Dónde comer en el Camino Francés-Aragonés a su paso por Navarra

Dónde comer en el Camino Francés a su paso por Navarra

Desde la mística Roncesvalles, pasando por la vibrante Pamplona hasta Puente la Reina. Todo sobre el Camino Francés-Aragonés, un camino con mucho sabor.

El Camino Francés es uno de los preferidos por los peregrinos para iniciar la aventura que les llevará hasta Santiago de Compostela. Su paisaje, su historia, su legado artístico y cultural y su sabrosa gastronomía le han convertido en la ruta más transitada. Un recorrido estelar que, a su paso por Navarra, atraviesa hitos tan destacados como Roncesvalles, Pamplona o Puente la Reina donde se junta con el ramal aragonés. Hoy te damos toda la información sobre el Camino Francés-Aragonés que necesitas para que tu camino sea inolvidable.

En esta ruta jacobea contemplarán como el paisaje va transformándose a su  paso, desde los espléndidos parajes naturales de altivas montañas y frondosos valles de los Pirineos hasta la cuenca de Pamplona de suaves cumbres y vastos campos de cereales y viñedos. 

Y entre etapa y etapa toca reponer fuerzas y de paso ir sellando también el pasaporte gastronómico donde las carnes y los quesos del Pirineo, la cocina tradicional y la contemporánea, los pinchos de Pamplona, los buenos vinos y los famosos pimientos de Puente la Reina no deben faltar. Aquí van algunos highlights para un camino bien sabroso. 

Ayuntamiento de Pamplona © Yolanda Cardo

Pirineki. Productos lácteos elaborados con leche de verdad

Aitor Zazpe es ya la tercera generación al frente de esta empresa familiar de lácteos, situada a escasos kilómetros de Roncesvalles, que arrancó su andadura en 1988 de la mano de la amatxi y el aita. En 2020 iniciaron una nueva etapa elaborando productos lácteos con la leche de sus propias vacas. “Transformamos la leche pasteurizada en yogur natural, de vez en cuando también hacemos alguno con mermelada, y también quesos”, como el fresco y el “tiernico” madurado con licor de Patxaca, un licor de manzanas silvestres. 

En la producción, totalmente artesanal y reconocida con el sello artesanos de Navarra, no intervienen ni conservantes ni aromas artificiales. “La leche no tiene nada que no tendría la leche y no se le añade nada que no deba tener”, solo leche pasteurizada a 80º cinco minutos y enfriada. Es lo que se hacía antes en todas las casas, dice. “Vamos a los productos de origen, al sabor de verdad de la leche”. Lo hacen además de la forma más sostenible posible. “Intentamos que el consumo sea de proximidad, con envases reutilizables y para calentar tenemos una caldera de gasificación que funciona con leña. La idea es ser lo más respetuosos posibles con nuestra casa”.

Más Información de Pirineki:

  • Página web: Pirineki.
  • Dirección: San Bartolomé karrika, 74. Buruzena. Aurizberri-Espinal  
Aitor Zazpe de Pirineki con sus lácteos © Yolanda Cardo

La cocina de identidad de David Yárnoz: Molino de Urdániz y Origen 

Merece la pena hacer un alto en el camino Francés y cruzar el umbral de este antiguo caserón de piedra que cobija las propuestas culinarias del chef David Yárnoz. Por un lado, en la planta baja, el restaurante Origen (Bib Gourmand); y en la planta superior El Molino de Urdániz laureado con dos estrellas Michelin. “La base y el conocimiento es el mismo”, explica el chef. Pero mientras que Origen “es un poco de dónde venimos, el inicio de todo, el gastronómico es una visión mucho más personal”. Así, en Origen, mantienen “una cocina de producto, de temporada y muy arraigada a la tierra”. Una premisa que traslada a la carta en los guisos que se esfuerzan por mantener porque, cuenta, “son parte de la identidad y de nuestra cultura gastronómica”. Como por ejemplo el “patorrillo”, un guiso tradicional elaborado con los menudicos del cordero. Un plato buenísimo pero que se está perdiendo por su complejidad. “Soy un defensor de este tipo de cocina y de recetas”.

Además de guisos tradicionales, en el menú de Origen podemos encontrar ensaladilla de txangurro y brotes, ajoarriero de bacalao y verduras o trucha ecológica de Navarra asada y glaseada con remolacha y chirivías.

En cambio en el Molino de Urdániz, Yárnoz desarrolla una gastronomía más personal, “pero también queremos que nuestra cocina se identifique con la región y con el lugar en el que estamos”.  

Más Información de Molino de Urdániz y Origen :

El Chef David Yárnoz del Molino de Urdániz y Origen © Yolanda cardo

Pamplona. La ciudad de bienvenida  

Pamplona es una de las principales paradas del Camino Francés y la primera ciudad en el peregrinaje de Roncesvalles. De hecho en pleno casco histórico se ubica Ultreia, el Centro de Interpretación del Camino de Santiago. Un buen punto donde recalar para conocer la historia de la ciudad y su relación con el Camino. 

