Grasse, un viaje a la cuna de los perfumes

Grasse, viaje a la cuna de los perfumes

Nos vamos a conocer esta preciosa zona ubicada en la Costa Azul francesa

Joaquín del Palacio04/11/2021

En nuestros viajes los sentidos que priman al visitar destinos suelen ser: la vista, el oído y el gusto, principalmente. Ya que el tacto y el olfato quedan relegados usualmente. Sin embargo, este último es un sentido que nos trae a la memoria muchos recuerdos y describe a la perfección al menos a una ciudad en el mundo: la Capital del Perfume.

Mar y montaña

La situación estratégica de Grasse, en una ladera elevada a 750 m sobre el nivel del mar y protegida por montañas, excepto por el sur donde se encuentra el mar Mediterráneo, del cual recibe vientos más húmedos y cálidos, provoca que las plantas como los jazmines, nardos y, sobre todo, las rosas de mayo, símbolo de Grasse, florezcan y acumulen unos aromas intensos y elegantes ayudados por el clima mediterráneo.

Con estas condiciones la calidad de la materia prima, las flores, está garantizada. Ahora para conseguir el éxito solamente faltaba extraer sus esencias y crear fórmulas que alegrasen las pituitarias. Pero también se requería la necesidad de perfumar…

Esta zona estaba especializada en el curtido de pieles que producía unos hedores insoportables, entonces Galimard pensó que mojando los guantes de los peleteros en perfume de esas aromáticas flores locales evitaría aquellos olores desagradables. Y no solamente lo consiguió sino que hizo del buen olor su símbolo.

La ciudad más asociada a las fragancias agradables es Grasse, sin duda, es la Capital Mundial del Perfume, y por ello está inscrita en el Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, en 2018, por el arte y técnica de la perfumería. Esta pequeña localidad de la Costa Azul, de unos 50.000 habitantes, atesora una larga tradición elaborando perfumes, hasta el punto en el que actualmente se producen aquí el 10% del total mundial.

Esencia única

Place aux Aires, en GrassePlace aux Aires, en Grasse

Sus calles están repletas de encanto francés tanto en sus edificios antiguos como en las elegantes y coquetas boutiques pero, sobre todo, en las pequeñas perfumerías de creadores de perfumes con estilo propio que abundan por la ciudad y aromatizan tus paseos… Existen rincones secretos tan especiales como una ventana de un viejo edificio que ofrece una fresca brisa que emana de su sótano, un taller, que fue, de perfumería hasta hace 20 años. Todavía hoy esa suave brisa sale aromatizada por una curiosa mezcolanza de miles de esencias que allí se utilizaron y que aún permanecen impregnadas en sus muros, al que se añade el antiguo olor de la historia de los siglos de la propiedad; esa mezcla exhala un perfume inigualable. Cierra los ojos inspira y disfruta. Un aroma sin par, imposible de repetir, incluso para una “nariz” experta. Es un regalo que se recibe al visitar Grasse y recorrer todos sus rincones.

Muy cerca, en el mismo centro, la place aux Aires, el lugar donde se situaron antiguamente los perfumistas, alberga pequeñas tiendas y perfumerías como 1000FLOWERS, con una esencia pura de lavanda espectacular o Gaglewski que creó un aroma para el periodista o el mecánico, por ejemplo, y cuyas fragancias se pueden encontrar en la tienda Santa Eulalia de Barcelona. Verdaderas e intangibles obras de arte.

Producto de la “inspiración”

Perfumería Galimard. Foto © GalimardPerfumería Galimard. Foto © Galimard

La perfumería Galimard, una de las 3 más antiguas y prestigiosas junto a Fragonard y Molinard, efectúa talleres para enseñarte cómo se diseña un perfume, su técnica y sus secretos, bueno, solamente algunos nada más. Elaborarás tu propio perfume, le pondrás el nombre que decidas y te lo archivarán con su número de referencia y si necesitas más podrás pedírselo.

La disposición de las esencias en el taller se presenta como los tubos de un órgano, que diseñó Jean Carles a principios del s XX. Dividió los perfumes entre base, más persistentes; corazón, duración intermedia; y cabeza, los más volátiles, para facilitar la composición. Por esta distribución se le llama órgano ya que recuerda la estructura de este instrumento de las iglesias. La gente normal distingue unos 1000 aromas, una “nariz” profesional unos 3000 y menos de media docena en el mundo distinguen unos 5000. La búsqueda, crear una fragancia exitosa, una delicada mezcla de arte y una técnica muy compleja. Y nunca mejor dicho: es producto de la “inspiración”.

Historia y anécdotas

Museo Internacional del Perfume, en Grasse. Foto © Museo del perfumeMuseo Internacional del Perfume, en Grasse. Foto © Museo del perfume

El museo Internacional del Perfume muestra la historia del perfume desde los egipcios, griegos y romanos y nos cuenta la importancia que tuvo para la comunicación con los dioses, como profilaxis ante enfermedades o para seducir.

El museo está plagado de objetos importantes pero quizás el que más llame la atención sea un cofre de viaje de María Antonieta. La reina, viéndose acorralada por los acontecimientos que se desencadenaron con la Revolución Francesa, quiso huir a Bélgica y para ello pidió que le hicieran una copia exacta de su cofre de viaje (el primero que tuvo está en el museo del Louvre). Finalmente, ella perdió la cabeza y el cofre solo viajó hasta este museo y allí permanece.

Saint Paul de Vence

Saint Paul de Vence, en la Costa AzulSaint Paul de Vence, en la Costa Azul

Este pueblo amurallado ha permanecido igual durante siglos, quizás fuera el encanto que percibió Marc Chagall para vivir intramuros sus últimos años y permanecer para siempre en su cementerio. Tal vez ese encanto sea el que también perciban todos los galeristas que ubicaron sus artísticos negocios en sus longevos edificios. Las galerías de arte le confieren un aspecto peculiar y encantador al recorrer sus calles y disfrutar de la historia patente a cada paso y del arte pictórico en esas boutiques. Sin duda, es un pueblo repleto de rincones preciosos como el hotel Le Saint-Paul de la cadena Relais&Chateaux, que es el complemento perfecto para hacer de esta visita el mejor recuerdo.

Para continuar inmerso en el mundo del arte, en los alrededores, se ubica la Fundación Maegh. Esta familia de mecenas de artistas del siglo XX tenía amistad con Joan Miró y allí permanece parte de su obra, además el arquitecto del proyecto fue otro español, Josep Lluís Sert. El edificio, una maravilla y sus exposiciones, excelentes.

Parada y fonda

Enfrente al museo está el Casino con su restaurante con una elegante terraza presta a haceros disfrutar de un menú muy rico y a buen precio. Es placentero, con elegancia y un buen yantar.

En uno de los pueblos de Pays de Grasse, en Plascassier, pasó la última parte de su vida Edith Piaf, eligió bien la artista, pues es un paraíso con unas vistas fantásticas. Allí mismo se puede disfrutar de las vistas y de excelentes platos en el restaurante Lougolin. La calidad es muy buena y los precios no están mal.

El hotel Best Western Elixir es el remanso de paz ideal para descansar por su buena calidad, la piscina, el desayuno y el precio.