Fallas 2024: qué comer en la gran fiesta de Valencia

Fallas 2024: dónde comer en la gran fiesta de Valencia

La ciudad celebra su fiesta grande repleta de eventos, monumentos y sabores típicos, sin perder de vista la innovación

13 de marzo de 2024

Un año más, las calles de Valencia se inundan con el olor a pólvora de la mascletà, los monumentos, las flores de la ofrenda y la música de las bandas que acompañan a los falleros en los pasacalles. Las Fallas, la fiesta grande de Valencia, se disfrutan también con el paladar, con distintas tradiciones gastronómicas que no te puedes perder.

Esta fiesta centenaria, considerada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, es un ejemplo internacionalmente reconocido de impulso al comercio local y promoción de los trabajos artesanos de toda la vida. Este 2024, en que Valencia es Capital Verde Europea, trae consigo el reto de hacer las Fallas más sostenibles. Un objetivo que ya se persigue a través de diversas iniciativas que permitan mantener viva esta tradición para las siguientes generaciones.

Así, las Fallas 2024 traen todo tipo de eventos falleros de día y de noche, así como deliciosos platos típicos, como los buñuelos de calabaza o la imprescindible paella, para gozar de la fiesta josefina por todo lo alto.

Ruta gastronómica por las Fallas de Valencia

La promoción de los productos locales de Km 0 y platos típicos es uno de los valores en los que se centra la Capitalidad Verde Europea de Valencia. Y no hay época del año en la que se ensalce más esta mirada local de la gastronomía que durante las Fallas. En estos cinco días de sabor, cultura y fiesta, los valencianos celebran su manera de sentir, disfrutar y renovarse. ¿Y qué nos une más que la comida, que las recetas de siempre?

La paella valenciana: el plato que reina en las Fallas de Valencia

Durante las Fallas de Valencia (aquí no hay discusión) los mediodías son de la paella (aunque también caben otros arroces, como el arròs al forn o el arròs del senyoret). Es el plato perfecto que pone el broche de oro a una buena mascletá. A lo largo y ancho de la ciudad se disfruta tanto a pie de calle –en los concursos de paellas que organizan las diferentes Fallas– como, por supuesto, en los restaurantes mediterráneos que abogan por una gastronomía local y sostenible.

Uno de los templos de la paella en la ciudad es Casa Carmela (playa de la Malvarrosa), donde llevan más de 100 años elaborándola de manera tradicional y con ingredientes de proximidad: carnes de suministro local, garrofó y bajoqueta de la huerta, y leña de naranjo para el fuego. Otras buenas opciones dónde probar una auténtica paella valenciana son los restaurantes Goya Gallery o Borja Azcutia, ambos en el centro y también con garantía de producto de calidad y recetas tradicionales.

Buñuelos de calabaza y chocolate: la gasolina para aguantar en Fallas

Las Fallas se viven en las calles. Largas caminatas para contemplar los monumentos de Sección Especial -en Visit València puedes comprar una entrada para verlas por dentro-, noches de castillos y discomóvil, emociones a flor de piel en la ofrenda y un sinfín de momentos cargados de diversión e intensidad van haciendo mella en las energías hasta del fallero más experto. Por suerte, existen los buñuelos, un dulce típico valenciano que se convierte en la gasolina de las Fallas. Se combinan con cremosa calabaza de la huerta, se aderezan con ralladura de naranja y se espolvorean con azúcar para crear un bocado de dioses que recarga las pilas en cuestión de segundos. Acompañadas por un buen chocolate caliente, el remedio contra el cansancio fallero se torna infalible.

Hay diversos lugares donde tomar un buen chocolate con buñuelos, como la Horchatería Daniel en el Mercado de Colón, la cafetería Bertal, en la Plaza de la Reina; las horchaterías El Collado y Santa Catalina, en las plazas del mismo nombre; o Fabian, en la calle Moratín. En todas ellas los buñuelos de calabaza, churros o porras vuelan. Podrás acompañarlos además del clásico chocolate caliente con la primera horchata del año.

