Etiquequeta caldo concentrado

Glutamato: en exceso, puede dañar nuestra salud. Descubre dónde se encuentra

No están prohibidos, pero muchos aditivos deberían evitarse. Te enseñamos cómo, preparando un sencillo caldo, puedes dejar de utilizar las pastillas de concentrados.

Redacción06/06/2018

Hasta 30 mg. de estos aditivos por kilo de peso corporal al día no suponen riesgo para la salud, según la última evaluación realizada por la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria. Pero este organismo también indica que, con los hábitos dietéticos actuales, hay consumidores que superan ese limite de referencia, lo cual podría provocarles dolor de cabeza, así como un aumento de la presión sanguínea y de los niveles de insulina.

Etiquetas de caldos concentradosEtiquetas de caldos concentrados

Para evitar su consumo, se debería evitar el consumo de bollería industrial, sopas y caldos en pastillas y concentrados, sazonadores, condimentos y suplementos alimenticios. En muchos de ellos, la Unión Europea permite a los fabricantes añadir glutamato según su criterio. No provoca el llamado síndrome del restaurante chino, no se ha podido demostrar la relación de ese aditivio con un conjunto de síntomas como sudor, sofocos, dolor de pecho, palpitaciones, entumecimiento o cosquilleo en cara y cuello.

Receta sencilla de caldo sin glutamato

Detalle de una etiqueta de caldo concentrado con glutamatoDetalle de una etiqueta de caldo concentrado con glutamato

En definitiva, el consumo de glutamato, la famosa pastilla de “¿cueces o enriqueces?”, debería eliminarse. Para quien la considere muy práctica, proponemos un consejo: hacer un caldo de ave, jamón o ambos, cociendo una carcasa de pollo o un cuarto y unas puntas de jamón, además de unas verduras, incluso partes sobrantes de puerros, alcachofas o vainas de guisantes. Cocer a fuego lento durante un par de horas, colarlo y, una vez frío, ponerlo en una cubitera en el congelador y/o en tarritos. A la hora de hacer un guiso, caldo o sopa, basta con añadirlos como si fueran caldo comprado o pastilla, ¡y sin glutamato!

Y no olvidéis una regla infalible: la mejor alimentación es siempre la más natural.

Fuente: OCU