Sudáfrica es un país con una diversidad impresionante que recibe influencias de todo el mundo. Asia, África y Europa convergen en este país, para dar fruto a una gastronomía plural con sabores únicos. La cocina de Sudáfrica es, a fin de cuentas, una fusión de culturas.
1. Bunny chow (Durbán)

Durbán es una ciudad costera a orillas del océano Índico y uno de los puntos más atractivos para los turistas debido a sus playas. Con más de tres millones de habitantes, Durbán cuenta con la comunidad india más grande fuera de la India. En este contexto, nace el Bunny Chow, un plato donde el curry es uno de los ingredientes principales. Creado en torno a la década de los 40, este ingenioso plato consiste en la mitad de una hogaza de pan vaciado, que se rellena con un curry salseado. Históricamente de alubias con curry.
El Bunny Chow reina la comida callejera; y no hay una estricta receta de ello. Sólo hay que mantener los dos ingredientes principales: pan por fuera y curry picante por dentro.
2. Bobotie (Ciudad del Cabo)

Ciudad del Cabo es la capital legislativa de Sudáfrica y una de las más conocidas. Su fundación comenzó con el asentamiento colonial de holandeses y británicos. Sin embargo, a pesar de ser considerada una de las ciudades más europeas del país, uno de sus platos más característicos es el bobotie, uno de los referentes de la gastronomía Cape-Malay.
El bobotie nace en Bo-Kaap, un barrio de esclavos malayos, indios e indonesios que trabajaban para la compañía neerlandesa de las Indias Orientales en el siglo XVIII. En él se mezcla ingredientes con influencia holandesa, curris típicos de la cocina del sudeste asiático y masalas, para crear una pastel de carne picada aderezado con chutney y que se suele servir con arroz basmati.
3. Boerewors (Johannesburgo)

El origen de las boerewors se remonta al siglo XVII, con la llegada de los neerlandeses a Sudáfrica. Un tipo de salchicha muy popular que mezcla carne de res, cerdo o cordero con una mezcla de especias. Se suele hacer a fuego lento en la barbacoa (braai en afrikáans) que, junto a la forma de espiral de las boerewors permiten que se conserven mejor lo sabores y ayuda a la jugosidad de esta salchicha.
Las barbacoas (Braai) son muy populares en la cocina de Sudáfrica, no solo en Johannesburgo. Tanto que el 24 de septiembre celebran el Heritage Day, una fiesta nacional para conmemorar la cultura y tradición del país. Un día también conocido como el Braai Day (Día de la Barbacoa). Alrededor de una buena parrilla sudafricana nunca falta las boerewors. Aunque también muchos otros manjares como las carnes asadas chop y steak; el pap, que es una especie de polenta hecha de maíz; o la sheba, una salsa de tomate que se suele servir junto al pab.
4. Biltong (Nacional)

Uno de los snacks o aperitivos más famosos de la cocina de Sudáfrica. Proveniente de las antiguas sociedades de cazadores recolectores y con la influencia inglesa de salsa Worcester. Como unos palitos de cecina, los biltong son unas lonchas o palos de carne de ternera o avestruz, secos y curados que se comen a bocados.
5. Potjiekos (Nacional)

Este estofado de ternera de complicada pronunciación es, en Sudáfrica, el equivalente al tradicional cocido madrileño de los domingos. Su nombre proviene de la palabra Potje, que es la olla tradicional en la que se cocinaba, famosa entre los exploradores europeos que recorrían Sudáfrica con ella a cuestas para poder hacerse un guiso calentito alrededor de la hoguera. La clave del potjieko es su cocción fuego lento, entre 3 y 6 horas, que se hace mientras las familias se reúnen y charlan alrededor de la olla.
Nada mejor que conocer la gastronomía de un lugar para poder comprender un poco más su historia. La cocina de Sudáfrica, desde luego, no deja indiferente. Su amplio y rico repertorio nos habla de los grandes y complejos eventos históricos que ha sufrido el país, hasta llegar a nuestros días en forma de un familiar guiso o una mezcla de especias.





