Si buscásemos un alimento que gustase, y mucho, a más del 90% de la población mundial probablemente no encontraríamos otro ingrediente como el chocolate. El furor por este derivado de la mezcla de la semilla del cacao con azúcar es capaz de conquistar desde hace más de 3000 años hasta los paladares más exigentes, y por ello, un día al año, podemos permitirnos comer cuántas onzas de tableta nos apetezcan. Pero, ¿por qué cada 13 de septiembre recordamos este manjar?
Seguramente no sepan que el personaje de Willy Wonka tiene mucho que ver, y es que Roald Dahl escritor de la novela “Charlie y la fábrica de chocolate” nació un 13 de septiembre en la localidad inglesa de Cardiff, en Reino Unido, por ello y desde 1995 se le rinde culto a nivel mundial.
Sin embargo, el origen del chocolate se remonta mucho tiempo atrás, cuando en Mesoamérica los pueblos prehispánicos cultivaban y utilizaban la semilla del cacao para preparar brebajes con grandes beneficios para el cuerpo humano como el aporte de fibra, de energía o la estimulación del flujo sanguíneo hacia el cerebro y el corazón. De hecho, las leyendas dicen que los aztecas premiaban a los mejores guerreros de la época con un “all you can eat” o buffet libre de chocolate para reponer fuerzas en las batallas. Y que el emperador Moctezuma podía llegar a beber 50 tazas de cacao en un sólo día. Por su bien, no lo intenten en casa.

Y aunque sus orígenes los encontramos en América, es en África donde actualmente más se cultiva este fruto. Concretamente, Ghana y Costa de Marfil son los países que más exportan cacao del mundo y gran parte de su producción llega hasta España, ya que es uno de los 10 países que más chocolate consume del mundo. Se calcula que cada español ingiere nada más y nada menos que unos 5 kg de chocolate al año.
5 Chocolates originales para celebrar su día
En tableta, en bollería, en tartas o bombones, nos encanta el chocolate, ya sea puro, con leche o frutos secos. Pero si algo ha revolucionado el mercado en los últimos años, es la cantidad de mezclas que hasta ahora parecían imposibles y que tienen gran aceptación entre los adictos a este postre. ¿Habían oído hablar del Chocorrezno, o mejor dicho, chocolate con torrezno? ¿O del chocolate con gambas al ajillo? Repasamos algunas de las combinaciones más extravagantes que acabarás amando u odiando.EE
1- El Chocorrezno
Es el primero de la lista y mi favorito. Desde el pueblo de El Burgo de Osma en Soria nos llega esta extraña combinación que mezcla un icono de la tierra como es el mejor torrezno del mundo con el chocolate negro. Lo hemos probado y lo más increíble es que el sabor dulce y cremoso del chocolate combina perfectamente con lo salado del torrezno. Una batiburrillo que concuerda muy bien y que jamás vimos venir pero que sus creadores del obrador El Beato aseguran que es todo un éxito de ventas. Se puede encontrar también con chocolate con leche o blanco y aseguramos que es un auténtico vicio para las papilas gustativas.

2- Chocolate con chicle y flores
En la localidad salmantina de La Alberca elaboran dulces excelentes desde que los árabes vivían en la península. Muchos han sido los obradores que fabrican turrones reconocidos a nivel nacional, algunos tan extravagantes como el turrón de jamón o el de gambas al ajillo. Y entre esas curiosas mezclas, una famosa turronera llamada Mari Luz, elabora también los chocolates más originales en su tienda El Pan Negro. Entre ellos una tableta rosa cuyo envoltorio indica sabor chicle o una glamurosa tableta repleta de flores naturales liofilizadas para los más dulces y románticos.

3- Chocolate con Cecina
Astorga fue una de las primeras ciudades españolas en tener relación con el chocolate. Hasta aquí llegaba la semilla de América en los barcos mercantes que atracaban en las costas de Galicia. Más de 40 fábricas llegaron a trabajar con esta mercancía en 1914 y aunque ya no quedan tantas, las que siguen dedicándose a esta dulce tradición han querido darle una vuelta de tuerca. En Chocolates Milagritos producen algunos tan curiosos como los que llevan cecina de León, pimienta de cayena, jengibre o incluso algo tan común como las patatas fritas de bolsa. Vamos, que puedes hacer el aperitivo y la merienda a la misma vez.

4- Chocolate con sal de Gusano
Si miramos a otros países fuera de nuestras fronteras nos damos cuenta de que también existe esta moda de mezclar los ingredientes propios de la tierra con el dulce más querido. En México, por ejemplo, la empresa Jangala está empleando los ricos gusanos de Maguey, una variedad de gusano muy apreciada por los paladares mexicanos que se usa incluso en sus famosos tacos, en las tabletas de chocolate. Así como la sal de hormigas de chicatana. Una experiencia única para los más aventureros.

5- Chocolate con carbón
Por último, en Europa mismo, encontramos otro ejemplo rompedor en lo que a chocolates se refiere. Porque en Islandia han comenzado a utilizar un elemento de la tierra, nunca mejor dicho, pero que sin embargo no se come, el carbón. En la famosa fábrica de chocolates Omnom han creado una tableta de chocolate blanco, teñida con carbón activado y espolvoreada con sal de lava de sus propios volcanes con la que han obtenido numerosos premios y que atrae a turistas de todo el mundo. ¿Te atreves a probarlo?

Si quieres seguir de celebración, te recomendamos que leas (y prepares) algunas de nuestras recetas de postres con chocolate para acabar el día por todo lo alto.