Esmorzar valencià’: un clásico que no puede faltar en Fallas

Si hay una tradición que une a los valencianos es la del esmorzaret, que, por supuesto, en Fallas, no falla. Con un contundente bocadillo, cacaus, cerveza fría y cremaet para los más valientes, este “tentempié” entre el desayuno y la comida enamora a cualquiera que lo disfruta. En Fallas, el esmorzar es la ocasión perfecta para quedar con amigos, recargar pilas después de la tradicional despertà o, simplemente, disfrutar de la gastronomía valenciana en todo su esplendor.

Una recomendación imperdible para esta suculenta tradición local es Pelayo Gastro Trinquet (Extramurs). Este local, con temática de pilota valenciana, ganó en 2023 un Cacau d’Or, el premio que reconoce los mejores lugares para almorzar en la ciudad. Con ingredientes locales y una fuerte promoción al deporte local, este templo esmorzador no te defraudará. Otro insigne bar de almuerzos valencianos lo encuentras en el Paseo de la Alameda. Hablamos, por supuesto, del Kiosko la Pérgola, con una terraza ideal en medio de un parque. Te recomendamos un bocata clásico: el Superbombón, con lomo, queso, champiñones, patatas y salsa especial.

Tradición y sostenibilidad: hacia unas Fallas neutras

Las Fallas 2024 se celebran en Valencia en el año en que la ciudad es Capital Verde Europea. Esta fiesta local es un ejemplo de tradición centenaria que se esfuerza por adaptarse a los nuevos desafíos que exige el cuidado del entorno. Las Fallas, un ejemplo mundialmente reconocido de impulso al comercio local (artesanos, artistas falleros, orfebres, costureros, pirotécnicos, floristas…), avanza progresivamente hacia un modelo más respetuoso y neutro. La reubicación de contenedores en zonas de Fallas (para facilitar el reciclaje), la distribución de vasos reutilizables a las comisiones falleras o el refuerzo del transporte público son algunas de las medidas que permiten reducir la contaminación.

Por unas Fallas con materiales más sostenibles

Un paso más allá llega la indumentaria fallera sostenible diseñada por Rosa Montesa que ha impresionado a la prestigiosa publicación National Geographic, que se hace eco de la iniciativa sostenible en su revista infantil Kids vs Plas. Las diferentes partes del vestido de fallera han sido elaboradas con vasos, botellas y cápsulas de café de plástico, mientras que los complementos, como la peineta, están hechos de hojalata.

Otra iniciativa que demuestra que la innovación y la tradición fallera pueden ir de la mano es la que propuso un proyecto de la Universidad Politécnica de Valencia: paja de arroz, un residuo de la actividad agrícola, para utilizar como relleno en los monumentos. Una idea que les viene muy bien a las casi 400 comisiones falleras de la ciudad. Y es que el Ayuntamiento de Valencia revalida este año la subvención inaugurada en 2023 por unas fallas neutras y sostenibles. Más de 18.000 € se repartirán entre las Fallas que utilicen materiales naturales en los monumentos, tanto en los ninots, como en las pinturas y decoraciones. Hay que recordar que, a partir de 2030, entrarán en vigor leyes que prohibirán en uso de materiales derivados del petróleo en los monumentos.

Las Fallas de Valencia son un despliegue vibrante de cultura, gastronomía y tradición, pero también un testimonio del compromiso de la ciudad con la sostenibilidad. Desde la promoción de productos y comercios locales hasta las nuevas medidas sostenibles, la fiesta valenciana por antonomasia demuestra que tradición y modernidad pueden ir de la mano hacia un futuro más verde. De este modo, Valencia marca el camino hacia unas Fallas neutras y respetuosas con el medio ambiente para las generaciones venideras.

Consulta el programa de las Fallas 2024 completo.

Nuria Soriano

Nuria Soriano es una periodista y escritora especializada en la redacción de contenidos con una trayectoria profesional que abarca más de una década, destacando por su versatilidad y experiencia en diversos medios, marcas y agencias. Además, es autora del libro: «La chica que convirtió las cicatrices en... Ver más sobre el autor