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Dieta FAFO, la nueva «dieta de moda»

Os contamos qué debes saber sobre la Dieta FAFO, una propuesta de alimentación flexible para luchar contra el sobrepeso. ¿Es efectiva y sana?

18 de febrero de 2024Actualizado el 19 de marzo de 2024

Las webs, las revistas de moda y belleza, o las redes sociales (especialmente, las de algunos influencers de belleza, salud o cuidado del cuerpo) nos bombardean de manera habitual con las últimas “novedades” para lucir mejor que nunca. Cada cierto tiempo aparecen nuevos “súper alimentos”, complementos nutricionales revolucionarios, o dietas de moda. Todos tiene algo en común: se presentan como la solución nunca antes vista para perder peso y mantener un cuerpo diez. La última en llegar, recientemente, ha sido la llamada “Dieta FAFO”.

Llamada así por su acrónimo en inglés (Flexible And Friendly for the Overweight), propone una alimentación flexible y sencilla para luchar contra el sobrepeso. Pero, ¿Qué aporta de diferente esta dieta? ¿Es realmente novedosa?

¿Qué es la Dieta FAFO?

A pesar de su nombre y de presentarse como algo nuevo, la dieta FAFO propone lo que cualquier profesional dietista-nutricionista recomienda siempre: una alimentación saludable adaptada a las características y circunstancias fisiopatológicas y sociales de cada persona, en la que exista una relación sana y equilibrada con la comida, y que se combine con un estilo de vida activo. O lo que es lo mismo, comer de manera saludable.

Precisamente, lo novedoso de la propuesta FAFO es que, al contrario de lo que promueven las temibles dietas milagro, en este caso se apuesta por un cambio de hábitos progresivo y saludable, sin el sufrimiento o las restricciones que tenemos asociados en nuestro subconsciente a una pauta dietética efectiva.

Recuerda que una dieta equilibrada es fundamental para mantener sano tu organismo

En este caso, se habla de una alimentación amigable, sin cambiar drásticamente la dieta habitual, con una reducción calórica progresiva y adaptada, acompañada de actividad física y apoyo psicológico.

Y aunque con esta fórmula promete la pérdida de hasta un kilo semanal de forma saludable, lo cierto es que desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, se nos insta a no obsesionarnos con la báscula, sino a centrarnos en adoptar hábitos positivos para nuestro organismo. Estos cambios serán los que nos llevarán, de manera natural, a un mejor estado nutricional y, consecuentemente, de salud.

La clave de unos hábitos saludables

El dietista-nutricionista es el profesional que mejor puede ayudarnos a mejorar nuestra educación alimentaria y conseguir nuestros objetivos nutricionales, estableciendo pautas personalizadas según nuestras necesidades y estado de salud.

Como regla general, el primer paso para avanzar hacia hábitos alimentarios más saludables consiste en inclinar nuestra dieta hacia una predominancia de alimentos vegetales, a ser posible de temporada y de proximidad. Frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales son los básicos que más debemos consumir. Para complementarlos, nos serviremos de las proteínas que aportan los huevos, las carnes magras y el pescado, y de grasas saludables, que podemos encontrar en el aceite de oliva (AOVE), las semillas o el pescado azul.

En cualquier patrón de alimentación saludable (y sí, también en la dieta FAFO) no tienen cabida los alimentos ultraprocesados, la bollería, los azúcares o el alcohol, cuyo consumo deberemos evitar o reducir al máximo.

A la hora de hidratarnos, el agua será nuestra mejor aliada, a la que podemos añadir la opción de alguna infusión o de café.

En la dieta FAFO, al igual que en otras, la hidratación es fundamental. Y nada mejor que el agua para conseguirlo.

Todo ello, acompañado de una buena higiene de sueño y de actividad física harán que los cambios que nos hemos propuesto lleguen de manera paulatina pero efectiva y para quedarse, evitando el temido “efecto rebote” y los riesgos para nuestra salud que provocan los regímenes estrictos como las dietas milagro.

¿Qué diferencia a la dieta FAFO de otras dietas?

La principal característica que diferencia a la dieta FAFO de otras como las “dietas milagro” es, como hemos dicho antes, no defiende un “plan de choque” rápido y muy limitado, sino que propone un cambio de hábitos hacia otros saludables.

Las ‘dietas milagro’ suelen caracterizarse por ser muy restrictivas, con una ingesta de calorías muy baja que no cubre los requerimientos nutritivos de la persona, y que tienen una corta duración porque es inviable seguirlas durante un periodo de tiempo más allá de unos días. Aunque prometen una rápida pérdida de peso, esta es irreal puesto que esos kilos suelen ser de líquidos y masa muscular en lugar de grasa, por lo que en cuanto dejemos esa dieta, los recuperaremos e incluso aumentaremos el peso inicial.

No podemos ni debemos pretender perder en pocos días o semanas lo que hemos ganado a lo largo de mucho tiempo. Esto, además de ser nocivo y entrañar graves riesgos para la salud física y mental, no permite generar buenos hábitos de alimentación ni crear una buena relación con la comida. 

Perder peso o mantener un buen estado de forma no es una carrera de velocidad, sino de fondo. Por eso, y aunque cada vez venga disfrazada con un nuevo nombre, la clave para cuidar de nuestro cuerpo y nuestra salud siempre será la de establecer y mantener unos hábitos saludables.

Rebeca Valenciano

Rebeca Valenciano es Responsable de Comunicación en el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas de España, una destacada profesional que desempeña un papel vital en el ámbito de la nutrición y la comunicación en España.... Ver más sobre el autor