Bodegas Valdecuevas amplía su propuesta con la gamaFlor Innata 2025, una nueva colección que se mueve claramente orientada al consumo cotidiano. Bajo este concepto se agrupan tres referencias, Verdejo, Rosado y Frizzante, que buscan posicionarse en un segmento muy definido donde la frescura, la facilidad de lectura y la versatilidad son aspectos clave. Anticipamos que este verano, las tres referencias serán protagonistas en muchas mesas.
Más allá del enfoque evidente, lo interesante está en cómo la bodega traslada su conocimiento técnico a un perfil de vino más accesible. Valdecuevas, con más de 125 hectáreas de viñedo propio en zonas como Rueda y La Seca, trabaja habitualmente con verdejo como eje principal, aunque en esta gama introduce pequeños ajustes para ganar expresividad, como el uso puntual de sauvignon blanc en el blanco.

Flor Innata 2025: Tres perfiles definidos dentro de un mismo estilo
Flor Innata Verdejo 2025 parte de la variedad dominante en la zona, con un pequeño aporte de sauvignon blanc que añade un matiz más aromático. En nariz se sitúa en un perfil reconocible, con fruta tropical, notas herbáceas y un fondo ligeramente cítrico. En boca muestra equilibrio, con una acidez suficiente para mantener la frescura y un volumen medio que le da cierta consistencia. Funciona bien en aperitivo, pescados blancos o platos de cocina sencilla donde no se busque excesiva estructura.
El Rosado 2025, elaborado a partir de tempranillo, se mueve en una línea más ligera. Aromáticamente aparecen frutas rojas frescas (fresa, frambuesa) con un componente floral discreto. El paso por boca es ágil, con un final corto pero limpio. Es un vino pensado para consumo inmediato, que encaja bien con cocina informal, arroces ligeros o incluso como copa aislada.
Por su parte, el Frizzante 2025 introduce un registro distinto dentro de la gama. Con baja graduación (en torno al 5%) y una burbuja fina, apuesta por un perfil más desenfadado, con notas florales y fruta blanca madura. El ligero dulzor está bien integrado dentro de su categoría y refuerza su carácter refrescante. Es, claramente, la referencia más orientada a momentos de consumo distendido.

Flor Innata 2025 responde a una lógica clara: vinos pensados para un público amplio, con perfiles reconocibles y sin excesiva complejidad técnica en la copa. No buscan profundidad ni evolución, sino inmediatez y facilidad de consumo. Unos vinos muy interesantes, con una ejecución muy correcta y coherentes. Muy buena opción para el verano que se avecina.