Una historia que se remonta al siglo XI cuando la peregrinación a Santiago empezaba a tener relevancia y hasta allí llegaban gentes de Normandía y del sur de Francia. No todos estaban de paso. Muchos de ellos se instalaron y fundaron nuevos barrios, burgos independientes, separados por murallas, con sus oficios y sus propias leyes y costumbres. Así, durante la Edad Media, Pamplona estaba formada por tres burgos principales: Navarrería, San Cernin y San Nicolás. La unificación llegaría en 1423, de la mano de Carlos III el Noble, tras la firma del Privilegio de la Unión. 

Pero antes de rendirnos a la curiosidad de las muchas historias que Pamplona esconde, veamos por qué también presume de ser parada y fonda imprescindible.

Puesto de verduras del Mercado Central de Pamplona © Yolanda Cardo

Dónde comer en Pamplona. De un estrella Michelin a una ruta de tapas

Restaurante Europa

Comenzamos por todo lo alto, en el Europa (una estrella Michelin), un restaurante fundado en 1977. Aquí todo queda en familia: en los fogones Pilar Idoate, la chef; en la sala Mª Carmen Idoate y el gerente Juan Mari Idoate. Juntos han posicionado este establecimiento como uno de los clásicos de la gastronomía navarra. “Mi cocina es de raíz, puesta al día con toques de vanguardia”, explica la cocinera en la web. De raíz, de temporada y de productividad porque sacan el máximo provecho del producto navarro. Crujiente de bonito, crema de espárrago natural con trufa y pan brioche, pimiento de piquillo asado en horno de leña con jamón blanco, vieira con miso y soja o grandes clásicos, como las pochas de Navarra y el sabroso taco de merluza con cococha confitada son algunos de los platos de su carta. 

Más información del Restaurante Europa

  • Página Web: Restaurante Europa.
  • Dirección: Calle Espoz y Mina 11. 31002, Pamplona. Navarra. 
Huevo crujiente con crema de tupinambo, trufa y espárrago verde del restaurante Europa © Yolanda Cardo

La Bankada. Gente de taska

La Bankada es uno de esos lugares del Camino Francés en los que te sientes entre amigos nada más llegar. Con un punto canalla pero muy acogedor, este establecimiento ubicado en la elegante zona del ensanche ofrece buenos vinos, cañas bien tiradas, como toda tasca que se precie, y una selección de platos perfectos para compartir. Cocina tradicional con algún toque asiático como la alitas de pato Martiko ‘asia style’ o el curry de gambones y vieiras, y otras más de aquí como la deliciosa ensaladilla La Bankada, los pikillos de Lodosa con panceta Maskarada o la tortilla de patata tipo Lesaka con huevos camperos. 

Más información de La Bankada

  • Página Web: La Bankada.
  • Dirección: Castillo de Maya 25. 31004, Pamplona. Navarra. 
Ambiente desenfadado y sabrosa cocina en La Bankada © Yolanda Cardo

De pinchos por Pamplona  

Si hay algo que conoce todo el mundo de la gastronomía navarra son sus pinchos. Peregrinen por la calle San Nicolás hasta La Vieja Iruña y tomen un vermut con un delicado bocado de foie; continúen hasta el Bar Ulzama, otro imprescindible, para probar sus pinchos y cazuelitas; o recorran la ciudad en busca de sus propios place to be de la capital navarra. Oferta no falta. 

La diversidad es tal que resulta complicado elegir. Aun así os dejamos algunas sugerencias. 

El Gaucho

A escasos metros de la plaza del Castillo, un bar de toda la vida muy frecuentado por los pamploneses con una irresistible variedad: el de esturión y el de anguila, el de anchoa con salmorejo, el crujiente de ajoarriero con huevo o la popular croqueta de chistorra son algunos de los más populares. 

Más información de El Gaucho

El Bar Gaucho, uno de los clasicos de la ruta de los pinchos © Yolanda Cardo

Baserriberri

Otro clásico que ha tomado un nuevo impulso de la mano de Iñaki Andradas. Situado en la concurrida calle San Nicolás, la propuesta del chef conjuga el buen producto navarro con elaboraciones creativas. ¿Su pincho más famoso?, el boomVeja, ganador de la Semana del Pintxo de Navarra, aunque tampoco dejéis de probar la croqueta de pulpo e ibérico o los tortitacos de camarón.

