Todo lo que debes saber
Kefir de leche: el probiótico milenario
Hace siglos que esta bebida fermentada nos proporciona beneficios nutricionales

Redacción

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Actualizado
04/03/2020



Para aquellos que piensen que el kéfir de leche es uno de los nuevos inventos que nos trae la tendencia gastro más healthy, le diremos que están equivocados: esta bebida fermentada tiene miles de años de historia en oriente y debido a sus excelentes propiedades nutricionales se ha mantenido y recientemente extendido en todo el mundo. A día de hoy la mayoría de nosotros sabe lo que es el kéfir al menos a grandes rasgos, pero para concretar podemos definirlo como gránulos compuestos por bacterias probióticas y levaduras que contienen proteínas, lípidos, azúcares, minerales y vitaminas.

Principales beneficios nutricionales

Como decíamos anteriormente, las principales propiedades beneficiosas para nuestro organismo que nos proporciona el kéfir vienen dadas de su carácter probiótico y de su composición con millones de micoorganismos, muchos de ellos bacterias tipo Lactobacillus. Además es un alimento con alto contenido en calcio, proteínas y vitamina B12.

Así pues, podemos destacar sus grandes cualidades como regenerador de la flora intestinal o su ideoneidad para aquellas personas que sufren de problemas digestivos. A su vez es importante destacar que un buen aliado para mejorar el sistema inmunitario.

¿Dónde comprarlo?

A día de hoy la mayoría de las grandes superficies tiene este alimento en su sección de lácteos, por lo que adquirirlo no debería ser un problema. También lo puedes encontrar en tiendas especializadas y en muchos herbolarios. Aconsejamos no comprar el producto en tiendas “dudosas” y como siempre, fijarnos en su etiquetado.

Para hacerlo en casa…

Tenemos la opción de prepararlo nosotros mismos, algo que es muy sencillo y no requiere de ningún tipo de utensilio extra de cocina más allá de los que con total seguridad tendremos en casa. Para ello deberemos comprar unos granos de kéfir de leche, introducirlos en un recipiente de vidrio con leche y dejar el conjunto en la nevera por un plazo de entre uno y dos días. Durante este tiempo podremos observar como el kéfir y el suero se separan. Cuanto más tiempo este fermentando más agrio será el resultado.

Finalmente colaremos los granos y tendremos nuestro kéfir listo.

Ideas para tomar kéfir

Ya tenemos el producto y hemos tomado la sabia decisión de seguir las antiguas tradiciones y comenzar a tomarlo… ¿ahora qué? Aquí van las dos opciones más sencillas y prácticas:

Con fruta: teniendo en cuenta la recomendación de la OMS de tomar fruta a diario y las ya conocidas enormes propiedades que tiene el kéfir, esta es una combinación perfecta. Os recomendamos mezclar entre 250 y 300 ml de kéfir de leche con fruta de temporada. Si quieres endulzar puedes usar una cucharadita de miel y/o unos cereales t tendrás un desayuno perfecto.

En postres: prepara unas sanas y nutritivas tortitas con harina de trigo integral de avena, huevo, panela y plátano y añade kéfir a la mezcla. Otra opción puede ser un bizcocho de yogur en el que sustituyas el yogur por el kéfir. Las opciones en repostería son muchas, básicamente sustituye por kefir cualquier elaboración que puedas cocinar con yougurt.  Únicamente ten en cuenta que deberás equilibrar el dulce, ya que el kéfir es más ácido.

Existe muchos artículos que tratan sobre este superalimento; podemos destacara a  Bon Viveur, que ofrece una muy buena y detallada información sobre el Kéfir de leche aquí

 



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