Descubriendo la gastronomía nórdica: en el norte de Europa también se come bien

Descubriendo la gastronomía nórdica: en el norte de Europa también se come bien

Siempre se ha dicho que en el norte de Europa se come mal, pero... ¿qué tiene esto de cierto?

Cuando pensamos en gastronomía de renombre, solemos imaginar los sabores intensos del Mediterráneo o la sofisticación de la cocina francesa. Sin embargo, el norte de Europa guarda un tesoro culinario que cada vez conquista a más paladares: la gastronomía nórdica. Con ingredientes puros, técnicas ancestrales y una filosofía de respeto por la naturaleza, países como Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia están demostrando que en el frío norte también se come, y se come muy bien.

Dinamarca: la sencillez más sofisticada

Si tuviésemos que definir la gastronomía danesa con una sola palabra sería sencillez, siendo nunca esto un punto negativo. De hecho los numerosos galardones en forma de Estrellas Michelín que ha recibido Dinamarca son prueba de que su gastronomía es mucho más rica de lo que tenemos en el imaginario los sur-europeos.

Uno de sus platos más emblemáticos es el smørrebrød, un pan de centeno cubierto con una variedad de ingredientes como pescado, carne, ensaladas y salsas. Puedes encontrarlo tanto en restaurantes como en puestos de comida callejera y mercadillos, por lo que no tienes escusa para no probarlo si viajas a Dinamarca.

El smørrebrød es un pan de centeno con absolutamente cualquier cosa encima

Dinamarca también es famosa por sus dulces. Seguramente que lo primero que se te viene a la mente son sus emblemáticas galletas de mantequilla, cuyas cajas son un costurero improvisado en los hogares españoles. Sin embargo, el postre que más brilla es el kanelsnegle, una versión danesa de los cinnamon rolls que encontrarás en casi todas las pastelerías del país.

Y siguiendo con nuestra intención de desmontar los prejuicios sobre la gastronomía nórdica, si tienes pensado viajar Dinamarca, ya te adelantamos que comer barato en Copenhague y en cualquier otra ciudad danesa es posible.

Islandia: la gastronomía de los extremos

Islandia es un destino gastronómico que sorprende tanto por sus platos como por sus paisajes. En esta isla volcánica y glaciar, la gastronomía se basa en productos locales y frescos, destacando los pescados y el cordero.

Si tenemos que señalar algunos de los platos más típicos de Islandia nos quedamos, sin duda, con aquellos que han ayudado a los Islandeses a adaptarse a su clima extremo y a la vida en un entorno tan particular. La clara estrella es el kjötsúpa, una sopa espesa de cordero que se disfruta especialmente durante los largos y fríos inviernos. Este plato, que se cocina con cordero, verduras y hierbas, es perfecto para calentarse después de un día en el campo o explorando el paisaje islandés.

Otro plato fundamental es el plokkfiskur, un guiso de pescado desmenuzado que se mezcla con patatas, cebolla y una suave salsa bechamel. Es un plato sencillo pero muy sabroso, ideal para aprovechar los abundantes recursos pesqueros de la isla, como el bacalao o el abadejo, y que se ha convertido en un alimento básico en muchas casas islandesas.

No podemos dejar de mencionar el rúgbrauð, un pan de centeno denso y ligeramente dulce, que tradicionalmente se cocina en ollas de hierro o incluso bajo tierra, aprovechando el calor geotérmico natural de la isla. Este pan, que suele acompañar las comidas, es perfecto para sumergir en sopas como la que te mostramos anteriormente o disfrutar con mantequilla.

En Islandia se aprovecha hasta el calor geotérmico para hacer pan

Cabe mencionar también el hákarl (tiburón fermentado), que es un verdadero reto para los más valientes. Este plato desde luego que se nos hace difícil recomendarlo por su potente sabor, pero dada su extravagancia es digno de mención.

El tiburón fermentado asusta a los más valientes

Y si por casualidad vas a viajar a Islandia, te recomendamos que te pases por los siguientes restaurantes:

Noruega, más allá del salmón

Aunque Noruega es conocida especialmente por su salmón, también destacan otros productos del mar como el bacalao y diversos mariscos frescos que abundan en sus costas. Estos ingredientes son la base de platos típicos como el rakfisk, un pescado salado y fermentado durante 3 meses que es considerado todo un manjar en todo el país.

De hecho, Oslo es considerada la capital del mar, dado que el pescado es la estrella en muchos de sus mejores restaurantes.

El salmón es un pilar en la gastronomía Noruega

Si nos vamos hacia el norte, y más concretamente a Tromsø, la gastronomía nórdica se pone más extravagante. Uno de los platos más tradicionales de esta zona es el estofado de reno, y por raro que suene, te aseguramos que es toda una bomba de sabor. Si quieres conocer más sobre la cocina del norte, te invitamos a leer Tromsø, auroras boreales y cocina del norte.

Suecia, la gastronomía que tenemos más interiorizada

Suecia es un país que ubicamos gastronómicamente más fácil que los anteriores gracias a cierta marca de muebles sueca. Sus köttbullar (albóndigas), son ya todo un clásico de la comida sueca que ha conquistado infinidad de países.

Pero además, los suecos tienen una verdadera pasión por los postres. Destacan los kanelbullar, unos bollos de canela muy similares a los kanelsnegle daneses, pero fácilmente diferenciables gracias al azúcar perlado que los decora.

Kanelbullar, los rollos de canela suecos

Finlandia, paraíso de pescados y pasteles

Aunque no suele ser el primer país que nos viene a la mente cuando hablamos de gastronomía, Finlandia tiene mucho que ofrecer a quienes se atreven a descubrirla. Su cocina, sencilla pero profundamente ligada a la naturaleza, guarda bastantes similitudes con la de sus vecinos nórdicos, especialmente Noruega, compartiendo ingredientes tradicionales como el salmón, el reno o los frutos del bosque.

Entre las especialidades más representativas encontramos el karjalanpiirakka, un pastel típico de la región de Carelia elaborado con una fina masa de centeno y relleno de arroz, patata o zanahoria, perfecto para disfrutar en cualquier momento del día. También destaca el loimulohi, un salmón fresco que se ahúma lentamente sobre fuego abierto, una técnica ancestral que conserva todo el sabor del pescado y le da un toque ahumado completamente natural.

El karjalanpiirakka es un clásico finlandés