bajo estrictos estándares de calidad y cuidado. Esta región montañosa, con su clima único y su rica tradición ganadera, ha sido el hogar de la cría de ganado wagyu durante siglos.

La calidad excepcional de la carne de Kobe se atribuye en gran medida a la combinación de factores naturales y la dedicación de los ganaderos locales, que siguen técnicas tradicionales transmitidas de generación en generación.

Crianza y alimentación: el secreto detrás de la terneza

Uno de los secretos mejor guardados de la carne de Kobe radica en la crianza y alimentación del ganado wagyu. Son criados en condiciones especiales, con una atención meticulosa a cada detalle. Se les proporciona una dieta equilibrada y específica, que incluye hierba fresca, heno de alta calidad y un suplemento de granos y cereales. Además, las vacas de Kobe se benefician de masajes regulares y hasta se les suministra cerveza para estimular el apetito y mejorar la calidad de la carne.

Su bienestar y cuidado son prioritarios en todo momento. Bueyes de la Finca Santa Rosalía, en Burgos.

A lo largo de su vida, desde su nacimiento hasta el momento del sacrificio a los cuarenta meses, se les proporciona un entorno confortable, descansando en camas diseñadas con materiales respetuosos con el medio ambiente. Además, se les brinda música diariamente para ayudar a reducir los niveles de estrés que puedan experimentar. Durante los últimos cuatro meses de vida, se les suministra un litro de vino ecológico al día, con el propósito de mejorar la maduración de su carne y potenciar sus cualidades.

Este cuidado meticuloso y la alimentación especial resultan en una carne de textura extremadamente tierna y un marmoleado excepcional. El marmoleado se refiere a las vetas de grasa intramuscular que se distribuyen de manera uniforme en la carne, lo que le confiere un sabor y una jugosidad incomparables.

El alto contenido de grasa en la carne de Kobe también contribuye a su suavidad y su sabor distintivo.

Preparación y cocción: técnicas para realzar el sabor y la jugosidad

La carne de Kobe merece una preparación y cocción cuidadosa para aprovechar al máximo su sabor y jugosidad. El asado a baja temperatura es una técnica ampliamente utilizada para cocinar la carne de Kobe. Consiste en cocinar la carne a una temperatura baja y constante durante un período prolongado, lo que permite que los jugos se distribuyan uniformemente y que la carne alcance una textura suave y tierna.

Si prefieres una preparación más rápida y con un toque ahumado, la parrilla es una excelente opción.

Asegúrate de precalentar la parrilla a temperatura alta y sellar la carne de Kobe por todos los lados para retener los jugos y preservar su ternura. La elección del corte de carne de Kobe dependerá del tipo de preparación que desees realizar. Los cortes más populares incluyen el filete, la chuleta y el ribeye.

Para complementar la exquisitez de la carne de Kobe, selecciona acompañamientos sutiles que no eclipsen su sabor. Las opciones clásicas incluyen verduras salteadas al dente, puré de papas cremoso o una ensalada fresca. Evita salsas demasiado pesadas o intensas, ya que pueden restarle protagonismo a la carne.

Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada es Periodista gastronómico y director de la revista Con Mucha Gula. Su contribución al periodismo gastronómico va más allá de Con Mucha Gula, consolidándose como figura multifacética en el panorama... Ver más sobre el autor