Cerveza

Cómo Hacer Cerveza en Casa: Guía Paso a Paso para Principiantes

Hoy te contamos como hacer cerveza en casa: ingredientes, utensilios que necesitas, receta... Paso a paso y bien explicado para elaborar tu cerveza personal.

Manuel Lavado Campuzano27 de noviembre de 2019Actualizado el 22 de abril de 2024

La elaboración de cerveza en casa, conocida como homebrewing, es una afición cada vez más popular en todo el mundo. Hoy te enseñaremos cómo hacer cerveza en casa paso a paso, para que puedas disfrutar de tu propia cerveza artesanal.

La cerveza es una bebida apreciada por muchos, pero ¿te has preguntado alguna vez cómo se elabora? ¿Te gustaría probar a hacer tu propia cerveza en la comodidad de tu hogar? En esta guía, te mostraremos cómo hacerlo de manera sencilla y económica.

Equipamiento Básico para Hacer Cerveza en Casa

El primer paso es reunir el equipo necesario. No es necesario gastar una fortuna en equipos costosos desde el principio. Puedes comenzar con lo esencial:

Esto es lo que necesitas:

  • Una olla. Mejor si es de acero inoxidable. Tiene que tener algunos litros más de capacidad que los que quieras elaborar.
  • Una pala o espátula de cocina para remover. Mejor si es de plástico apto para uso alimentario.
  • Un termómetro. Que mida temperaturas entre 0 y 100ºC (no valen los termómetros médicos para medir la fiebre).
  • Una jarra de medidas.
  • Una báscula de cocina.
  • Un colador grande.
  • Un embudo.
  • Un fermentador. En tiendas especializadas se venden fermentadores de plástico o acero de diferentes capacidades. Para empezar puedes utilizar un garrafón de agua mineral de los que se suelen utilizar en las oficinas.
  • Un airlock o válvula. Para permitir que salga del fermentador el gas producido en la fermentación. Se puede hacer un airlock casero con un globo agujereado con un alfiler.
  • Botellas vacías. Para embotellar y madurar tu producción.
  • Cepillo para limpiar botellas.
  • Desinfectante en polvo o en líquido.
  • Tapones de chapa y máquina chapadora. Esto te lo puedes ahorrar si utilizas botellas con tapón de cerámica (los que llevaban las botellas antiguas de “Casera” y muchas cervezas alemanas).
  • Un densímetro. No es imprescindible en las primeras elaboraciones. Después querrás tenerlo para controlar mejor la fermentación y calcular el porcentaje de alcohol aproximado.
  • Tubos de plástico alimentario. Útiles para hacer trasvases y llenar las botellas.
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Una vez que tengas el equipo necesario, tienes que decidir qué estilo de cerveza quieres elaborar y diseñar tu receta. Estas son cuestiones fundamentales para hacer cerveza en casa .

En Internet puedes encontrar muchas páginas con recetas de cerveza, que puedes seguir o adaptar según tu gusto. También existen muchos programas de diseño de recetas para avanzar en tu afición. Recoméndamos Brewer’s Friend por su facilidad de uso. Lo puedes descargar aquí: https://www.brewersfriend.com/windows/

Los ingredientes básicos para hacer cerveza casera son:

Los ingredientes básicos que necesitas para hacer cerveza en casa son estos cuatro:

  • Malta
  • Lúpulo
  • Agua
  • Levadura

Estos ingredientes son la base de la cerveza, pero puedes añadir otros como frutas, hierbas o especias para personalizar tu receta.

Proceso de Elaboración de Cerveza en Casa

Lúpulo-pellet

Bien, ya tenemos un equipo básico comprado o adaptado, hemos diseñado o copiado una receta y hemos conseguido los ingredientes necesarios. ¡Manos a la obra! El primer día te vas a pasar 5 o 6 horas en la cocina, ¡tenlo en cuenta a la hora de empezar a hacer cerveza en casa!

