El nuevo vino experimental FO-22 de Jean Leon es uno de los pocos vinos del mercado actualmente que está elaborado con una variedad ancestral. La bodega plantó en su finca, una variedad ancestral recuperada forcada en 2020 que ha sido autorizada por la DO Penedès. Se trata, por tanto, de un vino exclusivo, del que solo existen 3.618 botellas.
Continuando con la gama experimental
FO-22 es la octava producción de la gama experimental que elabora la bodega Jean Leon. Son vinos muy exclusivos y de producción limitada de los que solo se elabora una añada. En concreto, FO-22 es un vino ecológico. La variedad forcada, una variedad prefiloxérica, ha sido expresamente seleccionada por su gran potencial enológico. Se trata de una uva mediana y grano pequeño. Está bien adaptada al Penedès y tiene una alta resistencia a la sequía, lo que le permite resistir bien las altas temperaturas. Es una ventaja adaptativa de esta variedad, en el contexto actual de cambio climático.

Así lo valoraron las enólogas Mireia Torres, directora de Jean Leon, y Montse Escoté a la hora de seleccionar la uva. La vendimia de 2022, a la que corresponde esta variedad, estuvo marcada por las sequías y altísimas temperaturas. Esto provocó que fuese una de las más tempranas de las registradas.
Fue recogida cinco semanas más tarde que otras variedades de la finca. Una vez fermentado, el vino permaneció 6 meses en contacto con sus lías en depósitos de acero inoxidable, lo que permite realzar la intensidad y la complejidad aromática del vino.

El resultado de esta producción a base de la variedad experimental es un vino intenso, con un punto cítrico. Destaca la fruta blanca y las notas tropicales que, junto con los aromas de las flores blancas y toques cítricos, lo hacen un vino voluptuoso, fresco y elegante en boca. Es una buena representación de los sabores más mediterráneos.





