Huevos a la escocesa

Una receta contundente, de origen escocés, para presentar huevos con carne en un solo bocado.

24 de junio de 2016Actualizado el 30 de abril de 2024
Perfecta para llevar en el táper o para acompañar una ensalada en un almuerzo.
Para los huevos cocidos:
  • 4 huevos
  • Agua
  • Sal
Para el resto de la receta
  • 400 gr de salchichas frescas ( o carne picada)
  • Harina
  • 1 huevo batido
  • Pan rallado (que se puede aromatizar con hierbas o una pizca de pimentón)
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de ajo en polvo
  • Una pizca de pimienta negra
  • Aceite de oliva suave o girasol

Dificultad:

Facil

Precio:

Medio

Así lo hacemos:

  1. Lo primero que debes hacer es poner abundante agua a hervir en un cazo y añadir un puñadito de sal. Cuando el agua comience a hervir, añade los huevos uno a uno con la ayuda de una cuchara, para depositarlos en el agua lo más cuidadosamente posible. Cuece durante tan sólo 6 minutos, para mantener la yema cremosa. Saca del agua y pasa a un cuenco con agua bien fría (si añades cubitos de hielo mucho mejor) para interrumpir la cocción y que quede la yema cremosa. Reserva.
  2. Pon la carne de las salchichas en un cuenco (si tienen piel debes eliminarla) e incorpora una pizca de sal, una pizca de pimienta negra (a poder ser recién molida) y un poquito de ajo en polvo. Mezcla con las manos bien limpias o con un tenedor, y reserva también.
  3. Corta unos cuadrados de film transparente y úntalos con una gota de aceite. Divide la carne de las salchichas que acabas de condimentar en 4 porciones iguales, 100 gr cada una. Reserva.
  4. Pela los huevos (que deben estar fríos) con mucho cuidado porque, al estar poco cocidos, son muy delicados y se rompen con facilidad.
  5. Extiende cada porción de carne sobre una lámina de film transparente, cubre con otra lámina y extiende con un rodillo o con las manos. Debe quedar una especie de hamburguesa (más fina) de carne de un grosor homogéneo (para que después al freír se cocine la carne de manera uniforme) ni demasiado finita (o se romperá y resultará imposible envolver los huevos con ella) ni demasiado gruesa (ya que al cubrirlo de rebozado quedaría un "mazacote" de carne crudo e incomible). Haz lo mismo con las 3 porciones de carne restantes.
  6. Pasa cada huevo por un poquito de harina, toma una lámina de carne en la palma de la mano, coloca el huevo sobre ella y pliega los bordes hasta conseguir formar una esfera u óvalo (la forma que prefieras o que te salga). Debes conseguir cubrir totalmente el huevo y que quede lo más cerrado y compacto posible. Pasa cada uno por harina y sacude el exceso, rebózalo en huevo batido y termina con una capa fina de pan rallado.
  7. Pon abundante aceite en un cazo que sea alto pero de pequeño diámetro, para que durante la fritura los huevos estén completamente sumergidos. Lleva al fuego y cuando el aceite esté bien caliente, comienza a freírlos de uno en uno. Debes vigilar y controlar la temperatura de la fritura, es casi lo más importante en esta receta, para evitar que se dore demasiado deprisa y el interior quede crudo, si el aceite está demasiado caliente, o que se "cuezan" y absorban una cantidad indecente de aceite y no quede un rebozado crujiente, si el aceite está frío durante todo el proceso.
  8. Sácalos cuando creas que están listos y ponlos en un plato con papel de cocina absorbente, para que dejen allí el posible exceso de aceite. Sirve estos deliciosos huevos a la escocesa inmediatamente, acompañados de tu ensalada favorita o unas patatas chips caseras.