Más información de Baserriberri

Sabrosos souvenirs y descansar como reyes

En la ciudad de los sanfermines hay mucho que ver. La famosa plaza del Consistorial; la espléndida plaza del Castillo rodeada de bares y restaurantes; la catedral de Santa María la Real con la campana María, la segunda más grande de España con sus 12.000 kilos; o sus imponentes murallas con vistas a la Pamplona más verde. Un recorrido en el que además encontramos establecimientos perfectos para llevarnos un buen recuerdo y mejor sabor de boca.

  • Pastas Caseras Beatriz (Calle Estafeta 22 y Calle Curia 16), una pastelería emblemática de la capital navarra famosa entre otras delicias dulces por sus “garroticos”, un hojaldre artesanal con diferentes rellenos.
  • Gurgur (Estafeta 21). Todo un clásico donde encontrarán un productos típicos y delicatessen de Navarra: Embutidos, quesos, vinos, dulces, conservas, patés…
  • Paseen también por los bellísimos Jardines de la Media Luna, los más antiguos de la ciudad, con vistas a las huertas de la Magdalena donde se cultivan muchos de los productos que se venden en el cercano Mercado Central de Pamplona. Y como no hay nada más reparador que un buen descanso, el Hotel Tres Reyes, a escasos metros de los lugares más emblemáticos de la ciudad, es una magnífica opción. 
Gurgur. Productos artesanos de Navarra en la calle Estafeta © Yolanda Cardo

Bodega Tandem. Pasión por el vino

De camino a Puente la Reina, paren en esta bodega que se alza sobre una suave loma, como una suerte de lucernario en pleno Camino Santiago. Alicia Eyaralar y José María Fraile son los creadores de este proyecto que nació en 2002. “José Mari me llamó un día diciéndome que por qué no hacíamos una bodega. ¿Tú estás loco? No me atrevía pero bueno, con dos cenas, ya está. Y aquí estamos”, cuenta entre risas Alicia. 

La bodega está construida sobre un terreno elevado frente al Valle de Yerri, unas tierras de clima frío y ventoso que favorece una viticultura de mínima intervención. El edificio de factura moderna alberga unas instalaciones que les permite hacer vino “como se elaboraba antiguamente pero, claro, metiendo nuevas tecnologías”. Con tempranillo, garnacha, graciano, merlot y cabernet sauvignon para los tintos y viura para los blancos elaboran sus vinos amparados en D.O. Navarra como el Inmácula, un blanco fermentado en roble francés; el Inmune, su vino estrella 100% garnacha; o el Ars Nova, un tinto donde, dice, se nota mucho el terruño.

Más información de Bodega Tandem

  • Página Web: Bodega Tandem.
  • Dirección: Ctra de Pamplona, km 35,9. Lácar. Navarra. 
Alicia Eyaralar, enóloga y socia fundadora de Bodega Tandem © Yolanda Cardo

Puente la Reina. El paraíso de los pimientos

El Camino tiene un sabor, y un olor, muy especial en esta bonita localidad a 22 km de Pamplona. Y es que al margen de su historia, su patrimonio o el impresionante puente que le da nombre, Puente la Reina es famosa por su mercado de pimiento que se celebra cada año durante los meses de otoño. Todo un espectáculo de colores y variedades: piquillo, morrón, najerano, así como otros productos típicos de la zona como las alubias o las pochas. 

Mercado del Pimiento de Puente la Reina © Yolanda Cardo

Hitos patrimoniales del Camino Francés

Otra de las ventajas del camino a su paso por Navarra es que reúne algunos de los grandes hitos espirituales más importantes para los antiguos peregrinos: Roncesvalles y Santa María de Eunate. El primero, al inicio del recorrido, sigue seduciendo a los caminantes por su formidable historia. Aquí se libraron batallas legendarias y Carlomagno sufrió una mítica derrota en el año 778. En la capilla de San Agustín se encuentra el sepulcro de Sancho VII “el Fuerte”, rey de Navarra entre 1194 y 1234. La real colegiata de Santa María es un ejemplo cumbre del gótico francés; y el Museo de Arte Sacro contiene una importantísima colección de objetos y obras arte, como el Tríptico del Calvario o la legendaria esmeralda de Miramamolín o el conocido como el ajedrez de Carlomagno.

El otro hito místico nos lleva hasta Santa María de Eunate, uno de los templos más bellos y emblemáticos que se alzan a lo largo del camino, formando parte del ramal aragonés a su paso por Navarra. Una joya del románico construido en 1170 en la localidad de Muruzábal, en la ruta aragonesa del Camino de Santiago.  

Santa María de Eunate, una joya del románico © Yolanda Cardo

 

 Y si quieres seguir explorando el Camino, no puedes dejar de leer nuestro artículo sobre dónde comer en el Camino del Ebro a su paso por Navarra.

Yolanda Cardo

¿Quién es Yolanda Cardo?

Yolanda Cardo, es fotógrafa y redactora especializada en cultura y viajes, con una... Ver más sobre el autor