Gijón desde el mar

Gijón y Oviedo, diferentes y complementarias

Joaquín del Palacio24/08/2011
Gijón desde el marGijón desde el mar

La primera vez que estuve en Asturias noté un cierto enfrentamiento entre ovetenses y gijoneses. Me hizo bastante gracia y pensé que esto ocurría en muchos otros lugares de España, vamos, que era normal. Pero según he ido visitando más veces el Principado de Asturias me he dado cuenta de que, más que enfrentamiento, tendrían que tener hermanamiento, pues no se concibe la una sin la otra y, además, son totalmente diferentes y complementarias. Podríamos aplicar aquí el lema de los Reyes Católicos «Tanto monta, monta tanto«, creado pensando en el poder idéntico de Isabel y Fernando y la grandeza de dos reyes distintos, sendos reinos dispares y ambos caracteres diferentes, pero unidos.

Palacio de Revillagigedo. GijónPalacio de Revillagigedo. Gijón

Una representa el interior y la montaña e, incluso, es más tranquila: es la capital; la otra está junto al mar, tiene playa y un puerto importante, El Musel, es algo más bulliciosa y está más poblada. En ambas ciudades se encuentran rincones preciosos y seguro que cualquiera que las haya visitado los sabría reconocer porque tienen características peculiares que las diferencian. Es lógico que pugnen dos entidades similares, dos ciudades semejantes, pero el caso de Gijón y Oviedo es atípico. Una es muy llana y la otra con más relieve, más cuestas, e, incluso, una siempre fue feudo del PSOE y la otra del PP. ¡Qué diferentes! ¡Qué encantadoras!

Aunque también se parecen en algunos aspectos como en el gastronómico, en ellas se come de maravilla, o en que ambas están muy relacionadas con el agua, aunque estas aguas sean también diferentes: las marinas y saladas, las del acuario y las de un molino muy singular, el Parador Nacional, son de Gijón; las de montaña, las de manantiales y las de un balneario muy especial, Las Caldas Villa Termal, son de la capital.

Patio de La Laboral. GijónPatio de La Laboral. Gijón

A una se le acerca más la historia, Oviedo se hizo capital en el año 791. ¡Hace más de 1200 años! Por eso algunos dicen: «Asturias es España y lo demás tierra reconquistada«. El capital de Gijón recae, sobre todo, en su población y en todo lo que esto implica. Y así encontraríamos muchos elementos que una tiene y la otra no. La arquitectura prerrománica ovetense, Santa María de Naranco o San Julián de los Prados, es un valor añadido pero, sin embargo, el edificio más grande de España, La Laboral, es gijonés y también uno de los mejores jardines botánicos, uno de los mejores acuarios y el Casino de Asturias. Este edificio singular tiene una sala de juego con una cúpula espectacular. Y aparte del juego, también se hacen muchas actividades culturales como conciertos, monólogos, ciclos de películas en el CICA (Centro de Interpretación de Cine de Asturias) y un buen restaurante llamado, como no, As de Picas. Pero la capital, con un ambiente más clásico, también se moderniza, el Palacio de Congresos de Oviedo construido por Calatrava en el solar que dejó el estadio Carlos Tartiere, del Real Oviedo, es un edificio futurista y extraño, muy abstracto; se asemeja a una nave espacial. Ambas tienen edificios singulares, históricos o modernos. Definitivamente me quedo con las dos.

Taco de salmón ahumado con yogur, aceite de vainilla y germinados de Casa FermínTaco de salmón ahumado con yogur, aceite de vainilla y germinados de Casa Fermín

Un viaje por Asturias siempre es un viaje de calidad gastronómica y en esto tanto Gijón como Oviedo se unen para ofrecer uno de los mejores destinos europeos, y lo tenemos a un paso. Gijón es un destino gastronómico muy importante en la actualidad y nuestra revista digital ConMuchaGula se lo reconoció otorgándole el I Premio Destino Turístico CON mejor promoción de su gastronomía.  Se hacen jornadas de queso, de sidra, de cerdo, de pinchos, de cócteles, de la mar, etc. Los gijoneses están, desde mediados de enero a mediados de diciembre, celebrando jornadas gastronómicas constantemente. Pero Oviedo no se queda atrás también aporta mucho a la gastronomía asturiana, entre los restaurantes de la capital destacaría Casa Fermín por su antigüedad, casa fundada en 1924, y su calidad. De la calidad se encarga su chef, Luis Alberto Martínez. A la tradicional cocina asturiana, Luis Alberto aporta un toque personal de modernidad y elegancia. Asturias es uno de los destinos gastronómicos más importantes del mundo, sí.