El 6 de enero no se desayuna por hambre, sino casi por ritual. Este desayuno, que marca el fin de las comidas navideñas, tiene un claro protagonista en todas las casas: el roscón de Reyes. Pero ojo, nuestro querido roscón no está solo. Mantecados, polvorones, chocolate caliente, algún turrón despistado… los dulces de reyes apuran sus últimos momentos.
Tras el maratón de comidas en Navidad, el desayuno del día de Reyes es la última oportunidad para dar salida a los dulces que han ido quedando rezagados en la bandeja, montando una mesa en la que convivan el roscón recién cortado, con otros clásicos de siempre.

Mantecados y polvorones: los que siempre están, aunque nadie los anuncie
Desde principios de diciembre (o incluso antes en algunas casas), los mantecados y polvorones han tenido un lugar importante en nuestras cocinas. Una bandeja que se va vaciando a la misma velocidad que se rellena… ¿te suena?
Estos dos de los dulces, de los más tradicionales de la Navidad en España, se elaboran a partir de ingredientes sencillos, como harina, azúcar y manteca de cerdo, y están muy ligados a la repostería artesanal. Los mantecados tienen una textura compacta pero tierna, se deshacen con facilidad al morderlos. Los polvorones, por su parte, son aún más frágiles. Se rompen con facilidad al tocarlos y, al comerlos, prácticamente se convierten en polvo en la boca, una característica que les da nombre.
Por eso, cuando llega el Día de Reyes, siguen ahí, discretos pero fieles, formando parte del desayuno sin necesidad de protagonismo.

Turrones que llegan vivos al 6 de enero
Ser un turrón y llegar entero al día de Reyes es una epopeya. Con permiso del resto de dulces navideños, los turrones son el hit de la repostería de navidad, con el famoso turrón de Jijona presidiendo la lista de popularidad, pero con el de chocolate como el más demandado.
El universo del turrón ha llegado a tal punto, que cada navidad los obradores de media España se disputan la creación del turrón más original. Una prueba de ello, los turrones de chupa chups o de jamón ibérico de Torrons Vicens.
Así que ya sabes, si ves algún turrón perdido entre el roscón y los polvorones, no lo dudes: comételo antes de que otro lo haga por ti.

Otros dulces de los que no nos podemos olvidar…
Si pensabas que aquí acababa todo… ¡aún hay más! Además de los archiconocidos turrones, mantecados y polvorones, no nos podemos olvidar de otros dulces navideños que andarán esperando su momento de protagonismo en el desayuno de reyes.
En Galicia, es posible que anden por ahí orellas y filloas, que también se comen en invierno; en Cataluña los neules y los carquiñolis; en Castilla y León son las pastas caseras y las hojuelas; en Aragón las frutas de Aragón, elaboradas con fruta confitada y chocolate; y en Andalucía siguen muy presentes los alfajores, hechos con miel, almendra y especias.
Por no hablar del carbón dulce, ese que te recuerda, entre bocado y bocado, que igual no te has portado tan bien este año… pero que, por suerte, se come mejor de lo que castiga.
Sea lo que sea que te esté esperando en tu desayuno de Reyes, es el momento de disfrutarlo y finalizar las navidades con un dulce sabor de boca.





