Si sus paredes hablarán, recitarían poemas de Antonio Machado o Gloria Fuertes
El Café Comercial: historia viva de Madrid
El mítico café madrileño cerró sus puertas en 2015. Muchos pensábamos que había cerrado para siempre pero, afortunadamente, nos equivocábamos. El café de las tertulias, de Machado, de Cela y Blas de Otero… El café más antiguo de Madrid está de vuelta.
Jesús Sánchez Celada

Jesús Sánchez Celada

Fotografías:

Traducción:

Actualizado
01/11/2018



No sé si alguién lo dijo o puedo asumir la autoría de la frase, pero creo firmemente que la historia de las ciudades se escribe en sus bares y en sus cafés. Resulta que Madrid es una de las ciudades, ya no de España sino del mundo, con más bares por metro cuadrado; es un interesante dato que en otro momento podríamos analizar. Por lo tanto, hay mucha historia que estudiar en ellos. Desgraciadamente, no todos ellos tienen la antigüedad del café que hoy nos ocupa: el mítico Café Comercial, ubicado en la Glorieta de Bilbao.

Orígenes: aquel moderno café en la glorieta de Bilbao

Café ComercialCafé Comercial

El café comercial abrió por primera vez sus puertas allá por el año 1887. Así pues, son más de 130 años de historia los que corren entre estas mesas y paredes. Dicen que su nombre, algo que no está confirmado de ninguna manera, se debe a la zona comercial que le rodeaba. El café comercial siempre fue un café, otro dato a tener en cuenta, es decir que durante todo este tiempo, a ningún empresario lunático se le ocurrió hacer una reforma y convertirlo en cualquier otro negocio. Su esencia sigue viva con el mismo concepto con el que se abrió: un lugar de café y copas, encuentros, tertulias y con mucha presencia de personajes relacionados con el mundo de la cultura de las diferentes épocas que ha vivido a lo largo de su trayectoria. Desde sus inicios se programaban conciertos de música en directo, se creó su famoso y legendario club de ajedrez y fue un lugar habitual de todo tipo de tertulias.

Grandes personajes

La historia del café comercial se escribe con nombres propios, y no nombres cualesquiera. Allí se realizaban las famosísimas tertulias que comentábamos, encabezadas por los grandes protagonistas de la cultura de la época. Podemos citar a personajes como Antonio Machado (que tenía su propio rincón en el café, bautizado cómo “el rincón de Antonio”), Edgar Neville, Enrique Jardiel Poncela, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Gloria Fuertes, Enrique Tierno Galván, José Hierro, Luis García Montero o Arturo Pérez Reverte. Todos ellos fueron clientes habituales del café y su esencia sigue impregnando el aire de este emblemático espacio. Incluso inspiró un chotis compuesto por Marcial Guareño que decía: Quiere usted tomar/ un café rico / acuda al comercial /que es exquisito.

Presente: cocina contemporánea y ambiente clásico

La barra del nuevo café comercial conserva la esencia de antañoLa barra del nuevo café comercial conserva la esencia de antaño

Me imagino la complejidad que tiene hacerse cargo de un local semejante. Cualquier tipo de transformación o cambio puede suponer un apocalipsis. Afortunadamente los actuales propietarios del comercial han sabido comprender la importancia de mantener su esencia y a grandes rasgos, la apariencia, el ambiente y el alma del local están intactas. Sus espejos, sus espacios, sus puertas giratorias, su barra… todo sigue en el lugar en el que nunca debe dejar de estar.

Sin embargo, han realizado una serie de cambios, sobre todo a nivel restauración. Ahora, a diferencia de sus antiguos propietarios, el café comercial tiene una carta bastante aceptable, en dónde podemos degustar un excelente Steak tartar (15.50€), picado a cuchillo, con punch, equilibrado y sabroso, unas Ostras Amelie (3.90€/unidad) o clásicos castizos cómo croquetas, mollejas o patatas bravas, así como una buena carta de vinos.

Conservan los ambientes bien diferenciados de antes de la reforma. Una pequeña terraza, bordeando el local y acceso directo a la zona de la barra, con ese aire retro afrancesado que tanto invita a tomar uno de sus excelentes vermuts de grifo. Desde ese espacio pasamos a lo que antes era un salón repleto de mesas, en donde la gente se sentaba únicamente a charlar. Ahora, además de charlas, es el espacio donde también se puede comer. La zona de arriba alberga la variada actividad cultural que propone el nuevo café comercial, con exposiciones, conciertos en directo y otras actividades relacionadas todas con el mundo de la cultura.

El café Comercial sirvió de inspiración para La ColmenaEl café Comercial sirvió de inspiración para La Colmena

Curiosidades

Más de 130 años de historia dan lugar a muchas anécdotas, curiosidades y especulaciones:

  • Se cree que fue el primer café de Madrid en servir platos combinados.
  • Durante la guerra civil, el café estuvo regentado por los propios trabajadores.
  • Sirvió de inspiración para algunas páginas de la Colmena, de Camilo José Cela.
  • En 1887, el café recibió el nombre de “Gran Café Comercial” y fue en 1909 cuándo se eliminó el “Gran” del nombre.
  • En 1922 se podía degustar un cocido completo por el importe de tres pesetas con cinco céntimos.
  • A finales de los años 20, el café se anunciaba en la prensa cómo “el café de las bodas”, ya que se alquilaban las salas para celebrar banquetes.
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