  1. Maceración: La maceración es mezclar la malta molida con agua caliente para activar enzimas que convierten el almidón en azúcares. La receta te dirá cómo hacerlo, pero para empezar, puedes hacerlo a unos 66°C durante 60-90 minutos con agua (2.5-3 litros por kg de grano). La temperatura bajará al agregar el grano, así que calienta el agua más de lo necesario. Puedes usar una nevera adaptada con un grifo y filtro o simplemente una olla con un termómetro para controlar la temperatura. Después de la maceración, separa el mosto del grano usando el grifo o un colador si has utilizado la olla.
  2. Hervido y lupulado: Después de la maceración, la limpieza es esencial. Debes desinfectar cuidadosamente todo lo que toque el mosto para evitar que bacterias y microorganismos arruinen tu cerveza. Esto es un error común entre los principiantes y puede arruinar tu lote por completo. Las bacterias dañinas se desarrollan alrededor de los 40°C. La fermentación ocurre entre 18°C y 25°C (para cerveza tipo Ale), pero el mosto está a unos 100°C después de hervirlo. Debes enfriarlo rápidamente para evitar contaminación. Puedes hacerlo de formas simples, como colocando la olla en agua fría o utilizando hielo y sal en el fregadero.
  3. Enfriado del mosto: Después de enfriar el mosto a unos 25-26°C, transfieres a un recipiente de plástico apto para alimentos. Agregas levadura, asegurándote de que todo esté desinfectado. Si tienes un densímetro, mides la densidad inicial. Usas un fermentador con airlock o un garrafón con un globo perforado en la boca. Observas burbujas para verificar la fermentación. Toma muestras para medir la densidad final. Cuando está listo, puedes embotellar
  4. Fermentación: Ya tenemos el mosto a unos 25 o 26º C. Lo pasamos al fermentador (sirve cualquier recipiente de plástico que se pueda cerrar y sea apto para uso alimentario), añadimos la levadura y removemos enérgicamente para airear. Si disponemos de densímetro, tomaremos una muestra del mosto y anotaremos la densidad inicial. Insistimos en que todo el material que utilicemos ahora debe estar bien desinfectado. Si utilizamos un fermentador con airlock, llenamos este de agua hasta las marcas que tiene y lo colocamos en el agujero que suele tener la tapa del fermentador. A partir de aquí a esperar. Una cerveza de tipo Ale de cuerpo ligero tardará entre 5 y 7 días en completar la fermentación. Sabremos que ha comenzado a fermentar, porque el agua del airlock burbujeará al dejar salir el CO2.. Iremos tomando muestras cada pocos días y midiéndolas con el densímetro hasta que obtengamos la densidad final de nuestra receta y estaremos listos para embotellar. Si no tenemos densímetro, miraremos si el agua del airlock burbujea menos de una vez por minuto o si ha pasado ya una semana.
  5. Embotellado: Después de fermentar la cerveza, lava bien las botellas y quita la suciedad si son usadas. Agrega una pequeña cantidad de azúcar para carbonatar, pero ten cuidado de no exagerar, ya que demasiado azúcar puede causar problemas. Llena las botellas con la cerveza, evitando la oxidación con un tubo de plástico. Cierra bien las botellas y termina el proceso.
  6. Maduración: Lo que tenemos ahora embotellado es lo que podemos llamar “cerveza verde”. Solo nos queda madurarla para terminar la carbonatación y conseguir una buena espuma. La maduración consiste en guardar las botellas en un lugar fresco y seco y luego conservarlas en frío para que se estabilize la espuma. Los tiempos de maduración varían según el estilo de cerveza; en el caso de una Ale ligera, por nuestra experiencia, recomendamos un mínimo de una semana en “condiciones de bodega” y una semana en frío. Aunque la paciencia tiene premio: si aguantamos tres o cuatro semanas, nuestra cerveza mejorará mucho.

El proceso que hemos explicado es para hacer cerveza “todo grano”. Puedes empezar adquiriendo un kit de extracto de malta lupulado precocinado y comenzarías a partir del apartado “fermentación”. Un paso intermedio sería utilizar malta deshidratada en polvo, añadirle agua y comenzar a partir del  “hervido y lupulado”.

Después de haber elaborado unas cuantas cervezas, te darás cuenta de que el hecho de ir conociendo los diferentes procesos y técnicas, el entender porque se hace tal cosa o porque se añade tal ingrediente en un momento determinado, te convertirá en un aficionado más crítico. Terminarás comprendiendo los matices de todas las cervezas que pruebes por ahí, y eso hará que las disfrutes más.

Manuel Lavado Campuzano

Especialista en cervezas artesanas y destacado Ingeniero Agrónomo con una notable especialización en Sistemas de Información Geográfica (SIG). Su carrera se ha centrado en la dirección de equipos tanto en el campo como en el gabinete, donde ha demostrado habilidades excepcionales en la aplicación de tecnologías geoespaciales para optimizar procesos agrícolas y... Ver más sobre el autor