Fátima y Emilio son los creadores de esta barra a la que se va a disfrutar del aperitivo infalible: gildas de mil sabores, artesanas, y cañas bien tiradas. Aunque no es todo. La carta se completa con otras sugerencias saladas que pueden acompañarse de un buen vermú o vinos generosos… ¿Hay quién de más? Se confiesan fans incondicionales del aperitivo, por eso, cuando llegó la pandemia y pensaron dar un cambio a su vida laboral, una ‘chispa’ se encendió en sus cabezas y ahí nació la idea de Doble y Gilda.

“Siempre soñamos con montar una tienda llena hasta la bandera de aceitunas, gildas y patatas fritas”, explican Emilio y Fátima. En la tienda, los clientes empezaron a demandar una ‘cañita’ para sobrellevar el tiempo de espera mientras Fátima preparaba el pedido “y vimos que era tan recurrente, que a todo el mundo le apetecía tomarse allí mismo las gildas, que dimos el paso y aquí está Doble y Gilda, recuerdan, un pequeño bar con terraza donde se disfruta del aperitivo”.

Las gildas de Doble y Gilda, que muestran hasta siete variedades diferentes, son equilibradas en sabor, con buen tamaño y precio asequible (de 1,5 a 3€). Se pueden consumir las clásicas, con anchoa, piparra y aceituna (de Camporreal, señala Fátima), pero también las hay de boquerón, triple anchoa, con huevo de codorniz, de pulpo e incluso una vegetal, que se elabora con ajo suve, un delicado corazón de alcachofa baby y tomate seco… ¡y son adictivas! Doble y Gilda es fruto de “muchas horas en la cocina, viajes gastronómicos y muchas horas de degustación, con el disfrute que ello conlleva, para conseguir combinaciones atrevidas, ricas y diferentes”.

La carta la completan otros aperitivos para compartir, incluyendo desde los mejillones premium de José Peña hasta un carpaccio de ventresca ahumada de atún rojo. Capítulo aparte merece la pularda desmigada en aceite de oliva, el montadito de gallina trufada con salmorejo y la tosta de sardina con mantequilla. En el apartado de bebidas las cervezas son las protagonistas pero también una corta pero bien elegida selección de vinos, vermú, fino, manzanilla y Palo Cortado.
La oferta de Doble y Gilda puede también disfrutarse en casa, adquiriendo por ejemplo la tarrina de 15 gildas clásicas (18 euros) o un exquisito caviar de erizo, que se pueden solicitar en el propio local, por teléfono o en su página web, desde donde realizan envíos que llegan refrigerados a casa.
- Doble y Gilda
- Dirección: Santa Engracia, 105. Madrid.
- Horario: Abre de martes a domingo




